La misión Artemis II avanza hacia uno de sus momentos más trascendentales: la aproximación final a la Luna. La nave Orion que cautiva al mundo entero alcanzó el punto más lejano en el que la gravedad lunar supera a la terrestre. Constituye un hito en el trayecto que se inscribe en la historia de la exploración espacial.
El hombre volvió a la Luna medio siglo después. La tripulación, integrada por Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen, se prepara para realizar un sobrevuelo alrededor del satélite natural. Durante esta maniobra, se estima que alcanzarán una distancia máxima de 406.772 kilómetros de la Tierra, superando el récord establecido en 1972 por la misión Apolo 13.

El ingreso en la llamada “esfera de influencia lunar” ocurrió cuando la nave se encontraba a unos 63.000 kilómetros de la Luna y a 374.000 kilómetros de la Tierra. Este avance marca el primer sobrevuelo tripulado del satélite desde el final del programa Apolo hace más de cinco décadas.
En medio de este momento histórico, la tripulación recibió un emotivo mensaje grabado por el ex astronauta Jim Lovell, quien participó en las misiones Apolo 8 y 13. “Es un día histórico. No se olviden de disfrutar la vista”, expresó antes de su fallecimiento el año pasado, en lo que se convirtió en un simbólico traspaso generacional hacia la nueva era de la exploración lunar.
Además, el veterano astronauta Charles Duke, uno de los últimos humanos en pisar la Luna en 1972, envió sus buenos deseos a la tripulación, destacando la continuidad del legado que marcó una época en la carrera espacial.

Durante los últimos días, los astronautas han llevado a cabo pruebas clave, incluyendo maniobras de pilotaje manual y la revisión de planes de observación científica. Entrenados en geología, se enfocarán en identificar y documentar formaciones como cráteres de impacto y antiguos flujos de lava. Entre los hitos visuales, ya lograron observar por primera vez la cara oculta de la Luna en directo, una experiencia que la propia Koch describió como “absolutamente espectacular”.
Imágenes recientes difundidas por la NASA muestran la Cuenca Oriental, un gigantesco cráter que, si bien había sido registrado por sondas, nunca había sido contemplado directamente por ojos humanos en su totalidad.
La misión forma parte de un ambicioso plan a largo plazo que busca establecer una presencia sostenida en la Luna. Según explicó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, el objetivo principal de esta etapa es recolectar datos clave sobre el comportamiento de la nave Orion en condiciones reales con tripulación a bordo.
Con la mirada puesta en el futuro, la agencia espacial estadounidense proyecta un alunizaje para 2028, en el marco de una estrategia que apunta a convertir al satélite en una plataforma para misiones más profundas en el espacio. Artemis II, en ese sentido, no solo representa un récord técnico, sino también el inicio de una nueva etapa en la exploración humana del cosmos.
AL con información de AFP/VDM






