La esquina de 25 de Mayo y Monte Casero, en Paraná, se llenó de gente. Cientos de personas se acercaron al edificio del Correo para recordar al Indio Solari, en la casa en la que nació y pasó su infancia. La Plaza 1° de Mayo, frente el edificio, se llenó de familias que se acercaron a homenajear al ídolo popular.
En la terraza en la que Carlos Alberto Solari jugaba cada tarde frente a la plaza principal de la capital de Entre Ríos aún sigue la oficina del Correo Argentino, donde su papá era jefe de distrito. En esas calles nació en 1949 y vivió hasta los 6 años. Vivía en el mismo edificio del correo, donde también está el solar donde Justo José de Urquiza mandó a construir una de sus viviendas en 1856.

“Tengo el recuerdo de jugar en una terraza, que era como un océano de baldosas rojas donde, cada tanto, sobresalía una chimenea”, contó el Indio Solari en su libro. Las crónicas del Diario Río Uruguay cuentan que dentro del edificio aún hay una vivienda, “entre pisos de madera, techos altos y muebles de la época, el estilo del mismo se sigue manteniendo”. Para el Indio, la sala de Telegrafía fue un recuerdo imborrable de su infancia. “Trabajaban 70 personas. Abría la puerta y ante ese despliegue humano me quedaba fascinado», recordó en su biografía.
Frente a ese lugar se concentraron ayer los fanáticos del Indio, que fue declarado Ciudadano Ilustre de la ciudad años atrás. Hubo mates, música, banderas y hasta un santuario improvisado en el medio de la noche. La emoción colectiva en la tierra natal del ídolo.
CDB / VDM










