SanCor fue declarada oficialmente en quiebra. La Justicia de Santa Fe dictó la sentencia para la cooperativa láctea este miércoles 22 por la mañana. Así, la emblemática empresa pone fin a casi un siglo de trayectoria. La semana pasada, la propia firma había solicitado el procedimiento, en medio de deudas superiores a US$ 120 millones y ocho meses de sueldos atrasados a sus empleados.
El fallo fue emitido por la Justicia de Rafaela, que además declaró la inaplicabilidad del procedimiento de salvataje previsto en el artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras (24.522). Se dispuso que la sindicatura, integrada por los contadores Ignacio Martín Pacheco Huber y Juan Luis Tomat, continúe al frente del proceso con la obligación de actuar con celeridad, bajo apercibimiento de remoción ante eventuales incumplimientos, de acuerdo con lo informado por el medio Cadena 3.
Los síndicos estarán a cargo de los establecimientos que mantengan actividad productiva, especialmente aquellos con contratos en curso. Por otro lado, se ordenó preservar los activos para evitar su deterioro. La definición sobre qué plantas continuarán en funcionamiento deberá ser informada en un plazo de cinco días por la sindicatura y la coadministración, junto con un análisis técnico de cada unidad productiva.
El fallo también determinó que la continuidad será transitoria, hasta que se concrete la venta de los activos. En ese momento cesarán automáticamente las actividades y los contratos, salvo que el comprador decida asumirlos. En cuanto al salario de los empleados, se aclaró que serán considerados gastos del concurso, con prioridad de pago según la legislación vigente.
Fundada en 1938 en Sunchales, SanCor lideró el sector lácteo en la década del ’90, con un procesamiento superior a 4,6 millones de litros de leche diarios. Sin embargo, con el correr de los años, la compañía fue perdiendo posicionamiento frente a la competencia. De hecho, para 2009 la producción ya había descendido a 3 millones de litros diarios y había perdido el liderazgo del mercado. En la última década quedó relegada a posiciones marginales.
Entre los factores que explican el deterioro se destacan los problemas financieros persistentes, decisiones empresariales fallidas, conflictos gremiales que afectaron la producción y un contexto macroeconómico adverso.
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