Las expresiones del CEO de Mercado Libre, Marcos Galperín, sobre la jubilada a la que calificó de “kukismo en estado puro” no solo demuestra el desconocimiento del sistema previsional sino también de la importancia de los trabajos del cuidado. Los trabajos de cuidado aportan a la economía argentina entre el 14% y el 16% del Producto Bruto Interno (PBI).
Galperín cobra subsidios del gobierno de Javier Milei por el equivalente a 227.295 jubilaciones mínimas mensuales. Y se burla de los adultos mayores que cobran $460.000, hacen malabares para sobrevivir. Con su comentario intenta borrar el aporte fundamental de las mujeres.
Mujeres: más precarizadas, menos remuneradas
Para la exdiputada Mirta Tundis, Galperín se burla de la pobreza, lo que “es un signo de aquellos que detestan a los pobres, que han trabajado toda su vida, o han cuidado a sus hijos, la casa, y no quieren ser reconocidos por los que nadan en dinero”.
La cantidad de personas que se jubilaron con moratoria desde 2004 hasta hoy son 3.5 millones, de los cuales el 70% son mujeres. Una realidad que muestra que las mujeres tienen trabajos más precarizados o no remunerados, como son las tareas del hogar y la crianza de los hijos.

Tundis explica que no todas han solicitado pagar los 30 años en moratoria, ya que en gran parte, tenían aportes, se quedaron sin trabajo, o dejaron por la crianza de sus hijos, y completaron los faltantes. «La importancia de este programa es que permitió en épocas de muchos despidos, falta de trabajo, y para aquellas mujeres que no tuvieron la oportunidad de aportar en blanco, poder completar esos años y acceder a una cobertura social”, detalló.
¿Quién le habrá cambiado los pañales a Galperín?
El episodio con Galperín comenzó el domingo por la mañana, cuando compartió el posteo de un usuario sobre una jubilada que no podía costear sus medicamentos. En el video, la mujer explicaba que no le alcanzaba para vivir. El recorte del tuit hacía foco en que no había trabajado y lo definía como “kukismo en estado puro”, a lo que Galperín reaccionó con sorna.
Al día siguiente, el empresario siguió provocando en las redes. “Si no trabajaste nunca en tu vida y tenés más de 65 años, no sos jubilado”, escribió, y agregó: “La jubilación sale de un porcentaje del sueldo que le sacan a los que sí trabajaron y aportaron”.

Algo que borra de su discurso el empresario argentino que vive en Uruguay es el aporte económico de los cuidados, sobre todo de las amas de casa. “Aportan tres veces”, explica la economista Lucía Cirmi, que es integrante de la organización Futuros Mejores.
“Primero con el trabajo que hacen, que habilita que otros salgan a trabajar; o que incluso otros trabajen en el futuro, en el caso de sus hijos. Pero después también aportan cuando consumen, y esos consumos pagan impuestos que también financian la seguridad social porque entre transferencias del Tesoro y asignaciones específicas de impuestos, el 50% de la seguridad social se financia con impuestos, que también pagan ellas. El tercer aporte es cuando habiéndose metido en la moratoria, tienen un plan de facilidades de cuotas que se les deduce de lo que cobran”, detalla.
Según un informe de CIPPEC del año 2024 en base a datos del Ministerio de Economía, el sector de los cuidados es uno de los que más aporta a la economía: representa 16,8% del PBI argentino, incluso más que el comercio o la industria. Es decir, que esa mujer jubilada de la que Galperín se burló hizo aportes a la economía nacional con los trabajos que hizo en su casa y que hasta hace unas décadas no habían sido reconocidos.
Con su afirmación, Galperín intenta borrar un debate que el feminismo había visibilizado y que puso sobre la mesa: las tareas de cuidar, criar y educar a niños y niñas recaen en las familias y, particularmente, en las mujeres. Ellas dedican 6 horas y media diarias al trabajo de cuidado no remunerado y los varones, sólo 3 horas con 40 minutos diarias.
“El aporte lo dice el propio INDEC de Milei porque lo hace por la Encuesta de uso del tiempo, tiene que hacer la Argentina por ley, que multiplica la cantidad de horas dedicadas al cuidado por el salario de una trabajadora de casa particular. Ese cálculo es por lo menos el 14% del PBI, y calculado según las otras profesiones y el costo de la hora que uno estaría perdiendo llega hasta el 20%”, explica Cirmi.
Dale Galperín, que tu empresa recibe subsidios del Estado de Milei
Pero hay más. Galperín, que se queja de la presencia del Estado para aquellas personas que en su vida económicamente activa trabajaron de manera informal o no rentada, esconde la ayuda millonaria que el gobierno de Javier Milei le da a su empresa. El dueño de Mercado Libre cobra en subsidios otorgados por La Libertad Avanza el equivalente a 227.295 jubilaciones mínimas mensuales, según publicó Página/12. Las declaraciones de la propia empresa ante la SEC de Estados Unidos indica que en 2025 recibió 67 millones de dólares por distintas exenciones y beneficios del Estado que tanto detesta. Con eso podría pagar unas 20 mil jubilaciones anuales.
“Hay jubilados y jubiladas, que cumplen con los pagos de sus impuestos y servicios, antes de comer. Hay más de 5.4 millones de jubilados que son pobres, porque tienen que vivir con $463.000”, dijo Tundis.
Incluso si se lo se mira en términos de “eficacia”, la moratoria previsional, que ofrecía la posibilidad de acceder a una jubilación a personas que no cumplían con los años de aportes y que el gobierno de LLA se encargó de poner fin, era algo menos costoso que otros beneficios que reciben otros sectores sociales.
Desde la organización “Futuro Mejores” indicaron que lo que el gobierno nacional se «ahorra» es menos que lo que deja de recaudar cada año al condonar el impuesto a las ganancias a jueces y magistrados. Además, recuperando solo un tercio de las exenciones tributarias se podría financiar un aumento del 20% para todos los jubilados de la mínima, sin excluir a nadie. Y un dato, que es clave: sin las moratorias, sólo el 55% de las personas mayores se hubiera podido jubilar. Este año habrá 247 mil mujeres de más de 60 años que se quedan sin jubilación, mientras Galperin se ríe de sus trabajos y disfruta de los beneficios libertarios.
CDB/VDM






