El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, se convirtió este lunes en el primer mandatario provincial en oficializar la fecha de sus elecciones locales de cara al año próximo: firmó el decreto que convoca a los tucumanos a votar gobernador, vicegobernador, legisladores provinciales, intendentes, concejales y los 93 delegados comunales el 9 de mayo de 2027, separados de las elecciones presidenciales. Con ese gesto, Jaldo disparó lo que en la Casa Rosada ya empezaron a llamar la «temporada de desdoblamientos» rumbo al año electoral.
En Casa Rosada calificaron la jugada de Jaldo como «una decisión conversada» que «no afecta» a la estrategia libertaria, y ya descuentan que otros gobernadores van a seguir el mismo camino en las próximas semanas. Pueden ser nueve provincias en total y algunas deben hacerlo por un mandato constitucional.

Al menos nueve provincias desdoblarían
Habría al menos nueve distritos que ya definieron o dan por hecho que desdoblarán sus comicios provinciales de los nacionales: además de Tucumán, aparecen Salta (Gustavo Sáenz evalúa el 16 o el 23 de mayo), Chubut (Ignacio Torres apunta a julio o agosto), Misiones (Hugo Passalacqua, sin fecha pero con la definición tomada), Jujuy (Carlos Sadir, que «siempre adelanta»), Neuquén (Rolando Figueroa, con la mira en agosto), Santa Fe (Maximiliano Pullaro, entre el 13 de junio y el 5 de septiembre), Mendoza (Alfredo Cornejo, con las PASO provinciales fijadas para julio) y Río Negro (Alberto Weretilneck, que mantiene la tradición de desdoblar). Además, podrían sumarse Entre Ríos y San Juan a esa lista.
En el otro extremo, Corrientes y Santiago del Estero son las únicas dos provincias que no elegirán gobernador el año próximo, porque los oficialismos locales ya se impusieron y retuvieron el Ejecutivo en sus últimas elecciones. Catamarca, en cambio, se perfila para ir en la vereda opuesta: Raúl Jalil ha dado muestras de sintonía política con Milei y mantendría sus comicios con los nacionales, una señal de respaldo a la Casa Rosada.
La decisión más determinante, sin embargo, sigue en veremos. En la Provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof tiene atada la definición a lo que ocurra con la reforma política nacional, ya que las PASO bonaerenses están ligadas por ley a las nacionales, por lo que la suerte del calendario provincial depende directamente de si el Congreso avanza con la suspensión. Algo similar sucede en la Ciudad, donde el jefe de Gobierno Jorge Macri también aguarda esa definición, aunque desde el armado porteño de LLA reconocen que preferirían competir por separado.

Ficha Limpia, la otra novedad del decreto tucumano
Más allá del desdoblamiento en sí, el anuncio de Jaldo incorporó un capítulo adicional que no había tenido antecedentes en la provincia: por primera vez, el decreto de convocatoria incluye la Ficha Limpia como requisito para aspirar a cargos electivos o funciones en la administración provincial. «Aquellos que quieran ser candidatos a cualquier cargo van a tener que tener determinados requisitos, es decir, no tener cuentas pendientes con la justicia», explicó el gobernador en la conferencia de prensa en la que firmó el decreto, según consignó la provincia en un comunicado oficial. Jaldo remarcó que esa incorporación había sido parte de un compromiso asumido con la Iglesia y que se sumó a otras reformas del sistema electoral provincial, como la eliminación de los partidos municipales, que redujo de más de 300 a unos 70 los sellos habilitados en la provincia.
El gobernador también salió al cruce de las versiones que lo acusaban de «adelantar» la elección por conveniencia política: aseguró que la fecha respeta la misma lógica de los comicios de 2019 y 2023, ambos celebrados en mayo o junio, y que la anticipación responde a los plazos legales que necesitan los partidos para organizar alianzas y procesos internos.
Con el precedente tucumano ya puesto sobre la mesa, en el oficialismo nacional manejan una lectura dividida sobre los tiempos: mientras algunos gobernadores «se van a abalanzar» a definir sus fechas en las próximas semanas, otra parte del mapa provincial recién terminará de resolverlo en febrero o marzo del año que viene, ya con la reforma electoral nacional -y la eventual suspensión de las PASO- más encaminada o directamente descartada.
JD/CM









