El Frente Renovador (FR) comenzó a profundizar su armado territorial en la provincia de Buenos Aires con una estrategia que atraviesa las distintas secciones electorales: fortalecer estructuras locales, sumar dirigentes y preparar candidatos propios de cara a las próximas elecciones. La Quinta Sección es uno de los ejemplos más recientes de ese proceso. Este fin de semana se reunieron en Maipú referentes de los 27 municipios con el objetivo es construir alternativas competitivas en más de una decena de distritos.
La apuesta va más allá de una definición electoral puntual. Según supo La Pluma el espacio liderado por Sergio Massa busca recuperar presencia en el territorio y construir un volumen político propio que le permita afrontar el escenario de 2027 con mayor autonomía, tanto si el peronismo logra una lista de unidad como si finalmente hay una disputa interna.
En ese esquema, el armado territorial funciona también como una herramienta de negociación. La intención es llegar a la definición de candidaturas y eventuales acuerdos con estructura, dirigentes y nombres propios en la mayor cantidad de distritos posibles, en lugar de depender exclusivamente de los lugares que pueda obtener dentro de Unión por la Patria o el nombre con el que eventualmente la alianza peronista compita.
La construcción de candidaturas propias también apunta a un recambio generacional dentro de Unión por la Patria, lo que abre la posibilidad de competencias internas incluso en distritos donde conduce el peronismo. La estrategia contempla sumar nuevos dirigentes y referentes locales capaces de sostener estructuras propias y, eventualmente, encabezar proyectos municipales.

La Quinta como muestra del armado
La reunión realizada en Maipú reunió a representantes de los 27 municipios de la Quinta Sección y puso en marcha una nueva etapa de organización. Allí, el FR planteó como objetivo disputar 14 intendencias y consolidar equipos locales con una agenda vinculada a la producción, el empleo, la educación, la seguridad, la infraestructura y los servicios públicos.
La sección reúne más de 1,3 millones de electores y concentra realidades muy diferentes: grandes centros urbanos, ciudades intermedias, municipios rurales y localidades de la costa atlántica. Para el massismo, esa diversidad obliga a construir una agenda regional, pero también a desarrollar referentes con conocimiento específico de cada territorio.
El diputado nacional Ramiro Gutiérrez fue uno de los encargados de marcar el objetivo político del encuentro. “No vinimos solamente a reunirnos. Tomamos la decisión de prepararnos para dar la pelea en 14 municipios”, sostuvo, y planteó la necesidad de construir equipos y dirigentes capaces de presentar alternativas competitivas.
En esta región, el armado incluye dirigentes con presencia en distintos puntos de la sección. Entre ellos aparecen Laura García, en Tordillo; Marcela Passo, en General Lavalle; Gabriel Favale, en el Partido de La Costa; Jimena López, en Necochea; y Martín Stornini, en San Cayetano.
Mar del Plata aparece como uno de los principales puntos de ese despliegue. En la ciudad más grande de la sección, Juan Manuel Cheppi viene desarrollando una agenda vinculada al turismo, la pesca y la tecnología aplicada al mundo del trabajo y se posiciona como el dirigente del FR dispuesto a disputar la intendencia.
“Mar del Plata hoy no tiene conducción en la Municipalidad. Yo quiero ocuparme de proponer y buscar soluciones a los problemas de la ciudad”, afirmó Cheppi.
Por su parte, el diputado provincial y exintendente de General Alvarado, Germán Di Cesare, puso el foco en la construcción de proyectos municipales. “Para disputar una intendencia primero hay que demostrar que existe un proyecto de ciudad”, afirmó.

Una estrategia que excede a la Quinta
El proceso, sin embargo, no se limita a esa sección. En el Frente Renovador explican que el fortalecimiento de las estructuras propias se está llevando adelante en todo el territorio bonaerense, con distintos niveles de desarrollo según cada distrito.
La Cuarta Sección es otro ejemplo: sobre 19 municipios, el espacio asegura contar con estructura en 15. Allí también hay dirigentes que comienzan a perfilarse como potenciales candidatos a intendente, aunque el escenario electoral y la definición sobre una eventual unidad del peronismo todavía condicionarán las candidaturas definitivas.
La lógica es similar en el resto de la provincia. En algunos municipios el FR tendrá mayores posibilidades competitivas y en otros deberá disputar espacio con otros sectores del peronismo, pero la premisa es contar con una estructura propia antes de que se termine de definir el escenario electoral.
En ese sentido, la construcción territorial cumple una doble función para el massismo: le permite recuperar presencia política en los municipios y, al mismo tiempo, llegar a una eventual negociación interna del peronismo con mayor capacidad para defender candidaturas y lugares propios.
La Quinta funciona así como una muestra de un proceso más amplio: el Frente Renovador busca volver a tener estructura en el territorio bonaerense, formar nuevos dirigentes y llegar a 2027 con capacidad de competir, independientemente de cómo termine resolviéndose la estrategia electoral del peronismo.










