Horas después de que la Selección le ganara a Inglaterra y consiguiera el pase a la final del Mundial, la vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, protagonizaron el cruce más duro que se conozca hasta ahora entre ambas, con acusaciones de «vender el país», calificativos como «parásito» y «casta», y hasta una sugerencia de renuncia que luego escaló hasta un pedido formal que la senadora lanzó por twitter. «Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina. El que llegó con este proyecto y no está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado», escribió antes de las 20.
El motivo formal fue la sesión de este jueves por la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, aunque el trasfondo es una relación completamente rota entre el Gobierno y la titular de la Cámara Alta, donde Bullrich ahora enfrenta una nueva etapa de tensión que escaló al cierre de esta nota con un pedido de renuncia contra la vice y una serie de críticas del presidente Javier Milei.
Según confiaron fuentes parlamentarias a La Pluma, todo arrancó cuando Villarruel le escribió a Bullrich por WhatsApp para pedirle que suspendiera el debate previsto para el mediodía. «¿Cómo vamos a tener sesión después de haber casi ganado el Mundial?«, planteó la vicepresidenta. Bullrich respondió, en un primer momento con tono conciliador, que la sesión podía ser «para festejarlo«. Pero la vicepresidenta fue directo al nudo del conflicto: «¿Para vender el país? Nadie quiere festejar en el Senado. Que cada senador festeje en su provincia, con su familia, no votando una ley que es indignante por el capítulo de tierras«.
De ahí en más, el intercambio escaló sin pausa. Bullrich defendió el proyecto («Para nosotros cambiar el país es el desafío») y Villarruel redobló: «Y lo cambiás vendiendo tierras. Cómo se nota que la integridad territorial no les importa nada». Cuando Bullrich contestó que «no se venden tierras, se desarrolla el país«, la vicepresidenta fue por más: «No se desarrolla nada, están cerrando pymes todos los días y ustedes están en Narnia. La gente no tiene para comer. Están endeudados. Vayan a los pueblos en vez de digitar todo desde un despacho».
El tono cambió de registro cuando Bullrich le dijo a Villarruel que si no estaba de acuerdo con el rumbo del Gobierno, «renuncie». La vicepresidenta no se guardó nada: le recordó que a ella también «la votaron», acusó a Bullrich de empujar la ley «por obsecuente» y, en el tramo más filoso del cruce, le lanzó: «Andá a chuparle las medias a Karina«. Bullrich cerró con una comparación futbolera —»los buenos, como Messi, somos capaces de jugar muchos mundiales«— y una definición: «Nunca pensé que eras tan mal educada«. Villarruel remató: «Ser un parásito y casta como vos no es mi ejemplo de vida. Chau«.
Desde el entorno de Villarruel confiaron a La Pluma que la difusión del chat no fue casual ni salió del despacho de la vicepresidenta. «No es común que un dirigente filtre chats. Mi teoría es que Bullrich lo filtró porque tiene que congraciarse con Karina Milei y hace eso, que es patético, porque Karina, que vive rodeada de perros, siente el miedo, y le siente el miedo a Bullrich. Que quede claro que Villarruel no filtró ningún chat«, plantearon esas fuentes a este medio.
Luego de que se cayera la sesión en el momento de tratar la ley en cuestión que había desatado la polémica, Bullrich publicó en su cuenta oficial de X otra vez un mensaje apuntando sin mencionar a la vicepresidenta: «Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina. El que llegó con este proyecto y no está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado».
Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina.
El que llegó con este proyecto y no está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) July 16, 2026
La polémica ley de tierras que postergó el Senado
El trasfondo del enfrentamiento es el capítulo de tierras rurales del proyecto que el Senado finalmente debió postergar por pedido de Bullrich, nuevamente ante la falta de votos. La ley elimina los límites vigentes para que extranjeros compren campo en la Argentina. En el Gobierno rechazan la lectura de Villarruel: según fuentes oficiales citadas por Infobae, la iniciativa mantiene la prohibición absoluta para que Estados extranjeros compren tierra, exige doble autorización (provincial y del Poder Ejecutivo) para empresas con participación estatal foránea y conserva el régimen especial para zonas de frontera. Para la Casa Rosada, la reforma no afloja el control territorial: lo hace «más preciso, más federal y más firme».

La vicepresidenta, igual que el bloque peronista, sostiene que el proyecto sí elimina restricciones existentes y facilita el ingreso de capital extranjero a la tierra argentina, motivo por el cual intentó frenar el tratamiento. En el entorno bullrichista, consultado por Clarín, calificaron esa postura como parte de «un nacionalismo de los años ’30», algo «antiguo, vetusto».
El episodio confirma un dato que circula hace meses en el oficialismo: la relación entre Villarruel y la Casa Rosada está prácticamente cortada, y el vínculo con Karina Milei atraviesa «su peor momento». En ese vacío, Bullrich se consolidó como la principal interlocutora parlamentaria del Gobierno en el Senado, y este cruce funcionó como una nueva confirmación pública de un distanciamiento que, hasta ahora, se procesaba puertas adentro. La sesión, de todos modos, comenzó cuando el oficialismo consiguió el quórum necesario para arrancar el debate pasado el mediodía. Sin embargo, Bullrich debió pedir un cuarto intermedio para postergar el debate para el 6 de agosto, pasado el receso invernal, ante la falta de votos para dicho proyecto que seguía sufriendo cambios.
JD/CM









