El nombramiento de Diego Santilli como jefe de Gabinete de Ministros actuó como un verdadero sismo sobre el tablero bonaerense de la Libertad Avanza (LLA). Aceleró los tiempos electorales y alteró el esquema de poder que, hasta hace poco, controlaba de manera casi monopólica el armador histórico libertario, Sebastián Pareja.
El binomio Santilli-Pareja asomó en un momento como una posible dupla para enfrentar al sucesor de Axel Kicillof en 2027. Sin embargo, la salida de Manuel Adorni de la jefatura de Gabinete, en el medio de un escándalo judicial, y el nombramiento de Santilli en su reemplazo, los ubicó en una sorda batalla de posicionamiento. Por un lado, la resistencia del purismo libertario; por el otro, el avance de un representante del Pro empujado desde el corazón de la Casa Rosada.
El manejo de la Jefatura de Gabinete le dio a Santilli una centralidad ejecutiva máxima y una formidable caja de resonancia institucional. En las filas del PRO destacaron ante La Pluma Diario que el ex vicejefe de Gobierno porteño aporta al espacio lo que LLA carece en el principal distrito electoral del país: alto nivel de conocimiento público, volumen electoral probado (tras su victoria legislativa en 2025) y el «llave en mano» de las redes territoriales del PRO bonaerense.

El armado del «Colo» cuenta con el aval directo del presidente Javier Milei y el impulso decisivo de Martín y «Lule» Menem, quienes jugaron fuerte en la mesa chica para abrirle paso. Pero por sobre todo, la garante de su proyección dentro del ecosistema libertario es Karina Milei, la hermana del presidente. Es la misma que apoya a Pareja.
Pero el avance de Santilli no es solo un fenómeno de decisiones tejidas en los despachos de la Casa Rosada. Tiene su correlato directo en el barro bonaerense donde echa mano a las redes que tejió con el Pro en los últimos diez años.
Allí radica el caso testigo de Ezequiel Galli. El exintendente de Olavarría, derrotado en 2023 por el peronismo, fue cobijado por Santilli y encumbrado formalmente como el titular de la Unidad de Gabinete de Asesores de la Jefatura de Gabinete nacional. Lejos de cumplir funciones meramente administrativas, Galli ya opera activamente en la Séptima Sección Electoral como el nuevo interlocutor del oficialismo, eclipsando a figuras locales de la primera hora libertaria.

El antecedente de las urnas
El regreso de Santilli al ámbito bonaerense también se entiende desde las elecciones de septiembre de 2025 cuando, tras la derrota electoral, Sebastián Pareja quedó en el ojo de la tormenta y fue señalado como el principal responsable político del duro revés que La Libertad Avanza sufrió en la provincia. El peronismo, bajo la marca Fuerza Patria y alineado con Axel Kicillof, obtuvo un contundente 46% de los votos contra el 33% de los libertarios.
Al ser el armador exclusivo de aquellas listas, sobre Pareja recayeron los pases de factura. Aunque se especuló con su renuncia, el mileismo decidió sostenerlo y ratificarlo como presidente oficial del partido en el distrito.
En clave electoral, aquel traspié fue la justificación perfecta para activar un plan B que posibilitó la irrupción de Santilli.

Pareja y el monopolio del sello libertario
Frente a la embestida territorial del santillismo, Pareja resiste respaldado en su mayor activo: es el dueño legítimo de la «lapicera». Como presidente de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, Pareja controla la estructura jurídica, los avales y el partido en el distrito. Con ese cargo, tiene una influencia decisiva en la confección de listas.
El diputado nacional responde a Karina. Su estrategia reciente se centró en retener la capilaridad de las secciones electorales y en moldear la militancia pura a través de la Escuela de Formación, Debate y Análisis Político (Efdap).
Sin embargo, el frente interno de Pareja no solo sufre la presión externa del santillismo. Por abajo, hay fisuras internas que amenazan con hacerlo tambalear, como los cruces con el diputado bonaerense Ramón «Nene» Vera, que tensiona la conducción vertical del espacio en la estratégica Tercera Sección. A pesar de estos temblores, desde el “parejismo” destacaron a este portal que el dirigente “mantiene la fidelidad de un bloque de legisladores y dirigentes que se resisten al Pro”.

Poder en el territorio
Esta pulseada no se distribuye de manera uniforme en la geografía bonaerense. En el conurbano (Primera y Tercera Sección Electoral), los distritos se transformaron en una trinchera donde Pareja intenta hacer valer la «pureza» del voto libertario. Aquí, el avance del santillismo genera una resistencia feroz por parte de los armadores originales de LLA.
Los cuadros jóvenes y los militantes de la primera hora argumentan que el Conurbano votó a Milei para «terminar con la casta», categoría en la que muchos incluyen a las segundas y terceras líneas del PRO tradicional que ahora responden a Santilli. Una queja que ya se hizo oír en el armado de 2025 cuando “nuevos dirigentes libertarios” se quejaban de las candidaturas de apellidos que venían de jugar en otros espacios en el pasado.
En el interior provincial (Segunda, Cuarta, Quinta, Sexta y Séptima Electoral), el panorama es opuesto. En estos territorios el electorado es históricamente más refractario al kirchnerismo y el PRO tiene intendencias. Además, ha logrado consolidar estructuras en peleas cuerpo a cuerpo con la Unión Cívica Radical y en algunos casos con el peronismo. Es el escenario ideal para la estrategia de Santilli.

El caso de Ezequiel Galli en Olavarría no es aislado. Desde el santillismo advierten que hay conversaciones con exalcaldes o dirigentes del PRO que perdieron sus distrito, pero que conservan un alto conocimiento local y redes con distintos sectores.
Pese a las diferencias hay una situación que atraviesa el interior y en el conurbano: el poder político real muchas veces se mide por quién controla las delegaciones locales de ANSES, PAMI y de los Ministerios nacionales.
En el libertismo territorial, les preocupa que la presencia del “santillismo» ha comenzado a avanzar sobre estos lugares lugares, que resultan ser casilleros clave, cajas chicas, para la construcción política local.
En rigor, muchas segundas líneas que respondían a Pareja están siendo desplazadas de esos cargos para ubicar a dirigentes cercanos al partido amarrillo. Referentes fundacionales ven cómo las estructuras que construyeron empiezan a ser gestionadas por dirigentes del PRO.

Convivencia forzada
Con el mismo objetivo político por delante no es difícil deducir que no hay convivencia pacífica. En conversación con La Pluma Diario, ningún sector apura enfrentamientos, pese a que ya no ocultan diferencias. Además, coinciden en que la cúpula mileista prioriza el resultado electoral sobre cualquier interna, entendiendo que equivaldría a un suicidio en las urnas que blindaría el bastión peronista.
Aunque es muy temprano para ceder territorio, un dirigente del conurbano se animó a moldear una salida: “Una forma de resolver es que Santilli se postule y Pareja controle las listas”, indicó.
La moneda está en el aire. Mientras Santilli consolida su poder en la gestión nacional y envía a sus alfiles a caminar el interior provincial, la militancia fundacional de La Libertad Avanza intenta resguardar su identidad. La convivencia actual es pacífica por necesidad, pero el verdadero test de resistencia ocurrirá cuando llegue el momento de definir los nombres en el cierre de listas.
MES/CM









