La Cámara de Diputados le dio este miércoles media sanción a dos proyectos económicos que el Poder Ejecutivo entendía prioritarios: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal II. El primero de esos proyectos fue el que Javier Milei presentó por cadena nacional el 30 de julio y que el propio oficialismo consideraba una de las «reformas más trascendentes de los últimos años». El resultado le permitió a Martín Menem darle un triunfo al oficialismo en una jornada que había arrancado con una ofensiva opositora sobre uno de los temas más sensibles para el Gobierno: el endeudamiento de las familias argentinas.
Para lograr los 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones, LLA en la reforma del BCRA sumó al PRO, la UCR, el MID, Producción y Trabajo, La Neuquinidad, Independencia, Argentina Federal, Adelante Buenos Aires, Por Santa Cruz y un sector de Provincias Unidas, mientras que Elijo Catamarca y la Coalición Cívica se abstuvieron. Votaron en contra Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y los diputados Miguel Pichetto, Natalia de la Sota y Marcela Pagano. El resultado le da al oficialismo su primer gran triunfo legislativo desde la derrota de julio en el Senado, cuando la ley de propiedad privada perdió dos de sus capítulos centrales tras la fuga de gobernadores dialoguistas.
Tras la votación, el propio Milei celebró en X: «Muchas gracias Diputados Nacionales por acompañar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Un paso fundamental para erradicar a la inflación de la vida de los argentinos de bien…!!! Ahora a pelearla en el Senado».
Muchas gracias Diputados Nacionales por acompañar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA.
Un paso fundamental para erradicar a la inflación de la vida de los argentinos de bien…!!!
Ahora a pelearla en el Senado.
VLLC!
— Javier Milei (@JMilei) August 26, 2026
Inocencia Fiscal II
En la votación de Inocencia Fiscal II, además de los 94 votos propios de LLA, el oficialismo sumó al PRO (12), la UCR (6), Argentina Federal (9), un sector de Provincias Unidas (5), Independencia (3), Producción y Trabajo (2), Elijo Catamarca (3), el MID (2), La Neuquinidad (1), Adelante Buenos Aires (1) y Por Santa Cruz (1).
En contra se ubicó el grueso de Unión por la Patria (91), otro sector de Provincias Unidas (10, entre ellos Martín Lousteau, Juan Schiaretti y Pablo Juliano), el Frente de Izquierda completo, y diputados sueltos como Nicolás Massot, Maximiliano Ferraro, Natalia de la Sota, Jorge Fernández y Marcela Pagano. Hubo dos abstenciones, ambas de Provincias Unidas (Lourdes Arrieta y Alejandra Torres), y cinco ausentes, entre ellos Miguel Ángel Pichetto.

Qué cambia la reforma del BCRA
El proyecto redefine la misión central del Banco Central como la «preservación del valor de la moneda nacional», en reemplazo de los objetivos múltiples que había fijado la reforma de 2012 bajo la presidencia de Cristina Kirchner, con Mercedes Marcó del Pont al frente de la entidad. Prohíbe el financiamiento al Tesoro, elimina los adelantos transitorios, impide que el BCRA compre títulos públicos en el mercado primario o preste dinero a provincias y a la Ciudad, deroga el concepto de «reservas de libre disponibilidad» y fija un mecanismo de cancelación progresiva de las letras intransferibles. El punto más resistido sigue siendo la remoción del presidente y el directorio de la entidad, hoy encabezada por Santiago Bausili, que pasará a requerir causales específicas y el aval de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.
El miembro informante libertario, Santiago Pauli, sintetizó el espíritu del proyecto: «Nos han acostumbrado a cobrar un sueldo sin conocer el valor de ese sueldo y ser expertos en ahorrar escapando del peso (…) la inflación es el impuesto más violento que han sufrido los argentinos».
Desde la oposición, Itaí Hagman cuestionó que, mientras «6 millones de personas» están atravesadas por el problema del endeudamiento y la mora, «estamos discutiendo una reforma que le quita instrumentos al Estado (…) para resolver estos problemas», y apuntó contra el artículo 12, que permite usar activos del Banco Central como garantía para endeudamiento externo.
Miguel Pichetto calificó al proyecto de «trampa cazabobos» y habló de una «peruanización» del Banco Central, mientras que Agustín Rossi denunció que «el único objetivo que tiene esta reforma es lograr que las autoridades actuales del Banco Central sigan ejerciendo la política monetaria en los próximos años, independientemente si el Gobierno pierde las elecciones el año que viene».
El libertario Santiago Santurio le respondió con una chicana: «Poner un kirchnerista a cargo del Banco Central es lo mismo que poner a Yiya Murano a cargo de una panadería: solo te envenena». Con la media sanción ya lograda, la reforma pasa ahora al Senado, donde Patricia Bullrich deberá repetir el desafío que le costó tan caro con la ley de tierras.
La ofensiva opositora por el endeudamiento y la discapacidad
Antes de esa votación, la sesión había arrancado a las 12.17 con un pedido de ocho bloques opositores —Unión por la Patria, Provincias Unidas, Encuentro Federal, Coalición Cívica, Frente de Izquierda, Innovación Federal, Defendamos Córdoba y Primero San Luis— para incorporar al temario, mediante un apartamiento del reglamento, los más de treinta proyectos sobre endeudamiento familiar y la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad. Era el quinto intento en el año. Pese a no alcanzar las tres cuartas partes necesarias, la votación arrojó 133 votos afirmativos, 107 negativos y 11 abstenciones tanto para el planteo de Pablo Juliano (endeudamiento) como para el de Juan Marino (discapacidad), un número que superó por cuatro los 129 necesarios para el quórum de una sesión especial.

Con ese número como argumento político, un grupo de diputados encabezados por Germán Martínez salió después a dar una conferencia de prensa fuera del recinto para anunciar formalmente la convocatoria a una sesión especial para el miércoles 9 de septiembre, en la que insistirán con ambos temas. «Venimos insistiendo desde el comienzo del año parlamentario (…) esta es la quinta vez. No es posible que no se puedan abrir las comisiones», planteó Martínez, que habló de «un universo de endeudados cercano a los 20 millones de argentinos«. Desde la izquierda, Myriam Bregman fue más filosa: «Acá no hay endeudados, hay estafados. Marcos Galperin y los grandes bancos han conseguido la Ley del Conocimiento para beneficiarse impositivamente, para después ofrecer créditos a las familias y hacer usura«.

Nuevo bloque de salteños y misioneros y la Ley Joaquín
La sesión, con 16 expedientes en el temario y una duración estimada de catorce horas, tuvo además otros dos capítulos de color. Por un lado, se presentó formalmente el nuevo bloque Argentina Federal, integrado por diputados misioneros y salteños que responden a los gobernadores Hugo Passalacqua y Gustavo Sáenz, tras la disolución de Innovación Federal. Passalacqua siguió en persona el arranque de la sesión, aunque Sáenz pegó el faltazo a la presentación, en medio de una creciente tensión entre el gobernador salteño y la Casa Rosada: la visita de la ministra Sandra Pettovello a Salta había generado malestar en la gobernación, un legislador libertario le negó el saludo a Sáenz (quien lo calificó públicamente de «guarango»), y la senadora libertaria Emilia Orozco, mencionada como una posible candidata propia del oficialismo en esa provincia, publicó un video acusando a Sáenz de querer silenciarla.
Por otro lado, también avanza en el temario la Ley Joaquín, que exige medidas de seguridad en la instalación y mantenimiento de arcos deportivos en espacios públicos y privados, impulsada por la diputada de Unión por la Patria Luciana Potenza en memoria de Joaquín Stefano Gatto, el chico de 12 años que murió en enero aplastado por un arco sin amarre en Junín de los Andes. El proyecto había obtenido dictamen unánime en comisión, con el acompañamiento explícito de la oficialista Silvana Giudici.
MM/JD










