Pasada la algarabía que trajeron en la valija de vuelta de París, en el gobierno saben que tienen que hacerle frente al elefante de la habitación: conseguir los votos para aprobar la Reforma Política y avanzar con la suspensión de las Primarias Abierta Simultáneas y Obligatorias (PASO). El texto está en el Senado, no reúne las voluntades suficientes y el road show que comenzó este martes responde a la necesidad de salir a buscar los votos que faltan.
Karina llegó del viejo continente con un concepto renovado de los gobernadores. Los encontró con una predisposición «agradable» para avanzar en acuerdos electorales. Según varios trascendidos les habría prometido no jugar con candidatos fuertes en las elecciones provinciales e instruyó a su equipo de ceremonial y protocolo para organizar un viaje a Salta. La excusa es la inauguración de la Planta II del Proyecto Sal de Oro, ubicada en el Salar del Hombre Muerto, en La Puna, una inversión millonaria que permitirá alcanzar una producción anual de 100.000 toneladas de productos de litio. La verdadera intención es completamente estratégica.
Junto al jefe de gabinete, Diego Santilli, el vicejefe, Ignacio Devitt y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, la secretaria general se embarcó al norte esta mañana para ir en búsqueda del apoyo del local Gustavo Sáenz y del catamarqueño Raúl Jalil para destrabar las negociaciones en el Congreso.

Desde el comienzo de la gestión libertaria, ambos gobernadores tuvieron una relación por demás fluida con la Casa Rosada pese a su arraigo justicialista. Beneficiados con cientos de millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional, fotos en importantes despachos, firmas de convenios específicos para obras y tomas de deuda, entre otras interesantes yerbas, los mandatarios nacionales, que están dispuestos a conservar el poder dentro de sus territorios, subieron el precio de sus voluntades en el parlamento y desde ahora las bancas tienen el valor exacto de la previsibilidad.

Al igual que el resto de sus colegas, Sáenz y Jalil pretenden saber con qué bueyes ararán el próximo año. Por eso, las exigencias están puestas en conocer con exactitud los planes de La Libertad Avanza antes de cerrar cualquier tipo de apoyo para suspender -la eliminación ya quedó completamente descartada puesto que ningún dirigente está dispuesto a entregar esa herramienta que eventualmente puede servir para otra batalla- las Primarias. “¿Cómo vamos a votarles las PASO si después nos meten una boleta y nos sacan votos?”, es la pregunta retórica que se hacen los caciques nacionales al ser consultados sobre su postura.

Desde el inicio de la gestión nacional Karina insiste en que su principal sueño es pintar de violeta el país. Se ha mantenido intransigente ante la posibilidad de consolidar coaliciones territoriales que le permitan a Javier Milei lograr el sueño de la reelección y a los gobernadores conservar su poder territorial. Quizás por eso los mandatarios no creen en las promesas de Santilli sobre una convivencia sin conflictos y desde hace tiempo exigen algo más concreto que un vago compromiso de palabra. El cambio de postura oficial no es más que una respuesta a ese pedido.
En este marco, Karina se reunIó este mediodía con el salteño y el catamarqueño, aunque desde los dos lados del mostrador adelantan que éste no será un encuentro en el que se cierren acuerdos electorales, sino que oficiará como un “primer acercamiento” para llegar a ese punto. Tanto desde Nación como en las gobernaciones pretenden ser protagonistas de la redacción de las bases y condiciones de los acuerdos, por eso se moverán con cautela y no será hasta bien entrado el fin de año y el principio del que viene que se cerrarán los pactos y, eventualmente, el orden de los nombres que completarán las boletas.

El gesto de la visita, sin embargo, fue bien recibido en las provincias, desde donde reconocen que hace tiempo esperan ser tenidos en cuenta para las acciones de gobierno. La buena racha también se manifestó en París, donde el presidente decidió sumar a los mandatarios a una de las reuniones que mantuvo con Emmanuel Macron, una muestra de unidad y predisposición que fue suficiente para cambiar la racha de las negociaciones.
En el gobierno adelantan que la idea de visitar las provincias se replicará en lo que queda del año para seguir aceitando las relaciones entre la Nación y los territorios. Siempre en el marco de la presentación o inauguración de proyectos aprobados en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), se espera que los Milei visiten Catamarca, San Juan, Río Negro, Neuquén, Salta, La Pampa, Mendoza, Jujuy, Santa Fe y la Provincia de Buenos Aires. Pese a los viajes previstos, a casi tres años de gobierno, el presidente sigue sin pisar otras ocho provincias.

La intención del gobierno, dicen abiertamente, es que con estos encuentros se pueda descomprimir el camino hacia los pactos electorales y los apoyos dentro del Congreso. Para afianzarlos, en tanto, está previsto que desde esta semana Santilli retome las reuniones bilaterales con los gobernadores que desfilarán nuevamente por la Casa Rosada a los que les propondrá un calendario para tratar las discusiones más álgidas dentro del parlamento. En la lista de prioridades están, además de la reforma electoral, el blindaje del DNU 70/2023 que la oposición apuesta por tratar en la próxima sesión especial que tendrá lugar el 15 de octubre en Diputados.
En el oficialismo se muestran confiados y están convencidos de que el bloque de Unión por la Patria no alcanzará a reunir las voluntades necesarias para avanzar con este embate. A cambio, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, aceptó volver a tratar la Ley de Tierras, incluída dentro del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que ya tuvo media sanción en el Senado, e incluir mayores restricciones para la compra de territorio por parte de extranjeros.
TS/CM










