Sergio Massa se reunió con Juan Manzur para analizar la situación económica y social del país, con especial atención en el deterioro que atraviesan las economías regionales. Durante el encuentro, ambos dirigentes abordaron el impacto de las políticas económicas del Gobierno nacional sobre la producción, el empleo y las pequeñas y medianas empresas del interior.
Manzur llevó a la reunión el diagnóstico que surge de sus recorridas por distintos puntos de Tucumán y planteó las dificultades que atraviesan las familias y los sectores productivos. Según señaló, en las localidades del interior se repite la preocupación por el endeudamiento de los hogares, la caída del consumo y la pérdida de puestos de trabajo.
“En cada pueblo aparece la misma preocupación: familias que se endeudan para cubrir necesidades básicas y obras públicas paralizadas que dejan sin trabajo a miles de tucumanos”, sostuvo el exgobernador. En ese sentido, puso el foco en la paralización de obras de infraestructura y en sus consecuencias sobre la actividad económica, particularmente en las comunidades que dependen de la obra pública y del movimiento generado alrededor de ella.
El encuentro entre Massa y Manzur también permitió poner sobre la mesa la situación de las economías regionales, afectadas, según el diagnóstico compartido por ambos, por la caída del consumo, el incremento de los costos y las dificultades para sostener los niveles de producción y empleo. Manzur ratificó, además, su compromiso con Tucumán y con la defensa de su producción y de los puestos de trabajo.

La reunión se produjo mientras Massa profundiza una estrategia de reconstrucción territorial del Frente Renovador (FR) y amplía sus contactos con dirigentes de distintas provincias y sectores del peronismo. En las últimas semanas, el exministro volvió a ocupar un lugar destacado en la discusión interna del espacio, con una agenda que combina la cuestión productiva, el federalismo y la necesidad de reconstruir una propuesta política hacia adelante.
Uno de los ejes que Massa viene instalando en sus últimas actividades es la necesidad de construir una propuesta federal. En un encuentro regional del FR en Resistencia, planteó la importancia de que el interior tenga un mayor protagonismo en la discusión nacional y vinculó esa agenda con cuestiones como infraestructura, energía, producción, empleo, ciencia y tecnología y el desarrollo de las economías regionales.
Al mismo tiempo, el massismo intensificó su despliegue en la provincia de Buenos Aires. El Frente Renovador reunió a referentes de distintas secciones electorales y comenzó a trabajar en una estructura propia con vistas a 2027, mientras algunos dirigentes del espacio avanzaron en la instalación de posibles candidaturas municipales y en la construcción de una red territorial alrededor del liderazgo de Massa.
Ese proceso también incluyó encuentros con intendentes y dirigentes peronistas de distintos sectores. La Liga de Intendentes Peronistas bonaerenses mantuvo reuniones con Massa como parte de una ronda política destinada a intercambiar posiciones sobre el futuro del peronismo, mientras el exministro también participó de actividades junto a referentes del peronismo de Córdoba, entre ellos Juan Schiaretti y Martín Llaryora, en el marco de un homenaje a José Manuel de la Sota.

En paralelo, Massa comenzó a ocupar un lugar dentro de las conversaciones sobre el escenario electoral de 2027. Diferentes dirigentes del partido plantearon públicamente la posibilidad de que el exministro sea candidato presidencial, mientras dentro del peronismo también se discuten distintos mecanismos para definir candidaturas y resolver las diferencias entre los espacios que integran el movimiento.
La discusión incluye la posibilidad de una competencia interna dentro del peronismo y escenarios que podrían involucrar a Massa y a otros dirigentes de peso. Sin embargo, hasta el momento, el exministro no formalizó una candidatura presidencial.
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