Con el calendario electoral a punto de iniciar, Javier Milei prepara las valijas para partir a una nueva gira internacional, esta vez con Francia como destino final. El jefe de estado, medio gabinete y más de una decena de gobernadores partirán este martes al viejo continente para encabezar una nueva edición de la Argentina Week, esta vez en París, con la esperanza de consolidar una nueva ola de inversiones que les permitan tanto al oficialismo nacional como a los provinciales el ingreso de nuevas inversiones con las que apostarán a lanzar sus respectivas campañas.
El viaje del presidente comenzará en la noche del martes, cuando parta desde el aeropuerto a las 22:45hs. Luego del escándalo que significó la multitudinaria comitiva que lo acompañó a la última pasada de gorra en Nueva York, que comenzó con una foto del deslomado Manuel Adorni y su mujer Betina Angeletti en un museo y culminó cuatro meses después con la eyección por la ventana del entonces jefe de gabinete, en el oficialismo decidieron achicar al máximo los acompañantes que se suben al avión presidencial. Un movimiento con el que apuestan a mostrar la austeridad de una gestión cuyo ex ministro coordinador aún sigue sin poder justificar cómo logró sostener su nueva vida de rico.

Junto al jefe de estado, en tanto, viajarán la secretaria general de la presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno, que tendrá su propia agenda paralela en la ciudad del amor para intentar profundizar los lazos diplomáticos; el jefe de gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, el ministro de Salud, Mario Lugones, que mantendrá encuentros con farmacéuticas francesas, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzeneger. También viajarán el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González y se sumará el secretario de Medios y Comunicación, Fabián Fernández.
Todos los funcionarios mantendrán encuentros claves para promocionar las inversiones en sus respectivas áreas y buscarán destrabar acuerdos tanto con el estado francés como con empresarios locales. La comitiva será recibida por el joven embajador Ian Sielecki, quien tomó relevancia en los últimos meses por ser un ferviente defensor de la causa Malvinas, un reclamo que el líder libertario también llevará hacia en la valija. La postura de Francia respecto a la ocupación británica del archipiélago argentino pasó por varios estadíos a lo largo de la historia, pero desde el oficialismo nacional auguran poder conseguir un nuevo apoyo en la reactivación de las discusiones con el Reino Unido.

Además de funcionarios nacionales, trece gobernadores llegarán al viejo continente con la única intención de promocionar sus territorios para garantizar nuevas inversiones. Según confirmaron desde el oficialismo, los mandatarios que participarán de la Argentina Week serán Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut), Claudio Vidal (Santa Cruz) Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy) y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri. Si bien en las últimas horas circuló lo contrario, finalmente Martín Llaryora (Córdoba) no se sumará al viaje y por el contrario enviará una comitiva de ministros para que representen a la provincia. La relación del cordobés con el oficialismo atraviesa una nueva etapa de tirantez que se consolidó con la presentación del Presupuesto 2027 en el que el gobierno profundizó los recortes en Discapacidad.

La invitación del oficialismo a los gobernadores tiene oculta una segunda intención. Durante el Eurotrip, Santilli aprovechará los horarios libres para seguir rosqueando la suspensión de las PASO a nivel nacional. Pese a mostrarse optimistas, en Casa Rosada reconocen que los votos para avanzar con la hazaña siguen sin estar. La razón principal es la insistencia de Karina de no cerrar acuerdos electorales hasta que los mandatarios no pongan los votos para aprobar la Reforma Política. Los caciques, por su parte, creen que la negociación debe darse al revés: primero los acuerdos, después los votos. Un tire y afloje peligroso para una gestión que desde hace tres años sobrevive gracias a un apoyo parlamentario prestado.
En este marco, se espera que el jefe de gabinete haga uso y abuso de su cintura política para intentar llegar a un punto en común que le permita al presidente cumplir con su deseo. En una entrevista, Milei volvió a remarcar que las PASO son “inmorales” y afirmó que las mismas tienen un costo de USD 250 millones, aunque aseguró que esta no es la razón principal por la que apuesta por eliminarlas. “La democracia tiene costos. Pero el instrumento es inmoral. Es decir, es una ventaja que tiene el oficialismo, la cual yo no estoy dispuesto a usar, porque es inmoral. Quiero que quede claro eso, porque a mí me resultaría más fácil mirar eso y después disparar los cañones. Yo no estoy pensando en eso, porque si no entonces, si para ganarle al populismo tengo que hacer populismo, perdí”, sentenció.

La presión presidencial no es lo único que tiene a Santilli entre la espada y la pared. Una circunstancia mucho más difícil de controlar pone en aprietos los planes del ex macrista: el tiempo. Según establece la Cámara Nacional Electoral, cualquier cambio de ésta índole no puede concretarse durante el mismo año que se llevan adelante los comicios, por eso en el oficialismo saben que la fecha límite para concretar la suspensión será el 31 de diciembre de este año, en caso que las discusiones se dilaten hasta la instancia de tener que definir durante el periodo extraordinario del Congreso.
Con la esperanza de que esto no suceda, además de las reuniones en París, el oficialismo retomará la próxima semana las conversaciones mano a mano con todos los actores involucrados, incluidos diputados y senadores del PRO, espacio que aún sigue sin tomar una postura unificada frente a la suspensión de las Primarias. “Vamos a definirlo internamente y luego comunicaremos nuestra decisión”, dijo Cristian Ritondo la semana pasada tras la reunión quincenal que mantiene junto a Fernando de Andreis, Santilli y Eduardo “Lule” Menem en Balcarce 50.
El viaje presidencial, en tanto, trae aparejado una situación llamativa. Además del jefe de estado y la mitad del gobierno, Victoria Villarruel también estará fuera del país hasta el viernes, por lo que la conducción del Ejecutivo quedará en manos del vicepresidente del Senado, Bartolomé Abdala. La vicepresidenta viajará a Madrid para participar del XII Foro Parlamentario Iberoamericano, donde tiene previsto reunirse con dirigentes europeos y no se descarta que pueda haber un encuentro con el Rey Felipe. Al igual que el de Milei, el viaje de la vice se extenderá hasta el sábado, pero la cercanía de los países europeos tampoco servirá para juntar a la cúpula del Ejecutivo que desde hace tiempo transita su vida política por carriles opuestos.
TS/CM










