El Gobierno postergó nuevamente la actualización en el impuesto sobre los combustibles líquidos (ICL), al trasladar los efectos de la suba para noviembre. Lo definió mediante el Decreto 1126/2026 publicado en el Boletín Oficial. La nafta aumentó la semana pasada en todas las estaciones de servicio del país hasta 5% a raíz del incremento en el precio internacional del petróleo por las guerras de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente.
De esta manera, el Ejecutivo definió volver a diferir los incrementos remanentes en los montos de los Impuestos sobre los Combustibles y al Dióxido de Carbono, derivados de las actualizaciones correspondientes a los años calendario 2024, 2025 y al primer y segundo trimestres del actual calendario, para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
En el documento oficial, se explicó que se resolvió posponer el incremento “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, considerando “necesario, para los productos en cuestión, diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”.
La decisión se da en un escenario de creciente presión sobre los precios energéticos por el conflicto en Medio Oriente, buscando evitar un mayor impacto en los surtidores y atenuar el efecto en la inflación, tras los aumentos dispuestos por las petroleras en los últimos días.
El Ejecutivo realizó múltiples ajustes parciales de los impuestos a los combustibles. Desde septiembre del año pasado dispuso que las subas se calculen en base a la inflación y se actualicen de forma trimestral. Además, estableció un monto fijo diferencial para el gasoil destinado a consumo en las provincias patagónicas, el Partido de Patagones en Buenos Aires y el Departamento de Malargüe en Mendoza.
Desde mediados de 2024, la administración de Javier Milei desdobló o postergó en varias oportunidades la actualización de los impuestos fijados a los combustibles, con el objetivo de evitar un impacto considerable en los precios exhibidos en los surtidores y por consiguiente en la inflación. Las postergaciones de los aumentos impositivos a los combustibles dispuestas en 2025 implicaron una resignación de ingresos fiscales por un total de US$2.326 millones, de acuerdo a la estimación de la consultora Economía y Energía.
El 26 de septiembre, YPF incrementó un 1% promedio los precios de sus combustibles en todo el país. La compañía explicó que la actualización se realiza en el marco del esquema de buffer de precios que implementa desde abril, ante la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre la cotización internacional del crudo. Esta decisión se conoció después de que otras petroleras comenzaran a aplicar aumentos de entre 2% y 5% durante los últimos días. De acuerdo con datos corroborados por Noticias Argentinas, las subas presentan diferencias según la empresa, el combustible y la región del país, con un impacto mayor en el interior.
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