Guillermo Michel, diputado nacional de Unión por la Patria por Entre Ríos, pasó por La Pluma Stream, el ciclo de entrevistas conducido por Ezequiel Orlando y Julián D’Imperio, y habló el Presupuesto 2027, de la situación de las provincias y de lo que le falta al peronismo para volver a ser una alternativa. Además de su cargo legislativo, Michel es uno de los hombres de máxima confianza y el principal asesor técnico en materia económica de Sergio Massa, y fue titular de la Aduana, además de ocupar otros roles clave en la recaudación fiscal y el control aduanero.
El eje de su análisis fue la jurisdicción 91 del proyecto que el oficialismo no logró dictaminar esta semana. Michel la describió como «una jurisdicción sin ministerio, sin gente, sin programa, sin metas», una especie de partida discrecional para atender adelantos financieros o gastos extraordinarios. Según calculó, el proyecto le destina $14,8 billones, unos USD 10.000 millones al tipo de cambio actual, casi el doble de lo que prevé para las universidades. «Si te fijás en la planilla, todos los rubros crecen entre un 20 y un 25 por ciento y esta partida crece un 160 por ciento», afirmó.
Para el diputado, el destino es político. «Está para usarla de manera discrecional en el año electoral. La van a reasignar adonde a ellos les parezca mejor», dijo. Y lo llevó al terreno concreto: planteó que de ahí se podrían sacar $3 billones, tal como pidió en una nota que presentaron al presidente de la Comisión de Presupuesto, para cumplir con el fallo judicial y la ley de financiamiento universitario, atender lo que dispone la ley de Discapacidad y ampliar el bono de los jubilados, congelado en $70.000 desde abril de 2024.
Ante la objeción de que la discrecionalidad atravesó a todos los gobiernos, Michel respondió con un antecedente peronista, el Fondo Federal Solidario de 2009, que repartió a las provincias parte de los derechos de exportación para obras de cloacas, calzadas y plazas, y que, recordó, eliminó Mauricio Macri al asumir. «Eso lo hizo un gobierno peronista, pero con un destino específico», marcó.

Detrás de las cifras, dijo, hay una decisión. «Entender al Gobierno como que aplica un programa económico es un error. Está buscando imponerle un modelo social a la Argentina, equiparar a nuestro país a cualquier otro de Latinoamérica, con fuertes desigualdades y sin universidad gratuita ni salud pública de calidad». Y dio un ejemplo de su ciudad, Gualeguaychú: una fábrica de baterías que tenía 110 trabajadores y quedó con 10, «los que necesita para importar las baterías de China». Tres amigos suyos, contó, fueron despedidos de un día para otro sin indemnización.
«Le llenan los bolsillos a Caputo, le sacan a los gobernadores»
Michel describió un sistema impositivo que favorece a la Nación en perjuicio de las provincias. «Todos los impuestos coparticipables de alguna forma los está bajando, y la presión tributaria aumenta sobre todo en fondos con asignaciones específicas al Tesoro, como los derechos de exportación e importación. Le llenan los bolsillos a Caputo, le sacan a los gobernadores», sostuvo. Lo definió como «un sistema tributario totalmente regresivo y unitario que busca debilitar la caja de las provincias para obligarlas a acompañar determinadas políticas públicas».
Dio un ejemplo con el impuesto a los combustibles. «El 28% va a un fideicomiso especial para la traza vial. Esa plata no está, no se envía a Vialidad Nacional para arreglar las rutas», señaló. Por eso, contó, iniciaron una demanda en la Justicia Federal de Victoria, por $1,5 billones, más de USD 1.000 millones, «retenido de manera ilegal para mostrar un superávit fiscal». Y advirtió que el proyecto de Presupuesto repite la lógica: «Caputo prevé recaudar 1,5 billones y usar 500 mil millones para arreglar rutas».
También cuestionó la lectura de la inflación. «La inflación en dólares es la más alta del mundo», dijo. Explicó que con el dólar planchado los gastos fijos, como la luz o el gas, suben por encima del índice general, y que por eso, según él, «llega el día 15 y los argentinos no tienen plata». Atribuyó la contención de precios a dos anclas, el dólar y los salarios, «vía restringir la demanda y no aumentar la oferta». También calificó de «una falta de respeto» el recital que Javier Milei había prometido en caso de que la inflación bajara.
Sobre la industria, afirmó que el Gobierno confunde apertura con destrucción. «Una cosa es desregular y otra cosa es destruir», dijo, y puso como ejemplo la caída de las medidas antidumping para los aires acondicionados de Tierra del Fuego, que según su cálculo pone en riesgo mil puestos de trabajo. También vinculó el aumento del contrabando con «el dólar planchado y la eliminación de todos los mecanismos de control», y sumó los pasos no autorizados en Misiones y el norte salteño, donde dijo que «tiene que haber un control en la ruta de Gendarmería y Prefectura».
«Frigerio es el peor gobernador de la vuelta a la democracia»
El diputado fue especialmente duro con el gobernador de su provincia, Rogelio Frigerio. «Le entregó los dos senadores al Gobierno. No hay en la historia de la Argentina un gobernador que gane en el 23 con el PRO y en el 25 el PRO deje de existir, vaya con la Alianza de La Libertad Avanza, todo pintado de violeta, y le entregue los dos senadores a la fuerza política que salió tercera en la provincia», dijo. Lo definió como «un felpudo» de la política.
Para describir el vínculo entre las provincias y la Casa Rosada usó una imagen. «Una cosa es un acuerdo y otra un contrato de adhesión. ¿Viste cuando vas a un banco y pedís una tarjeta de crédito? No podés negociar el contrato: te dan el formulario y firmás. Esto es lo mismo, les imponen las condiciones», explicó, y lo atribuyó a «la falta de convicción a la hora de defender los intereses de la provincia» y al «oportunismo político de seguir teniendo un cargo».
Sobre la gestión de Frigerio, fue categórico: «Es el peor gobernador de la vuelta a la democracia. Es una provincia totalmente paralizada: el 95% de los recursos va a pagar sueldos, los policías y los docentes están peor, no hay obra pública, y lo que sí gasta es en marketing y comunicación». Mencionó el cierre de fábricas de aberturas de aluminio en Paraná y de una fábrica de cubiertas, y habló de una política de «la ventajita en la cortita de mantenerse electoralmente competitivo».
Las rutas nacionales fueron otro de los ejemplos. Sobre la ruta 14, que según Michel fue concesionada a una empresa investigada en la causa de los cuadernos, planteó que los entrerrianos pagan tres veces: con el impuesto a los combustibles, con el financiamiento estatal a la concesión y con el peaje, que describió en torno a los $6.000 en el puente Zárate-Brazo Largo. «No sé cuál es la ventaja de eso para los argentinos», dijo.

«El peronismo es oposición y no es alternativa»
Michel consideró que la oposición todavía no es una opción de poder. «Hasta ahora el peronismo es oposición y no es alternativa, porque gran parte sigue enfrascada en la discusión de la interna de la provincia de Buenos Aires. Tenemos que hablar de los problemas del resto del país». Propuso discutir primero un programa de gobierno y recién después los candidatos. Y descartó la estrategia de los actos masivos: «Si seguimos pensando que vamos a hacer una alternativa con actos multitudinarios a los que van solo empleados municipales, con banderas y una estética del 2010, 2011, no vamos a llegar a ninguna parte».
Aun así, se mostró convencido de que en 2027 gana el peronismo. «Esto se ordena por la demanda, no por la oferta. Lo que la sociedad va a pedir es un presidente con algún criterio razonable de comportamiento, una economía normal», dijo, y mencionó como única variable positiva del Gobierno la balanza energética, que pasó de un déficit de USD 10.000 millones en 2022 a un superávit que, estimó, cerrará este año con USD 9.000 millones, «gracias al gasoducto Néstor Kirchner y a una política de Estado del 2013 con Vaca Muerta».

Sobre la derrota de 2023, reconoció errores propios. «La gente cuando vota no se equivoca. Nosotros perdimos por no haber podido recuperar el poder adquisitivo del trabajador y el jubilado». Pero también marcó que el mensaje de Donald Trump de que ayudaría a la Argentina solo si ganaba Milei, algo que el peronismo subestimó, «jugó a favor de Milei». Hoy, evaluó, la gente «ya está mirando más la heladera que la televisión», y el sobreendeudamiento será un problema para el Gobierno el año que viene.

Respecto de Patricia Bullrich, lo planteó con ironía: «Se va cambiando la camiseta». Y consideró que el PRO «dejó casi de existir como partido» y la UCR «está totalmente vacía de contenido», porque todo ese voto lo pisó Milei, «el único candidato de centroderecha». «No comparto casi ninguna de sus ideas, pero tiene convicción y las defiende», reconoció.
Sobre el RIGI sostuvo una posición pragmática. «Los contratos se pueden cumplir. No estoy de acuerdo con todos los beneficios: liberar totalmente los impuestos a la importación, dar beneficios a inversiones ya anunciadas, no pedir que se inmovilice parte de la inversión en un fideicomiso o que se puedan vender los vehículos sin desarrollar la inversión. Pero la Argentina no puede entrar en un planteo de incumplimiento de contratos, porque nos va a impedir abocarnos a lo más urgente, que es recuperar el poder adquisitivo». Y agregó: «No creo que nada tenga más poder que el Estado».
En política exterior, rechazó los alineamientos absolutos. «Nunca fue la política exterior de la Argentina. El alineamiento con Estados Unidos es importante en muchas cuestiones, como el combate contra la droga, pero también es importante el alineamiento con los BRICS, por el Banco de Desarrollo, para conseguir financiamiento para obra pública», dijo. Mencionó que él negoció con Estados Unidos el acuerdo FATCA de intercambio de información de cuentas bancarias, firmado en diciembre de 2022.
Para cerrar, dijo que en 2027 acompañará «al candidato a gobernador peronista que vamos a tener en Entre Ríos y al presidente peronista que se resuelva en el partido». No marcó preferencias por ningún cargo. Y recordó que en septiembre de 2022 casi todo el dispositivo político y mediático daba como futuro presidente a Horacio Rodríguez Larreta: «Salió cuarto. Es Argentina esto».
JD/CM










