La carne bovina argentina experimentó un gran crecimiento en sus ventas a Estados Unidos en 2026. Con ventas de US$ 86 millones por 11.000 toneladas, el sector logró un crecimiento interanual del 369%. Este volumen equivale que se había enviado durante los primeros ocho meses de 2025.
El principal factor que explicó esta suba la Semana de la Carne Argentina en Estados Unidos, una misión comercial organizada entre el 27 de abril y el 1 de mayo. En detalle, el intercambio comercial entre Argentina y Estados Unidos cerró mayo con un saldo positivo de US$ 373 millones para el país. Asimismo, sumó US$ 878 millones durante mayo, lo que representó un aumento del 76% respecto del mismo mes del año anterior, mientras que el intercambio comercial bilateral alcanzó los US$ 1.383 millones.
En paralelo, el mercado cárnico comienza a mostrar un fenómeno inusual para la historia productiva argentina: las importaciones de carne no solo alcanzan niveles récord, sino que además aceleran su crecimiento mes a mes.

En mayo de 2026 ingresaron al país 14.900 toneladas de carne vacuna, aviar y porcina, de acuerdo con información publicada por el diputado nacional por la provincia de Entre Ríos, Guillermo Michel. Es el volumen mensual más alto de la serie reciente. En ese sentido, el dato refleja un aumento del 10,9% respecto de abril y consolida una tendencia ascendente que se viene profundizando en el segundo trimestre del año.
El crecimiento se explica principalmente por dos rubros. La carne vacuna registró 3.400 toneladas importadas, un salto del 35,9% respecto de abril, mientras que la carne aviar alcanzó 5.600 toneladas, con un incremento del 14,6%.
Sin embargo, esto no se refleja en la evolución del mercado interno. Según estimaciones del Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino (IDAA), el consumo de carne vacuna continúa en retroceso y se ubica en niveles históricamente bajos, en torno a los 47 kilos por habitante anualizado, uno de los registros más débiles de las últimas dos décadas. La carne vacuna dejó de ser un alimento accesible para una parte creciente de la población. Ya en abril, CICCRA había advertido que el consumo por habitante había retrocedido a 46,2 kilos anuales, con una caída de 6,8% respecto del mismo mes del año anterior, ubicándose en los peores registros de los últimos 20 años.
Mientras tanto, la carne se posicionó como uno de los principales motores de las exportaciones argentinas hacia el mercado estadounidense, junto con el petróleo crudo y los metales preciosos, según datos de PromArgentina.
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