El plazo que se había puesto la Casa Rosada para tener avances decisivos en la reforma electoral se agota. El Gobierno no cuenta con los votos en el Senado. «Tenemos que resolverlo antes de fin de mes, o pensar en las PASO», admiten en LLA. En el medio, la interna con Patricia Bullrich y un cambio de planes de Martín Menem en Diputados lanzó todo tipo de especulaciones. Lo cierto es que en la Cámara Baja, tanto en oposición como oficialismo reconocen a La Pluma que están los votos para avanzar.
El número que falta está en la Cámara alta. Eliminar las primarias requiere 37 votos, la mayoría absoluta de los miembros que exige el artículo 77 de la Constitución, y La Libertad Avanza tiene 21 senadores.
Dentro del oficialismo, los movimientos van en direcciones distintas. Santilli recorre gobernadores para sumar voluntades y en los despachos de Karina se muestran expectantes por esas conversaciones. Patricia Bullrich, que es quien debe ordenar los votos en el Senado, va en sentido contrario: «Santilli es el que las empuja, Bullrich la que va para atrás», reconocieron senadores a este medio.

La explicación que circula es electoral. Sin primarias, la senadora tendría que definir antes su lugar en 2027, y hacerlo donde decida la Casa Rosada. A menos que haya un acuerdo por una fórmula con Milei y que no aspire a encabezar una lista presidencial, no le conviene eliminarlas. Bullrich pretende incluso valerse de las PASO para exigir una competencia transparente por el electorado de la derecha.
La semana dejó a la vista esa tensión. En LLA desmintieron a La Pluma que haya habido un intento de reemplazarla al frente del bloque y hablaron de una «operación», pero Martín Menem salió a decir que «el único candidato de La Libertad Avanza es Javier Milei» después de que Bullrich afirmara que está «preparada para ser Presidente«.
La Cámara Electoral alerta por el cronograma
El tiempo tiene además un árbitro. El 8 de septiembre la Cámara Nacional Electoral firmó una acordada en la que le pidió al Congreso resolver cualquier cambio antes del inicio del año electoral de 2027 y recordó que alterar las reglas cerca de una elección «genera mayores perjuicios que beneficios».
Su presidente, Alberto Dalla Vía, volvió sobre el tema esta semana en la Universidad de La Plata. Dijo que «el Congreso no legisla mucho y cuando legisla lo hace de manera apurada» y que el debate de fondo no es PASO sí o PASO no, sino la democracia interna de los partidos.

La advertencia complica el plan B del Gobierno. Suspender las primarias solo para 2027, como se hizo en 2025, o tratar la reforma en extraordinarias, perdió fuerza por el riesgo de judicialización. Algunos sectores del Ejecutivo ya hablan de competir con las reglas actuales si el Congreso no aprueba cambios, y que se evalúa extender las sesiones ordinarias en diciembre para ganar tiempo. Sin embargo, en las últimas semanas la opción de jugar con PASO y armar listas propias ante la imposibilidad de avanzar comenzó a ser una alternativa a estudiar.
UCR y PRO: las llaves que no giran
Los dos bloques que el Gobierno necesita son los que más resisten. La UCR tiene diez senadores y llega dividida: Eduardo Vischi propone que las PASO sean optativas y Maximiliano Abad defiende el sistema vigente con ajustes. Alfredo Cornejo ratificó que Mendoza tendrá primarias y resiste el armado libertario para que Luis Petri lo suceda.
El PRO, con tres senadores, tampoco quiere suspenderlas por ahora y propuso que dejen de ser obligatorias. Hay además una negociación de fondo con LLA que está frenada. «Me dicen Fernando De Andreis y Cristian Ritondo que no se avanzó en nada», dijo Mauricio Macri a MDZ, sobre la mesa donde se sientan Santilli, los Menem y, en dos ocasiones, Karina para explorar un armado electoral. Ritondo, mientras tanto, le mandó a Martín Menem una nota con siete cambios que el PRO pide para acompañar el Presupuesto.
El peronismo, que quiere conservarlas para ordenar su interna, es un rechazo seguro. Entre los gobernadores aliados sí hay apoyos: el rionegrino Alberto Weretilneck respaldó eliminarlas y confirmó que adelantará las elecciones de su provincia, y Chaco ya suspendió las primarias provinciales de 2027.
Presupuesto, Malvinas y concesiones: un noviembre sin margen
Las PASO compiten con el resto de la agenda. El dictamen del Presupuesto se corrió al 11 o al 17 de noviembre, el oficialismo apunta a sesionar el 18 o el 25 y, en cualquiera de los dos casos, el Senado tendría que tratarlo en extraordinarias. La Ley Malvinas, con dictamen pero sin votos, llega al recinto en esas mismas fechas, y su capítulo electoral también necesita 129 diputados que en LLA reconocen que hoy no tienen.
Para conseguir votos, el oficialismo cedió en las últimas semanas en Malvinas, Salud Mental, Propiedad Privada y la Carta Orgánica del Banco Central, con Bullrich y su gente como operadores de varias de esas negociaciones. La reforma electoral es la que todavía no tiene un acuerdo así.
La comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que preside Agustín Coto, no volverá a convocarse hasta que haya votos asegurados. Las sesiones ordinarias terminan el 30 de noviembre.
JD/CM









