La Liga de Intendentes Peronistas de la Provincia de Buenos Aires dio este martes un nuevo paso en su objetivo de ganar volumen y peso en la reconfiguración del peronismo bonaerense. El grupo mantuvo por la noche una reunión con Sergio Massa en San Fernando, en un encuentro que tuvo como anfitrión al intendente local, Juan Andreotti, y que sumó un nuevo integrante.
La cita, que sucedió horas después que el tigrense participara de un homenaje a José Manuel de la Sota en el Hotel Savoy, permitió completar la ronda de contactos políticos que el espacio venía sosteniendo con las principales referencias del peronismo. Después de haberse reunido con el gobernador Axel Kicillof, con el diputado nacional Máximo Kirchner y el vicepresidente del PJ Nacional, José Mayans, la conversación con Massa sumó al dirigente del Frente Renovador a una agenda que la Liga viene construyendo con los distintos sectores del partido.
En abril pasado, Massa reapareció públicamente en San Vicente durante un partido de fútbol que enfrentó a los miembros fundadores de la Liga con representantes renovadores. A diferencia de este este encuentro, hubo foto, y posteriormente un asado en la Quinta de Perón.

Economía doméstica, reelecciones y la unidad del peronismo
Según pudo reconstruir La Pluma, el temario combinó un diagnóstico sobre la situación económica y social con definiciones políticas de cara a 2027. El ex ministro de Economía realizó un análisis de la coyuntura macro y microeconómica, mientras que los intendentes plantearon su preocupación por el endeudamiento de las familias y el impacto que tiene esa situación en la vida cotidiana de los municipios.
También se abordaron obras de infraestructura, entre ellas el Camino Perón y la Ruta 6, y la capacitación laboral como una herramienta para fortalecer el vínculo entre los gobiernos locales y los vecinos.
En el plano político, los intendentes plantearon la situación de las reelecciones indefinidas de los jefes comunales, límite que el líder renovador impulsó en 2016. Massa ratificó su posición al respecto y sostuvo que no modificará su postura, aunque aclaró que el tema no debería convertirse en un obstáculo para la construcción política. En ese marco, advirtió sobre el riesgo de que la discusión termine en manos de la Corte Suprema de Justicia.
De cara a 2027, Massa planteó que el peronismo deberá preservar la unidad, pero también garantizar competencia interna para definir las candidaturas a gobernador y presidente. En ese esquema, transmitió que, más allá de su propia definición electoral, pretende asumir el rol de “arquitecto de la unidad” y de una ampliación hacia otros sectores para enfrentar el armado que encabeza el presidente Javier Milei.

Durante la conversación también apareció la figura de Andreotti, quien, según trascendió, manifestó su intención de competir por el sillón que dejará Kicillof, aunque con la idea de compartir esa discusión con el resto de los intendentes.
Un espacio con origen propio que busca discutir la gobernación
La Liga de Intendentes, que comenzó a gestarse informalmente bajo el nombre de “Grupo AFA”, busca romper con el rol de espectadores en las decisiones de la dirigencia partidaria y disputar un lugar en la discusión sobre el futuro del peronismo bonaerense. Entre sus principales objetivos aparece la posibilidad de que el próximo candidato a gobernador surja de las filas de los jefes comunales.
El núcleo fundacional de la construcción estuvo integrado por Federico Achával (Pilar), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Gastón Granados (Ezeiza). A partir de ese grupo inicial, la Liga fue sumando intendentes de distintas secciones y ampliando su representación territorial.
Hoy integran además Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno), Marisa Fassi (Cañuelas), Esteban Sanzio (Baradero), Federico Susbielles (Bahía Blanca), Juan Pablo García (Dolores), Juan de Jesús (La Costa) y Hernán Arranz (Monte Hermoso).
La secuencia de reuniones con Kicillof, Máximo, Mayans y ahora Massa muestra la estrategia que la Liga busca consolidar: mantener diálogo con las distintas vertientes del peronismo sin quedar subordinada a una conducción particular y, al mismo tiempo, construir una representación propia de los gobiernos locales. Con ese respaldo territorial, los intendentes buscan llegar a 2027 con capacidad para sentarse en la mesa donde se definirán las candidaturas y el futuro del peronismo bonaerense.










