Durante su exposición en el evento «Ideas para una sociedad libre», organizado por la Fundación Faro, el presidente Javier Milei volvió a reivindicar el rumbo económico de su gestión y aseguró que varias de las advertencias formuladas por economistas, dirigentes opositores y consultoras privadas quedaron desmentidas por los resultados obtenidos hasta ahora. Además, elogió los números del Indec sobre la inflación y criticó duramente la gestión del expresidente Mauricio Macri.
Por el derrumbe del poder adquisitivo, Milei opinó: “Hemos encendido todos los motores del crecimiento en un contexto que además va a hacer que suba la demanda de dinero y, dado que la base monetaria está fija, inexorablemente vamos a aniquilar la inflación”. “Hemos encarado un ordenamiento inédito de las cuentas públicas, demoliendo la inflación y dándoles a los argentinos la libertad de planificar sus vidas como se les antoja, en el marco del respeto a la vida, la libertad y la propiedad”, aseguró.
Sin embargo, el Gobierno se negó a actualizar el índice de precios al consumidor (IPC) del Indec para que no refleje los aumentos reales que viven las familias. Por esto debió renunciar el titular del organismo estadístico oficial, Marco Lavagna. Las últimas mediciones dan cuenta de que la inflación no logra bajar del 2% y todas las consultoras prevén que el indicador se mantenga en esa línea al menos hasta fin de año. En el próximo, al ser electoral, las expectativas son similares.
A la par de esto, el ministro de Economía, Luis Caputo, puso un techo en las paritarias para que los trabajadores no puedan ganarle al aumento de precios. Sin embargo, las mediciones del Indec dicen que mejora el poder adquisitivo. Esto, nuevamente, se debe a los graves problemas de base en la medición del ente gubernamental.
En línea con el punto anterior, el jefe de Estado anoche incluso lanzó: «Lo interesante es que en este contexto, además, subiendo el consumo. Cómo le debe doler a todos esos que se han pasado diciendo que el consumo estaba deprimido. Evidentemente no pueden internalizar que la modalidad de consumo cambió», aseveró Milei durante su presentación.
La afirmación presidencial se da en un contexto en el que diversos relevamientos privados continúan registrando caídas en los niveles de consumo masivo, uno de los principales termómetros del poder adquisitivo de los hogares. En ese sentido, un informe elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo reveló que el consumo privado registró en mayo una caída interanual del 2,2% y acumuló seis meses consecutivos de retrocesos frente a igual período del año anterior. El estudio también detectó una baja real del 3% en la recaudación del IVA y una caída del 3,5% en las compras con tarjeta de crédito, que registraron su primer descenso en términos reales.

Los datos de la consultora Scentia muestran una tendencia similar. En abril, el consumo masivo retrocedió 3,8% interanual y acumuló una caída de 3,3% en el primer cuatrimestre del año. Los supermercados, autoservicios, mayoristas y kioscos exhibieron bajas generalizadas en los volúmenes vendidos. En el relevamiento sí se detectó un fuerte crecimiento del comercio electrónico, que avanzó más de 40% interanual, mientras que las farmacias mostraron una leve mejora. Ese fenómeno es el que suele destacar el Gobierno para sostener que no existe una contracción del consumo sino una transformación en los canales de compra.
La cuestión pasa por determinar si el crecimiento de las ventas online alcanza para compensar la caída observada en los canales tradicionales. Hasta ahora, los estudios privados indican que el avance del comercio electrónico todavía representa una porción relativamente menor dentro del consumo masivo y no logra revertir la tendencia general de retracción.
Además de esto, el Presidente recordó la cesación de pagos del mandatario del PRO en 2019. “Macri tiene el récord además defaulteó la deuda en pesos. Pequeño detalle, lo llamaron reperfilamiento: se llama default”, analizó.
Durante su exposición en la Fundación Faro, Milei también defendió los resultados generales de su programa económico y aseguró que la economía argentina atraviesa un «milagro económico«, al tiempo que cuestionó a quienes anticipaban un escenario de crisis. El Presidente destacó el crecimiento del Producto Bruto Interno durante el primer trimestre y afirmó que varias de las críticas formuladas contra su gestión fueron refutadas por la evolución de los indicadores macroeconómicos.

Sin embargo, los propios datos oficiales muestran que la recuperación económica continúa siendo desigual. De acuerdo con un análisis de Chequeado sobre cifras del INDEC, el crecimiento del PBI en el primer trimestre fue impulsado principalmente por el agro, la minería y la intermediación financiera, mientras que la industria manufacturera cayó 1,7% y el comercio retrocedió 0,3%. Además, ambos sectores, junto con la construcción, aún se mantienen por debajo de los niveles de actividad de 2023 pese a representar el 44% del empleo privado registrado. A esto se suma una caída interanual de 11,6% en la inversión, una de las variables más observadas para medir la sustentabilidad de la recuperación económica
Otro dato que relativiza el optimismo oficial es la evolución de la inversión. La formación bruta de capital fijo cayó 11,6% interanual durante el primer trimestre, reflejando que la recuperación todavía no se traduce en una expansión generalizada de la capacidad productiva.
Mientras el Gobierno exhibe la desaceleración de la inflación y la recuperación de algunos sectores de actividad, los indicadores vinculados al consumo de los hogares continúan mostrando señales de debilidad. La evolución de esa variable aparece como uno de los principales desafíos para una administración que busca consolidar la recuperación económica sin resignar el ajuste fiscal que constituye el núcleo de su programa.
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