Desde hacía semanas, en importantes despachos de la gestión libertaria daban por descontado que Donald Trump perdería las elecciones de medio término en la Cámara de Representantes y podría, en caso de acomodar su discurso, retener escaños dentro del Senado. Un escenario, explicaban por entonces figuras del oficialismo, lógico teniendo en cuenta las políticas que el republicano puso en marcha en sus últimos meses de gestión. Lo que ninguno vio venir, sin embargo, fue el batacazo arrollador que los demócratas lograron imponer, incluso en aquellos estados en los que desde hacía décadas no hacían pie.
Cuando las primeras bocas de urna comenzaron a circular bien entrada la noche argentina, las principales cuentas de Twitter del ecosistema libertario comenzaron a bajar la expectativas que mantuvieron hasta la tarde del martes. El mismo fenómeno se expuso puertas adentro entre los principales funcionarios del oficialismo, que decidieron adoptar una postura de absoluta cautela e intentaron separar los resultados de los comicios estadounidenses de la realidad argentina, una estrategia que hubiese sido aplicada de manera diametralmente opuesta si el resultado hubiese sido favorable para el magnate.
En este sentido, distintas voces del mundo libertario advierten que los resultados, aunque pésimos, no tendrán ningún impacto para el país y descartan que esta sustanciosa modificación del Congreso norteamericano pueda poner en riesgo la vigente ayuda del Tesoro Norteamericano que tanto el secretario de Estado, Marco Rubio, como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmaron que la gestión trumpista brindará el próximo año en caso que el gobierno libertario vuelva a precisarlo.

Sobre este punto, el economista Santiago Bulat, uno de los profesionales más escuchados por el círculo rojo, se expidió sobre el tema y adoptó la misma línea que el gobierno. “El Exchange Stabilization Fund para Argentina no necesita el apoyo del Congreso para llevarse aunque también cuando se ejecutó recibió críticas desde algunos miembros del Congreso”, sostuvo. En esta línea, aunque advirtió que el parlamento norteamericano podría poner frenos a la medida del presidente, también advirtió que “para hacer modificaciones o prohibiciones debería aprobarse con mayoría simple, que también Trump podría vetar y solo ser restituida con 2/3 de ambas Cámaras.”
En la misma línea, un integrante del oficialismo que siguió de cerca las elecciones en EEUU advirtió que para Trump Argentina sigue siendo un socio clave para su propia política de “America first” y su estrategia geopolítica para frenar el avance de China en el continente. “No nos va a soltar la mano, seguimos siendo un país clave para todo lo que él tiene en la cabeza”, analizan.

El único que hasta el momento no se expidió sobre los resultados fue Javier Milei, quien se encuentra en España para participar de una nueva edición de la Cumbre Iberoamericana. El presidente se encontrará por primera vez cara a cara con su par, Pedro Sánchez, a quien en su última visita, que tuvo lugar hace tan sólo tres semanas, lo calificó como “dictador”. Además, tal como adelantó este medio, el jefe de estado logrará concretar su reunión con su amigo y líder de VOX, Santiago Abascal, con quien se encontrará luego de que el candidato a presidente lo atienda por videollamada por negarse a suspender sus recorridas de campaña para recibirlo en sus oficinas.
El cónclave de los líderes de ultraderecha está previsto para realizarse a las 22:30 (hora de España) y se espera que de la misma salga una foto entre ambos con la que Milei se abrazará para seguir demostrando su cercanía con referentes internacionales. En las últimas semanas, cuando la realidad todavía no los había cacheteado, el presidente -amparado por los aduladores de su entorno- se apresuró a advertir que su presencia en los lugares donde se disputan elecciones trae suerte. Él mismo, incluso, se autoproclamó como amuleto de la derecha internacional. Pero el destino pareciera tener otros planes para el jefe de estado.

Hay un hilo rojo que conecta a Flavio Bolsonario, a quien visitó en su lanzamiento de campaña y luego funcionarios de su gobierno habrían ayudado a huir de su país, Benjamin Netanyahu y Donald Trump, además de sus ideas liberales: todos recibieron el apoyo abierto de Milei y recibieron una paliza electoral. Puede fallar, decía Tusam.
Pese a los resultados en los comicios estadounidenses, dentro del gobierno descartan que el mismo tenga un efecto réplica en las elecciones nacionales. “Falta mucho, sería un error pensar que una depende de la otra”, dijo un integrante del oficialismo. Sin embargo, miembros del gobierno que siguen de cerca la política norteamericana advierten que el error que llevó a Trump a la derrota fue no cumplir con sus promesas de campaña.

“Trump perdió porque perdió a todo su núcleo duro de votantes que eran hombres jóvenes porque se metió con la guerra de Irán y ese sector sólo quería que profundizara con su promesa de mejorarles la economía, volver al nacionalismo y controlar las fronteras. Las diferencias de votos, incluso en los estados históricamente republicanos, se explican porque los varones trumpistas jóvenes se quedaron en la casa en vez de ir a votar”, analizó una fuente oficial, que advirtió que el fenómeno podría replicarse en el país si es que no hay una respuesta concreta a las demandas sociales.
En este sentido, sin embargo, desde el entorno presidencial advierten que no habrán modificaciones sustanciales del plan económico, aunque admiten que podrían implementarse medidas -como el anuncio del freno de embargos de ARCA a las PYMES- que permitan garantizar resultados favorables en el corto plazo.
TS/CM










