La embajada israelí en Argentina condenó el intento de atentado en el vuelo a Tel Aviv
La embajada de Israel en Argentina condenó el intento de atentado en el vuelo que tenía como destino Tel Aviv. El avión de la compañía Flydubai tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto internacional de Tabuk, en Arabia Saudita, luego de que se desatara una pelea entre el piloto y el copiloto.
«La intervención de pasajeros israelíes y miembros de la tripulación fue decisiva para evitar una catástrofe de grandes magnitudes. Al advertir la gravedad de la situación, los pasajeros actuaron con extraordinaria valentía para ayudar a reducir al agresor, mientras que pilotos fuera de servicio que viajaban a bordo colaboraron para recuperar el control de la aeronave y conducirla a un aterrizaje seguro. Israel expresa su reconocimiento a todos ellos y, en particular, al piloto que fue atacado por su colega, por el coraje y el profesionalismo demostrados en circunstancias de extremo peligro», describió el documento.
De todas formas, la embajada aseguró que «ningún intento de atentado quebrará la amistad entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos ni detendrá el camino iniciado por los Acuerdos de Abraham».
Según el medio israelí Ynet, en el avión viajaban 174 pasajeros, entre ellos 27 niños, y todos salieron ilesos. El vuelo FZ1073, que tenía como destino el aeropuerto Ben Gurion, se interrumpió a las dos horas y media de haber comenzado, luego de que la aeronave trazara un círculo errático y descendiera abruptamente desde 33.000 pies a 17.000 en un minuto.
Acorde a lo que reportó The Jerusalem Post, el copiloto habría apuñalado a su compañero para intentar tomar el control exclusivo del avión. Esto también fue verificado con algunos de los pasajeros como Miryam Shira Ohayon, quien declaró: “El copiloto intentó asesinar al piloto y, básicamente, llevar a cabo un atentado suicida en el avión”.
En consecuencia, se emitió el código 7700, que indica una emergencia general, y en algunos registros también apareció el código 7500, que se usa para casos de interferencia ilícita o secuestro y que llevó a que Israel desplegase aviones de combate.

El Gobierno israelí comunicó desde la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu que el incidente quedó bajo control. En esa línea, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, aseguró que el incidente fue un intento de ataque terrorista. “Un terrorista quería estrellar el avión y asesinar a los 180 israelíes a bordo”, informó en un comunicado, en el que agregó que “el personal fue interrogado como parte de la investigación”.
Los testimonios de los pasajeros reconstruyen el horror del momento. Un pasajero llamado Uri aseguró a un medio israelí que fue “el trauma de su vida” y explicó: “Probablemente fue un ataque. Algunos pasajeros ayudaron al otro piloto a tomar el control hasta que lograron aterrizar el avión”. Otra pasajera relató el momento como «muy angustiante». «Entendimos que los pilotos habían perdido el control», contó al medio Israel Hayom.
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