La avanzada de Mario Ishii para declarar la emergencia sanitaria en la provincia de Buenos Aires volvió a exponer la fuerte interna que atraviesa el peronismo bonaerense y reavivó la tensión con el gobernador Axel Kicillof. El senador provincial y referente político de José C. Paz presentó un proyecto de ley que describe un “colapso progresivo del sistema sanitario público” y apunta tanto contra el gobierno nacional de Javier Milei como contra la administración bonaerense por la crisis en hospitales y centros de salud.
En la iniciativa, Ishii sostiene que miles de familias abandonaron la medicina privada y las obras sociales para atenderse en el sistema público, generando una presión extraordinaria sobre hospitales provinciales y municipales. El texto menciona guardias saturadas, falta de profesionales, escasez de camas e insuficiencia de insumos médicos, y advierte que los municipios se convirtieron en el “último sostén sanitario” para millones de personas que ya no encuentran respuestas en otros sistemas de atención. «Hospitales saturados, guardias colapsadas, incremento de consultas y una demanda sanitaria extraordinaria que supera las capacidades operativas de los intendentes», es la escena que describe el ex intendente.
«No se puede llegar al invierno con hospitales y centros de salud colápsalos, sin vacunas, sin insumos, con falta de profesionales y sin camas suficientes», advirtió e interpretó que el gobierno de Kicillof busca «esconder esta crisis detrás de una pelea política». «Es una forma de encubrir negligencias y responsabilidades institucionales», interpretó.
El proyecto provocó un fuerte malestar en La Plata. Desde el Ministerio de Salud, conducido por Nicolás Kreplak, reconocieron la gravedad de la situación sanitaria, aunque adjudicaron gran parte del problema a la falta de políticas nacionales. Según explicaron, el deterioro del sistema responde al retiro del Estado nacional en materia sanitaria y al aumento sostenido de la demanda en hospitales públicos bonaerenses.
Tras conocerse las críticas del oficialismo provincial, Ishii salió a defender públicamente su proyecto y endureció el tono. “Esto no es una bandera partidaria ni una discusión electoral. Cuando está en riesgo la salud y la vida de la gente, el Estado tiene la obligación de dar respuestas”, afirmó el senador en redes sociales. Además, advirtió que no se puede llegar al invierno “con hospitales colapsados, sin vacunas, sin insumos y sin camas suficientes”, y acusó a sectores políticos de intentar ocultar la crisis sanitaria detrás de disputas internas.
La nueva ofensiva legislativa de Mario Ishii no sólo profundizó el malestar dentro del oficialismo provincial, sino que además dejó expuesta la delicada situación social que atraviesa la provincia de Buenos Aires. El Senador ya había presentado un proyecto para declarar la emergencia alimentaria por 18 meses en el que puso el foco sobre el crecimiento de la demanda en comedores escolares y comunitarios, en un contexto de deterioro económico y aumento de la pobreza. En La Plata interpretaron la iniciativa como una señal política dirigida directamente a la gestión de Axel Kicillof y a su ministro de Desarrollo Social, Andrés Larroque.
En los fundamentos del proyecto, el senador advierte que “ningún recurso público puede ser asignado sin considerar su impacto social inmediato” y cuestiona que se prioricen otras erogaciones mientras amplios sectores de la población no logran cubrir necesidades básicas.
La avanzada legislativa del histórico dirigente de José C. Paz se suma así a una serie de movimientos que vienen tensando el vínculo entre distintos sectores del PJ bonaerense. Aunque públicamente todos los espacios buscan preservar la unidad, las diferencias por el manejo de la gestión, el reparto de poder interno y la estrategia política frente al gobierno de Javier Milei siguen creciendo. En ese escenario, cada proyecto impulsado por Ishii funciona también como un mensaje hacia adentro del oficialismo provincial. El bloque oficialista en el Senado provincial mantiene fuertes diferencias entre sectores alineados con Cristina Kirchner y dirigentes cercanos a Kicillof. Aunque en los últimos días hubo una tregua para destrabar la conformación de comisiones legislativas, persisten las disputas por el control político del Senado y por el rumbo de la gestión provincial, en una interna que suma nuevos capítulos con cada iniciativa impulsada por el histórico dirigente de José C. Paz.
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