A un año de las elecciones presidenciales, la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, empezó a inclinar la balanza en favor de Javier Milei. Durante una conferencia financiera en Madrid, la titular del organismo elogió el recorte del gasto público impulsado por el Gobierno argentino, anticipó que el país será recompensado por ese camino y lanzó una consigna contundente: «Hay que cortarle la cabeza al populismo».
«Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello», aseguró la directora del Fondo.
El respaldo llegó pocos días después de que el Gobierno alcanzara un entendimiento técnico con el organismo por la tercera revisión del acuerdo de facilidades extendidas para acceder a un nuevo desembolso cercano a los US$ 900 millones.

Georgieva defiende el ajuste de Milei
La definición más polémica de Georgieva estuvo dirigida contra el populismo. Durante su intervención, la titular del FMI retomó una frase pronunciada minutos antes por el presidente de Chile, José Antonio Kast, quien había planteado que «el populismo genera más pobreza; la responsabilidad, riqueza».
Georgieva coincidió con esa postura y fue más allá: «Hay que cortarle la cabeza al populismo». También llamó a los jóvenes a involucrarse en los procesos electorales y participar de las decisiones políticas.
La frase no pasó inadvertida por su contundencia y por el contexto en el que se produjo. La directora del organismo multilateral no solamente volvió a elogiar la política económica de Milei, sino que incorporó una consigna de confrontación política que se alinea con el discurso del Gobierno argentino contra sus adversarios.
El mensaje va de la mano con el respaldo que Georgieva mantiene con la administración libertaria desde el comienzo de su gestión. En distintas oportunidades, la funcionaria destacó el ajuste fiscal, la reducción del gasto público y el objetivo de alcanzar el equilibrio presupuestario como pilares del programa económico argentino.

Asimismo, la número 1 del organismo destacó que la Argentina está sentando las bases para recuperar la estabilidad macroeconómica y aseguró que ese esfuerzo tendrá una recompensa.
Por otro lado, manifestó su preocupación por el crecimiento del endeudamiento público mundial, que se aproxima al equivalente del 100% del PBI global. En ese contexto, cuestionó a los gobiernos que aumentaron el gasto y la deuda para enfrentar crisis como la pandemia y la guerra en Ucrania, pero que no aprovecharon la recuperación posterior para recomponer sus cuentas. También apuntó contra Estados Unidos por sus desequilibrios fiscales y su nivel de endeudamiento.
De esta forma, Georgieva se alineó de manera absoluta con el Gobierno en un momento donde los partidos de derecha empiezan a tambalear. La victoria de Lula en Brasil y de los demócratas en las elecciones de medio término en Estados Unidos comienzan a transformar un mapa que hasta hace un mes se tenía todo de azul. El FMI y su influencia en la Argentina empiezan a caminar por un precipicio y queda menos de un año para saber cuál será su futuro.
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