«No podemos ceder ni un milímetro en nuestra reconquista del hemisferio. Es importante no solo para Estados Unidos, sino para Occidente entero, que el rumbo de Trump salga fortalecido en las elecciones de noviembre», dijo este miércoles el presidente Javier Milei en el primer evento de su breve gira por Washington. El gesto de respaldo fue en plena campaña electoral y lo protagonizó en la Gala Oficial del Mes de la Herencia Hispana, organizada por La Derecha Diario, que hasta hace tuvo a Fernando Cerimedo como accionista. Hoy está detenido por la justicia boliviana por el intento de femicidio de su expareja Nadia Beller.
En la cena repitió su apoyo a Flávio Bolsonaro, que le sacó una ventaja inferior a los dos puntos a Luiz Inácio Lula Da Silva en la primera vuelta presidencial. «Quiero aprovechar esta ocasión para saludar a Eduardo, hermano de Flávio, aquí presente y enviar un mensaje de afecto y de apoyo tanto a Flavio como a su padre, mi amigo el presidente Jair Bolsonaro, quien continúa injustamente encarcelado», dijo el mandatario argentino y llamó a sacar «a patadas al dictador comunista», en referencia a Lula.

«Heredamos un país al borde de una nueva hiperinflación, producto de una clase política irresponsable y futurista. No perdimos un segundo. Aplicamos un verdadero shock de libertad para evitar la peor crisis de nuestra historia», reivindicó Milei. «País tras país, desde las urnas, desde nuestro gobierno, hemos apoyado sin miramiento a todos aquellos que se han alineado con las ideas de la libertad en toda la región y los resultados fueron contundentes», aseguró.
Definió a Estados Unidos como “la tierra de la libertad” y sostuvo que en Argentina se aplicó “un verdadero shock de libertad para evitar la peor crisis de nuestra historia” y se volvió “al respeto por la vida, la libertad y la propiedad como cimientos de la reconstrucción nacional”.
“Pero no nos quedamos solo en lo económico, también dimos un giro de timón geopolítico y decidimos retornar a Occidente, de donde nos habían apartado gobiernos que hicieron causa común con las peores dictaduras de la región y del mundo”, dijo. Aseguró que ahora Argentina pasó a “ser un faro de libertad para una región que vivió más de dos décadas bajo el yugo socialista”.

“Vivimos en un mundo de inestabilidad creciente, de marcada incertidumbre, un mundo que no admite ambigüedades, que exige el posicionamiento claro de cada una de las naciones. Argentina sabe que puede ser grande, influyente, respetable y próspera. Y por eso estamos reconstruyendo el país sobre los valores liberales de nuestra Constitución. Argentina siempre tuvo todo lo que el mundo necesita: energía, minerales, alimentos, y talento. Buscamos que la Argentina sea, junto a Estados Unidos, un gran polo de futuro del continente”, arengó.
Luego retomó el tono electoral. “Salir del populismo exige dos cosas: apagar el incendio y reconstruir las condiciones para crecer. Argentina estuvo llena de gobiernos que lograron lo primero por un tiempo y nunca lo segundo, mientras que nosotros hicimos las dos cosas. No podemos ceder un milímetro en nuestra reconquista del hemisferio. Las ideas de la libertad tienen un efecto contagio, fundamentalmente porque son ideas justas, y porque son verdad: la verdad tarde o temprano triunfa”, aseguró.
CM










