En el Latam Economic Forum, Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, y Horacio Marín, CEO de YPF, destacaron avance de grandes proyectos de infraestructura y proyectaron inversiones multimillonarias para acelerar el desarrollo energético del país.
El presidente de Pampa Energía, aseguró que Vaca Muerta puede convertirse en “otro campo argentino” por su capacidad de generación de divisas. “Argentina tiene el 15% de las reservas que tuvo el shale de Estados Unidos, pero solamente perforó el 4% de los pozos”, sostuvo el empresario al comparar el desarrollo local con el principal yacimiento no convencional del mundo.
Según explicó, el enorme potencial todavía no explotado ubica a Vaca Muerta en una etapa “mucho más temprana de desarrollo” respecto de Estados Unidos. Además, destacó que los pozos argentinos muestran niveles de productividad superiores tanto en petróleo como en gas. “No solamente tenemos gran cantidad de reservas, sino que los pozos desarrollados hasta ahora son mucho más productivos”, afirmó.
Mindlin reconoció, sin embargo, que la Argentina todavía enfrenta desafíos estructurales vinculados al costo del capital y la infraestructura energética. “Sin estos proyectos de inversión, Vaca Muerta no se puede desarrollar. Mantendríamos todo ese potencial abajo de la tierra sin aprovechar”, advirtió.

En ese marco, detalló algunos de los principales proyectos actualmente en marcha. Entre ellos mencionó el oleoducto Vaca Muerta Sur, una inversión cercana a US$ 3000 millones que permitirá transportar entre 800.000 y 900.000 barriles diarios hacia el Atlántico; la ampliación del sistema de transporte de gas de TGS; nuevas plantas de GNL; y proyectos petroquímicos como una planta de urea en Bahía Blanca.
El empresario destacó además el carácter colaborativo de las inversiones energéticas y elogió el rol de Horacio Marín, CEO de YPF, por articular acuerdos entre compañías competidoras para avanzar en infraestructura común. “Durante 20 años la Argentina importó gas a pesar de tener gas excedente en Neuquén. Ahora vamos a pasar de importar GNL a exportarlo”, afirmó Mindlin.
Según las proyecciones presentadas por el sector, la producción argentina de petróleo y gas pasaría de 1,2 millones de barriles equivalentes diarios en 2020 a 2,6 millones hacia 2030. Ese crecimiento tendría un impacto decisivo sobre la balanza comercial energética. “De un déficit energético de US$ 5000 millones en 2022 vamos a pasar a un superávit de US$24.000 millones hacia 2030”, proyectó.
Mindlin sostuvo además que la expansión energética permitirá diversificar las fuentes de ingreso de divisas de la Argentina y reducir la histórica dependencia del agro. “Durante décadas el campo fue prácticamente el único generador de dólares. Ahora vamos a tener otro sector capaz de producir una cantidad similar de divisas”, señaló.
En la misma línea, Horacio Marín reforzó la visión optimista sobre el futuro energético argentino y aseguró que el sector puede convertirse en uno de los grandes motores económicos del país. “El objetivo es que la Argentina exporte más de US$ 30.000 millones a partir de 2031. Y los últimos números internos ya hablan de US$ 50.000 millones entre 2031 y 2032”, afirmó el CEO de YPF.
Marín utilizó una metáfora para explicar el impacto que podría tener la energía sobre la economía nacional. “La energía le pone la segunda turbina al avión para que despegue Con una sola turbina el avión despega de costado”, sostuvo al comparar el peso futuro del sector energético con el agro.

El ejecutivo atribuyó el crecimiento de Vaca Muerta a una combinación de factores económicos, políticos y empresariales. “Se generó un círculo virtuoso económico. El Gobierno ordenó la macro, dio incentivos correctos y los privados tenemos que invertir para generar riqueza”, señaló. En línea con el discurso oficial, defendió un modelo económico basado en inversión privada y exportaciones. “La riqueza la hacen los privados. Los gobiernos dan las condiciones de contorno”, afirmó.
Marín también remarcó el cambio de lógica dentro de la industria petrolera argentina. “Antes el juego era sacarle mercado a YPF. Eso se terminó. Hay lugar para todos porque por cada tres barriles que se produzcan, uno será para el mercado interno y dos para exportación”, explicó. El titular de YPF aseguró además que Vaca Muerta posee ventajas competitivas globales frente a los desarrollos shale de Estados Unidos. “Vaca Muerta es mejor que cualquier shale americano”, afirmó, al destacar la productividad de los pozos argentinos y el potencial geológico de la formación neuquina.
Según indicó, la industria energética proyecta inversiones por unos US$ 130.000 millones en los próximos años para expandir la producción, construir infraestructura y desarrollar nuevos proyectos exportadores.
Marín también vinculó el crecimiento energético con la transformación interna de YPF. Señaló que la petrolera logró revertir años de caída de valor gracias al foco en productividad, eficiencia y desarrollo no convencional. “Lo importante no es mirar la acción todos los días. Lo importante es trabajar bien. La acción es una consecuencia”, sostuvo.
Las declaraciones de los principales empresarios del sector reflejaron un fuerte clima de optimismo respecto del futuro energético argentino y consolidaron la idea de que Vaca Muerta puede convertirse en uno de los pilares centrales del crecimiento económico, la generación de empleo y la obtención de dólares para el país durante la próxima década.
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