Con el fervor por la soberanía de las Islas Malvinas en boga, el ministro Luis Caputo les encargó una misión a los jóvenes argentinos. No es sencilla; de hecho, él mismo pareciera no poder cumplirla. Pero tampoco requiere estudiar una carrera universitaria: convencer a sus padres de sacar los dólares del colchón y llevarlos a los bancos.
El ministro de Economía hizo el pedido durante una exposición ante estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella. Consciente de que existe una generación de padres que desarrolló una relación bastante particular con los bancos después de varias crisis económicas, Caputo pidió paciencia y persuasión.
“No se enojen con sus padres”, les planteó a los alumnos. Y agregó: “Traten de convencerlos”. El objetivo es que los dólares que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero vuelvan a circular y puedan contribuir al desarrollo del crédito y del mercado de capitales. El planteo del ministro forma parte de una estrategia económica más amplia del Gobierno de Javier Milei: que los dólares que los argentinos guardan fuera del circuito financiero regresen a la economía formal.
El problema es que, cuando aparece la declaración jurada patrimonial de Caputo, el discurso empieza a tener una pequeña dificultad de puesta en escena.

El ministro que pide confianza… desde el exterior
Según la declaración jurada correspondiente a 2025, Caputo declaró un patrimonio bruto de unos $19.509 millones. De ese monto, más de $13.300 millones corresponden a activos radicados en el exterior. En otras palabras, casi siete de cada diez pesos declarados por el ministro están afuera de la Argentina.
Entre los activos figura una cuenta corriente en dólares en el exterior, valuada en aproximadamente $11.738 millones, además de otros depósitos y una participación en Ancora Investments L.P. Al analizar el documento del funcionario, se puede calcular que alrededor del 95% de los depósitos declarados están en el exterior, lo que vuelve todavía más incómodo el contraste.
Caputo les está diciendo a los argentinos que confíen en el sistema financiero local y que saquen los dólares del colchón. Pero su accionar no se condice con sus declaraciones.

“Sacá los dólares del colchón”, versión Caputo
La búsqueda de esos dólares tampoco es casual. El Gobierno necesita que el sistema financiero gane profundidad y que el ahorro privado se transforme en crédito. También busca que los argentinos exterioricen fondos y los incorporen a la economía formal.
Caputo reconoció justamente que muchos argentinos todavía tienen miedo de llevar sus dólares a los bancos por las experiencias del pasado. Y no hace falta demasiada imaginación para entender por qué una generación de ahorristas todavía recuerda las restricciones bancarias y las crisis financieras.
Desde el oficialismo aseguran que los tiempos cambiaron y que tanto el Presidente como todo su equipo trabajan para recuperar la confianza perdida. Pero cuando un funcionario les pide a los ciudadanos que modifiquen la forma en que administran sus ahorros, su propio comportamiento patrimonial pasa a ser parte de la discusión pública.
Por eso, Caputo les asignó a los jóvenes la tarea de hacerles ver a sus progenitores que los dólares guardados en cajas de seguridad, casas, colchones o cualquier otro escondite doméstico vuelvan al sistema. Que se depositen. Que circulen. Que financien crédito. Que ayuden a profundizar el mercado de capitales.
Quizás el mensaje podría resumirse de una manera bastante más sencilla, con un refrán más que conocido. Una frase atribuída popularmente al filósofo romano Séneca hace más de 2.000 años: “Haz lo que yo digo, no lo que yo hago”.
RM/EO










