Es un hecho: la población argentina está envejeciendo. Así lo confirman numerosos papers académicos y el último censo. Es decir, menos niños y más adultos mayores. Eso lleva a un camino en el que, dentro de dos décadas aproximadamente, la población en edad laboral será menor a la población en situación de dependencia económica de parte del Estado. Se estima que para el 2040, en 14 años, los jubilados superen a los trabajadores aportantes en Argentina.
Los datos se desprenden de un informe que hizo el INDEC el año pasado en base al Censo 2022, en el que se proyecta lo que pasar en el país si la tendencia se sostiene. “Hacia 2040, disminuye la relación de dependencia de la población de entre 0 y 14 años, pero sube la correspondiente a la población de 65 años y más”, indica el organismo. Es decir, que el peso de una masa de adultos mayores cada vez más abultada junto con la de los niños y niñas, que son poblaciones inactivas laboralmente, caerán sobre la población potencialmente activa, que va desde los 15 a los 64 años. Es lo que se denomina “relaciones de dependencia”, que miden la carga potencial de una población. Es ahí dónde reside el centro de la cuestión.
Un ejemplo lo clarifica todo: el Censo 2022 mostró que más de 220 mil personas superaron los 90 años, casi el doble que una década antes. En el otro extremo, se registraron 500 mil niños y niñas menos que en 2010.
El informe llamado “La transformación de la población argentina”, de octubre de 2025, muestra cómo se va revirtiendo la tendencia de un crecimiento de la población argentina. Entre 2001 y 2020, hubo un aumento promedio de 1,06% por año, algo que se proyecta que cambie muchísimo. Para el período 2022-2040, se espera que la evolución sea mucho más lenta: en promedio 0,16% por año. “La fuerte desaceleración del crecimiento poblacional responde, principalmente, a la marcada caída de la tasa de fecundidad, que, junto con un aumento de la esperanza de vida al nacer, generan una población cada vez más envejecida”, indica el reporte.
Si bien Argentina tiene niveles de fecundidad similares a los países de la región, la caída fue más rápida en los últimos años. Un dato sorprendente: en 2010, la población de 0 a 14 años representaba el 25,5% de la población, y en 2022, el 22,0%. Se espera que en 2040 descienda al 14,3%.
En la otra punta del ciclo vital se ve lo inverso: desde 1950, en Argentina hay una tendencia, que se potencia cada año y es la creciente esperanza de vida al nacer. Son las mujeres las que más años de vida van ganando. Las proyecciones sostienen que para 2040, la esperanza de vida al nacer sea de 78,7 para los hombres y 83,0 años para las mujeres.
Todo indica que el porcentaje de población de 65 años y más se incremente de manera sostenida en el tiempo a raíz de los cambios en la medicina y los mejores hábitos en la alimentación y el cuidado físico. Mientras que en 2010 comprendía al 10,6% de la población y en 2022 al 12,0%, en 2040 se proyecta que alcance al 16,4% del total.
Si en 14 años habrá más jubilados que trabajadores aportantes en Argentina, el desafío central será cómo sostener la cobertura del sistema previsional, en el que el 93% de las personas acceden a una jubilación y/o pensión. Además, el envejecimiento poblacional podría implicar un aumento en la demanda de atención médica y de servicios de cuidado para personas mayores.
Eso implica un futuro de complicaciones para el sistema previsional, pero también permite mejoras en las políticas públicas para niñas y adolescentes al reducirse la cantidad de usuarios del sistema. Por ejemplo, una reducción de la matrícula en los niveles iniciales abre la posibilidad de reorientar los recursos que se liberan para una mayor inversiones en calidad educativa.
Los especialistas hablan de un cambio en la estructura de la población: familias menos numerosas, abuelos longevos y menos nietos. “La Argentina no va a crecer mucho más en cantidad de habitantes, llegará a los 50 millones y después va a retroceder. Pero sí está cambiando fuerte en su composición demográfica porque cada vez es estructuralmente más vieja”, dijo el experto en demografía Rafael Rofman al diario La Nación.
MN






