Después de varios meses de especulaciones, el Vaticano confirmó que el Papa León IV visitará el país entre el 8 y el 11 de noviembre, en un viaje apostólico que incluirá su paso por Uruguay y Perú. La noticia no tomó al Gobierno por sorpresa. Fue el disparador de una agenda que se intensificará en los próximos tres meses y que expandirá la agenda internacional del presidente Javier Milei, que transitará los próximos meses entre la previa de la visita papal y un acelerado deterioro de la relación bilateral con BrasiI.
Con esas dos tensiones a cuestas, el presidente partirá este jueves nuevamente al exterior, pero en una gira enfocada en el continente. Primero estará en Ecuador, para reunirse con su par Daniel Noboa y luego se trasladará a Colombia, para participar de la asunción del mandatario electo Abelardo De la Espriella.
La comunicación de la noticia que el oficialismo estuvo esperando desde el momento de su desembarco en Casa Rosada, cuando el sumo pontificio todavía estaba a cargo del fallecido Papa, con quien el líder libertario tuvo una relación de altibajos. Por entonces, gracias a las comunicaciones extraoficiales que realizó el ex secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo, quien trabajó en conjunto con los máximos representantes de la iglesia católica en el país, se logró recomponer en vínculo que había sido unilateralmente roto desde el momento que el economista calificó al ex Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires como “el representante del maligno en la tierra”.

Sanadas las relaciones, Milei viajó en dos oportunidades al Vaticano para encontrarse con el sumo pontífice, quien supo perdonar al jefe de estado antes de su fallecimiento. En este marco, desde la Cancillería argentina auguraban poder concretar el retorno que el propio Francisco había retrasado desde su elección como Papa y convertir al líder libertario en el presidente que “trajo de vuelta” al profeta a su tierra. La salud del eclesiástico, y su afinado olfato político, hicieron que el deseo del oficialismo no pueda concretarse. Cosas de la vida.
Con la elección de León IV, y conscientes del poder que la iglesia católica aún conserva dentro del status quo, desde el principio en la gestión libertaria se mostraron abiertos a tener una relación de paz y armonía con el máximo referente. Además del propio Milei, quien mantuvo un encuentro bilateral con el Papa estadounidense en su último viaje a Roma, el canciller Pablo Quirno y Sandra Pettovello, construyeron un importante vínculo con el Vaticano. La ministra de Capital Humano, incluso, fue recibida en junio de este año por el jefe de la iglesia católica en el marco del Encuentro Internacional Mapas de esperanza para una agenda educativa regional de salud mental, tecnologías digitales y educación.
Estos acercamientos oficiales rindieron sus frutos en febrero de este año, cuando Quirno le llevó personalmente la invitación al país al sumo pontífice y comenzaron a florecer cuando días atrás se concretó la llegada al país del Monseñor Michael Wallace Banach, el nuevo nuncio apostólico de la Santa Sede en el país. Su arribo tuvo como objetivo comenzar a coordinar de manera conjunta con el gobierno nacional todos los detalles necesarios, incluidos los rigurosos protocolos de seguridad, para concretar la visita del Papa quien recorrerá la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba.

La confirmación, en tanto, se dio a través de una comunicación conjunta entre la Cancillería y la Conferencia Episcopal Argentina, conducida por el Monseñor Marcelo Colombo. “En el día de la fecha hemos recibido con gran alegría la noticia de la confirmación del viaje apostólico del Papa León XIV a nuestro país. Esta noticia, largamente esperada, viene precedida de las invitaciones que, tanto el Gobierno Nacional como la Iglesia que peregrina en la Argentina, cursarán oportunamente al Santo Padre a fin de que pudiera concretar pronto el anhelo de una visita apostólica del Sucesor de Pedro al suelo argentino. El anuncio efectuado hoy en Roma nos encuentra con el compromiso de seguir trabajando juntos a fin de que el Papa León XIV pueda experimentar la hospitalidad del pueblo argentino y sentirse bienvenido en nuestra tierra”, reza la carta difundida.
Con la confirmación oficial, desde el gobierno decidieron convocar una conferencia de prensa llevada adelante en Balcarce 50 por el canciller, quien celebró la visita del pontífice, calificó la misma como «un acontecimiento histórico para nuestro país y para todos los argentinos» y destacó que la visita es el resultado de «un trabajo diplomático serio, reservado y sostenido» impulsado por el gobierno. Durante su alocución, en tanto, Quirno dio a conocer que a partir de la próxima semana, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, encabezará reuniones interministeriales con las áreas de la gestión involucradas en la organización de la visita.

Durante la conferencia, en tanto, Quirno aprovechó la circunstancia para expresarse respecto a la decisión del gobierno de Brasil de reducir el nivel de representación diplomática a un representante de negocio. En este punto, el ministro de Relaciones Internacionales afirmó que el país lamenta esa medida pero que no habrá una escalada del escándalo para así preservar la relación bilateral que el propio Milei detonó dos semanas atrás luego de calificar a Luis Inacio Lula da Silva de “presidiario” y “basura socialista”.
«Brasil tiene todo el derecho a decidir lo que ha decidido. Nosotros entendemos que hay otro camino para preservar las relaciones entre nuestros países. En estos últimos años ha habido expresiones de ambos lados que transparentan esa diferencia política, esa diferencia ideológica», sostuvo el ex funcionario del Ministerio de Economía, quien intentó bajar las tensiones al destacar que «las reacciones argentinas nunca fueron a nivel diplomático».

Con la misma línea que salieron los principales interlocutores del gobierno nacional, Quirno volvió a poner sobre la mesa la visita de Lula a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner antes de las elecciones legislativas del 2025. “El presidente de Brasil visitó a la ex presidenta en un contexto que Argentina podría haber interpretado como una injerencia en el proceso electoral, y no por eso tomó una decisión diplomática», dijo para justificar los dichos, aunque insistió en que no será la belicosidad la postura que adoptará el país.
«Para pelearse hacen falta dos. No cuenten con Argentina para eso. Nosotros vamos a seguir manteniendo las relaciones al nivel que decida Brasil», lanzó con una sonrisa sin hacer mención alguna a los ataques inexplicables que el líder libertario mantuvo en su participación del acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, quien competirá el próximo 4 de octubre con la esperanza de convertirse en el heredero político de su padre Jair, preso desde hace dos años por encontrarse culpable de motivar un golpe de estado contra Lula en 2023.
TS/CM










