El Gobierno de Javier Milei celebró el Día del Niño con un mensaje institucional que lo vinculó directamente a la adhesión al Consenso de Ginebra, tratado internacional impulsado en 2020 por Donald Trump y Jair Bolsonaro. De esta manera, reforzó un alineamiento diplomático con sectores conservadores y generó un contraste entre la normativa nacional y el posicionamiento internacional del Gobierno en leyes como la interrupción voluntaria del embarazo.
El Poder Ejecutivo Nacional difundió un mensaje oficial por el Día del Niño en el que afirmó que “la protección de la infancia constituye una responsabilidad irrenunciable y un deber fundamental de toda Nación”. La publicación, realizada en la cuenta institucional de la Casa Rosada en la red social X, saludó a los “protagonistas del presente y herederos del futuro de nuestra Patria”, por la efeméride en un marco político internacional.
Desde la Casa Rosada les deseamos un feliz día a todos los niños argentinos, protagonistas del presente y herederos del futuro de nuestra Patria.
La protección de la infancia constituye una responsabilidad irrenunciable y un deber fundamental de toda Nación. Por eso, y en línea… pic.twitter.com/mnJTXbszPu
— Casa Rosada (@CasaRosada) August 16, 2026
En el mismo texto, el Gobierno vinculó la celebración con la reciente adhesión de la Argentina al Consenso de Ginebra, un tratado diplomático internacional promovido por sectores conservadores, entre ellos Donald Trump y Jair Bolsonaro. “En línea con la reciente adhesión de la República Argentina a la Declaración del Consenso de Ginebra, este gobierno reafirma su compromiso con la defensa de la vida, el cuidado de los niños y el fortalecimiento de la familia”, sostuvo el comunicado oficial.
El pronunciamiento concluyó con un saludo formal: “¡FELIZ DÍA DEL NIÑO!”.
El Consenso de Ginebra
El Consenso de Ginebra fue impulsado en 2020 por Estados Unidos y Brasil, bajo las administraciones de Trump y Bolsonaro, junto con Egipto, Hungría, Indonesia y Uganda. El tratado, firmado por más de 30 países, plantea cuatro objetivos: promover la salud de las mujeres, proteger la vida en todas sus etapas, fortalecer la familia como unidad fundamental de la sociedad y defender la soberanía nacional en materia de políticas públicas.
Entre sus postulados, enfatiza que “en ningún caso debe promoverse el aborto como método de planificación familiar” y que toda decisión sobre la materia corresponde exclusivamente a cada Estado.
La adhesión argentina fue formalizada el 13 de agosto de 2026 por la Cancillería, marcando el alineamiento exterior del país en materia de diplomacia y políticas de familia. La decisión se inscribe en la política exterior del presidente Javier Milei, quien ha manifestado reiteradamente su oposición a la interrupción voluntaria del embarazo y su alineamiento con Donald Trump.
Cabe recordar que en Argentina está vigente desde enero de 2021 la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que garantiza el acceso libre y gratuito hasta la semana 14 de gestación.
Organizaciones feministas y de derechos humanos señalaron que la adhesión constituye un retroceso en materia de derechos reproductivos y criticaron la utilización de una efeméride infantil para legitimar un tratado “antiderechos”.
GLF









