A una semana de la llegada del Papa León XIV a la Argentina, el presidente Javier Milei encabezó la inauguración de un mega templo evangélico en la provincia de Neuquén. Lejos de la austeridad, el espacio está ubicado en un punto estratégico de la ciudad capital, sobre la ruta 22, tiene más de 8 mil metros cuadrados y capacidad para más de 4 mil personas sentadas. Sus dueños son una familia de pastores de la iglesia pentecostal sobre los que pesan denuncias, condenas y sospechas sobre el origen de los fondos millonarios para el imperio religioso que montaron en la provincia. La principal protagonista de la historia es la actual senadora libertaria, pastora y posible candidata a intendenta Nadia Márquez. Preferida de Karina y de los Menem, es hija de Hugo, también pastor. Su esposo, claro, también es pastor. El holding cristiano incluye instituciones educativas. Sobre una de ellas, Nadia tuvo que aceptar una probation en 2016, ya que fue denunciada por estafa y otras defraudaciones por entregar títulos truchos, ya que la institución no era oficial. En sus escuelas no cumple con la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), por lo que en una de ellas debió enfrentar un sumario. Ferviente antiderechos, invitó a Nicolás Márquez y a Agustín Lage a una de sus instituciones a hablar en contra del aborto y del matrimonio igualitario. Cada vez que le preguntan Nadia dice que, llegado el momento y la correlación de fuerzas, Javier Milei debería derogar la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Los caminos de la Fe y la política se cruzan. Siguiendo el manual de la ultra derecha, Milei se recuesta en el electorado evangélico y nada como pez en el agua en ese mar ultraconservador. Parafraseando a Karina en Rosario, es un win win. Apuntala a uno de sus alfiles en la provincia de Vaca Muerta y envía un mensaje de diferenciación a la Iglesia, de cara a la llegada del Sumo Pontífice.

Los candidatos manchados, predilectos de los Milei
Los antecedentes de José Luís Espert, Lorena Villaverde y la propia Nadia Márquez muestran que para los hermanos Milei no hay mancha venenosa que los alcance. En lugar de alejarse de candidatos manchados por denuncias y sospechas de corrupción, se aferran a ellos. Doble o nada. A fondo. Hasta ahora, la estrategia les funcionó. Hasta ahora.
Es que el gobierno libertario no retrocede en sus dogmas. Así lo comunicó Milei el lunes en su monólogo de más de una hora en la reunión de Gabinete y así lo demostró con su accionar respecto de las elecciones en Brasil. Colaboración a cielo abierto con el clan Bolsonaro para la fuga del candidato derrotado y muestras a EE.UU. de obediencia para el operativo de inteligencia y logística en la triple frontera. No temen ni esquivan quedar solos. Milei se siente cómodo nadando en contra de la corriente y siente que ese camino lo mantendrá en el poder. Lo llevó a lo más alto, es cierto. Pero no contaba con el desgaste de gestión que ahora sí puede empezar a pesar. La economía está técnicamente en recesión, el consumo no repunta, las Pymes cierran, el empleo formal cae, la inflación no está domada, el dólar atrasado, el riesgo país por las nubes y los salarios aplastados. Sus promesas de bonanza y los 18 mejores meses de la historia de Toto no estarían llegando. Doblar la apuesta y no volantear ante este escenario sólo podría augurar una derrota electoral en 2027. Salvo que EE.UU. vuelva al rescate y que el peronismo se rompa. Dos elementos altamente posibles, al menos a esta altura de los acontecimientos.
Si la elección fuese hoy, esos dos salvavidas (Trump y el peronismo roto) serían la única esperanza para el sueño de reelección del libertario. Es que el presidente registra por primera vez el doble de imagen negativa que positiva. En octubre se ubicó en un 64% frente a un 32%. Además, la aprobación de la gestión no llega al piso del 30%, según un relevamiento de la consultora Pulso Research. Su director, Juan Adaro explicó que «es de los valores más bajos que hemos visto en lo que va de gobierno de La Libertad Avanza y responde un poco al momento actual en el que está metido el gobierno, donde la economía y el consumo no levantan».
El costo de no ceder un ápice en el modelo de ajuste y equilibrio fiscal a como de lugar es evidente en la población y se ve en forma zigzagueante entre los aliados. Patricia Bullrich cada vez más fuerte en su propio juego y gobernadores que empiezan a cotizarse más caro. La prueba cabal es la negociación por la eliminación de las PASO, aún paralizada y con perspectivas de terminar en extraordinarias.
Mientras tanto, es el país de Hood Robin en todos los frentes, incluido el Poder Judicial, que se acomoda a esos vientos. El botón de muestra es el fallo vergonzoso que obliga al Estado a devolverle $9.400 millones al cineasta Enrique Piñeyro, por su demanda contra el impuesto a las grandes fortunas. Más patas para arriba todo, no se consigue.
De Bolsonaro al Papa, Milei nada a contracorriente y acelera a fondo. ¿Encontrará los límites?
SC









