A un día de la cadena nacional que Javier Milei dará este jueves a las 21 sobre «avances diplomáticos» en la causa Malvinas, el entusiasmo oficial quedó contrastado con escepticismo y críticas desde analistas a dirigentes de la oposición. Algunas columnas de opinión de medios nacionales hablan de «tapar la crisis económica» y «aferrarse a la causa Malvinas», aunque buena parte de la dirigencia, incluso ex cancilleres y algunos de los legisladores nacionales que fueron consultados por La Pluma, prefirieron «esperar» a los anuncios oficiales antes de hablar públicamente. Mientas tanto, Milei escribe su discurso junto al canciller Pablo Quirno.
El economista liberal Roberto Cachanovsky, resumió el escepticismo con una sola frase en X: «Galtieri II«, en referencia a la cadena nacional que el gobierno militar dio en 1982 en plena Guerra de Malvinas, con la célebre frase «si quieren venir, que vengan«.
Galtieri II
Javier Milei hablará en cadena nacional el jueves por el tema Malvinas – Infobae https://t.co/IfUcv4SeOl
— Roberto Cachanosky (@RCachanosky) September 1, 2026
La reacción de Milei no se hizo esperar. «DE NO CREER. Anunciamos una cadena nacional para el jueves (…) sobre un tema SAGRADO para los argentinos como es la causa de Malvinas (…) y las MIERDAS HUMANAS (95%) de siempre salen a llorar por el uso de la cadena nacional», escribió el Presidente, y agregó: «¿Qué causa más importante y estratégica para los intereses vitales de la Nación puede haber más importante que la causa Malvinas? (…) O será que simplemente hay un conjunto de MIERDAS HUMANAS (95%) que van a atacar al gobierno incluso si implica defender intereses extranjeros?».
DE NO CREER
Anunciamos una cadena nacional para el jueves a las 21:00 hs. sobre un tema SAGRADO para los argentinos como es la causa de Malvinas, un reclamo histórico del pueblo argentino que al día de hoy sigue viendo violentada su soberanía nacional, y las MIERDAS HUMANAS…
— Javier Milei (@JMilei) September 1, 2026
«La política exterior de este gobierno no ha sido pro Malvinas»
El diputado nacional de Unión por la Patria Agustín Rossi, exministro de Defensa y exjefe de Gabinete, analizó en diálogo con La Pluma la frase de Donald Trump que disparó todo: «Todo lo que uno puede decir puede ser contradecido por la cadena nacional, así que siempre es mejor esperar. No obstante, lo que dijo Trump pareciera ser algo por compromiso, no se refiere a la causa Malvinas. Dijo ‘siempre estamos revisando todo’, como de compromiso, no ofende a los ingleses ni deja mal parado a nadie».
Rossi ejemplificó con un caso concreto que, a su juicio, desmiente cualquier giro real de Washington: «Para hacer eso, primero debería dejar de abstenerse en las votaciones de la ONU cuando se insta a que se reinicie el diálogo. No vota en contra, pero tampoco vota a favor de la Argentina, como sí lo hacen China y Rusia«.
Y sumó otro antecedente reciente que grafica la relación entre Estados Unidos y Gran Bretala: la visita del rey Carlos III a Washington este año, donde Trump definió a Gran Bretaña como «los amigos íntimos, aliados inquebrantables, parte de una misma familia». «Esas palabras son contundentes, no me alcanza la definición de Trump», planteó el diputado.
La conclusión de Rossi sobre la política exterior del propio Gobierno argentino fue todavía más dura: «La política exterior de este gobierno no ha sido pro Malvinas, sino que ha sido condescendiente con Gran Bretaña». Como ejemplo, citó el caso de la empresa israelí Navitas, que avanza en la explotación de hidrocarburos en el yacimiento Sea Lion, al norte del archipiélago: «El gobierno no movió un dedo. El directorio de la empresa son ex funcionarios de gobiernos israelíes, es privada la empresa pero a medias, y con la relación que tiene Milei con Israel, podría haber dicho algo«.
El caso Navitas-Sea Lion ilustra bien el límite entre el discurso y los hechos. El yacimiento, controlado en un 65% por la israelí Navitas y en un 35% por la británica Rockhopper Exploration, prevé empezar a producir petróleo en 2028. La Argentina ya había sancionado a ambas empresas: a Rockhopper la declaró clandestina en 2012 e inhabilitada para operar en el país por 20 años, y a Navitas le aplicó una sanción similar en 2022. En septiembre y diciembre de 2025, la Cancillería amplió la advertencia a cualquier empresa, entidad financiera, proveedora de servicios o aseguradora que participara directa o indirectamente del proyecto. Pero el desarrollo del yacimiento siguió su curso sin mayores sobresaltos: a fin de 2025, el propio canciller israelí, Gideon Sa’ar, se despegó del tema calificando a Navitas de «empresa privada» y lamentando «la difícil situación» que generó en la Argentina, sin comprometer ningún gesto concreto de Israel.

«Viniendo de Trump, hay que ser prudentes»
Otro análisis que se conoció fue el de Diego Guelar, ex embajador argentino en China y en Estados Unidos. «Hay que ser prudentes con la declaración de Trump. Para que Milei haga un anuncio, tengo el optimismo que debe ser importante, pero hay que esperarlo, debería ser bueno para la reivindicación de Malvinas, pero hay que ser prudentes porque viene de alguien que hace declaraciones que después no se han concretado, que hace declaraciones superficiales (en referencia a los dichos de Trump).
Guelar sumó que «oficialmente, que Estados Unidos cambie su visión, para apoyar la reivindicación argentina, debilita la posición de británica, eso marca un antes y un después», en diálogo con el stream Love, ante el periodista Fernando Carnota.

«Es muy contradictorio de un gobierno que reivindica a Thatcher»
Por su parte, el escritor y ex combatiente Edgardo Esteban compartió a este medio un documento con sus principales reflexiones, rechazando algún tipo de esperanza en los anuncios de Milei de mañana: «Un gobierno que reivindica a Margaret Thatcher, que sostiene que el hundimiento del crucero General Belgrano no fue un crimen de guerra, que habla de la autodeterminación de los habitantes de las islas y que ahora insinúa la posibilidad de un cambio de posición de Estados Unidos respecto del reclamo argentino sobre Malvinas genera, por lo menos, muchas dudas y contradicciones difíciles de comprender».
«A todo esto se suma una dimensión geopolítica cada vez más importante: los recursos naturales y, especialmente, el petróleo. Estados Unidos observa con atención un escenario internacional atravesado por las tensiones en Medio Oriente, Irán y el estrecho de Ormuz, y busca nuevas fuentes y nuevos horizontes energéticos. Lo hemos visto con Venezuela y también aparece en el Atlántico Sur, donde empresas británicas e israelíes proyectan explotar importantes cantidades de petróleo en las cercanías de las Islas Malvinas, desconociendo el reclamo argentino y con el respaldo del Reino Unido», agregó.
Y concluyó: «Por eso no tengo grandes expectativas depositadas en declaraciones circunstanciales«.
Un anuncio que llega con la economía en el centro de la escena
El trasfondo es que la Casa Rosada lee la frase de Trump como «un verdadero milagro» que le permite instalar un logro político propio y correr de la agenda mediática la malaria económica. No es un dato menor: el mismo martes en que se conoció la fecha de la cadena, Milei encabezó una reunión de gabinete donde varios ministros insistieron en la necesidad de dar respuestas concretas al aumento de la morosidad de las familias, un tema que el propio Presidente evita tratar públicamente.
Con ese contraste de fondo, el jueves a las 21 se sabrá si la cadena nacional aporta algo más que la épica que el Gobierno necesita instalar en medio de una economía que, según sus propios funcionarios, empezó a preocupar puertas adentro.









