El acercamiento entre el PRO y el Gobierno avanza en la mesa de negociaciones, aunque la Ciudad de Buenos Aires es el distrito más difícil de acordar, porque se trata del distrito donde nació el partido amarillo. Fernando de Andreis, diputado nacional y mano derecha de Mauricio Macri descartó una candidatura del expresidente, defendió la autonomía del partido y planteó por primera vez una posible fórmula compartida entre Jorge Macri y Pilar Ramírez. En La Libertad Avanza sostienen que esa alternativa todavía no está sobre la mesa.
En medio de las negociaciones apareció también la pregunta sobre el futuro electoral de Mauricio Macri. De Andreis fue categórico: no lo ve como candidato para las próximas elecciones. “Hoy no lo veo tampoco, siendo honesto. Lo veo muy cómodo en su rol como presidente del partido”, afirmó.
El diputado también admitió que personalmente preferiría que Macri volviera a competir, pero remarcó que la decisión corresponde al propio expresidente y que, según su interpretación, ya optó por mantenerse al frente del PRO en lugar de buscar una candidatura.
La definición es relevante porque despeja, al menos por ahora, uno de los interrogantes que rodeaban el armado opositor hacia 2027. Macri conservaría así un papel central como ordenador político del PRO y negociador con el Gobierno, pero sin aparecer como candidato presidencial.
El acercamiento entre LLA y el PRO atraviesa una etapa de definiciones: mientras ambas fuerzas buscan avanzar en acuerdos electorales para 2027 en buena parte del país, la Ciudad de Buenos Aires se mantiene como el principal territorio de disputa.
La señal más concreta surgió de Fernando de Andreis, uno de los dirigentes que participa de las conversaciones entre el PRO y el Gobierno. En una entrevista con Luis Novaresio, el diputado nacional descartó que el entendimiento implique una fusión partidaria, pero dejó abierta una alternativa que hasta ahora circulaba principalmente como una hipótesis: una fórmula conjunta para competir en la Ciudad.

“Imagino una fórmula Jorge Macri-Pilar Ramírez”, afirmó. La definición supone que el PRO podría conservar la candidatura principal en CABA, mientras que La Libertad Avanza incorporaría a uno de sus principales referentes porteños a una fórmula común en la que Jorge Macri es el candidato que el PRO no quiere resignar.
De Andreis fue contundente al ser consultado sobre qué ocurriría si el Gobierno pretendiera imponer otro candidato para la Ciudad. “Si hay un acuerdo, el candidato es el que defina el PRO”, sostuvo.
La postura marca cuál es el principal límite que el sector de Mauricio Macri lleva a la negociación: el PRO pretende preservar su capacidad de definir la candidatura porteña, especialmente en un distrito que históricamente constituyó su principal bastión electoral.
El nombre de Jorge Macri aparece, en ese esquema, como la principal carta amarilla. Desde su entorno aseguran que su imagen mejoró durante los últimos meses y destacan especialmente las políticas vinculadas con seguridad, orden urbano y desalojos.

La evaluación interna del macrismo es que una alianza con LLA podría ser competitiva en la Ciudad. Segun estudios de opinión que manejan, el PRO y LLA juntos podrían alcanzar alrededor del 60% de los votos, mientras que una competencia dividida podría favorecer al peronismo si logra unificar su oferta.
Pero esa lectura no es compartida dentro del espacio libertario. Del otro lado de la negociación aparece Pilar Ramírez, una de las dirigentes con mayor respaldo de Karina Milei en la Ciudad.
Ramírez viene desarrollando una intensa agenda porteña junto a funcionarios nacionales. En las últimas semanas compartió recorridas con Karina Milei, Diego Santilli, Luis Caputo, Pablo Quirno y otros referentes del Gobierno.

Sin embargo, desde el entorno libertario niegan que exista una decisión tomada sobre una fórmula con Jorge Macri. La respuesta desde ese sector fue especialmente dura: consideran que la fórmula mencionada por De Andreis fue una propuesta personal y no una definición surgida de la mesa formal de negociaciones. Además, recuerdan que la alianza nacional todavía ni siquiera está cerrada.
En ese espacio también plantean otra estrategia para CABA: en lugar de integrar una fórmula con Jorge Macri, LLA podría buscar una representación parlamentaria fuerte que le permita controlar una parte importante de la Legislatura porteña y, eventualmente, negociar espacios dentro del Gobierno de la Ciudad.
La mesa de diálogo fue impulsada por Mauricio Macri y Karina Milei y mantienen reuniones aproximadamente cada quince días en la Casa Rosada. Por el PRO participan, entre otros, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, mientras que desde el Gobierno intervienen dirigentes vinculados a la estructura libertaria.
La prioridad actual sería avanzar primero en acuerdos en el resto de las provincias y dejar CABA para una instancia posterior.
AL/CM










