La empresa Mirgor efectivizó este lunes los despidos de 300 trabajadores de su planta de Río Grande, Tierra del Fuego, a la vez que impidió el ingreso de 28 delegados gremiales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Los empleados se enteraron de la decisión porque no los dejaron ingresar a sus puestos de trabajo, por lo que concentraron fuera de la planta y cortaron la calle en forma de protesta.
La situación involucra a 223 trabajadores de la planta de calle Einstein, y 73 a la nave 5 de calle Islas Malvinas. Frente a este marco, la UOM mantiene reuniones de urgencia y habría un paro por tiempo indeterminado en los polos del Grupo Mirgor. En esa línea, el gobernador provincial Gustavo Melella avanzó a través del Ministerio de Trabajo en un procedimiento de conciliación obligatoria, mediante la cual no se podrían ejecutar medidas de fuerza ni despidos hasta que se agote la instancia del impasse.
Existen varios focos de conflicto detrás de los despidos. Gustavo Campias, uno de los delegados de la empresa, explicó a La97 Radio Fueguina que la medida habría venido por el reclamo de un premio que venían pidiendo los trabajadores desde marzo y que hasta ese entonces constituía una parte del sueldo ya que se venía ejecutando hace al menos 15 años. En respuesta, Mirgor avanzó con las desvinculaciones.
La compañía, propiedad de Nicolás Caputo, primo hermano del ministro de Economía, Luis Caputo, se dedica al ensamblaje de productos electrónicos como televisores, celulares, tablets y autopartes. Además, es el grupo empresario más importante de la zona.
Sin embargo, la productividad baja debido a la pérdida de competitividad por el crecimiento de los productos importados puso a la empresa en jaque. Y no se trata de un hecho aislado, sino que forma parte de un proceso de desindustrialización por parte del gobierno de Javier Milei. Asimismo, Tierra del Fuego se vio sumamente afectada por esta situación. Según un informe de julio de la Consultora Politikon Chaco, la provincia fueguina fue la de peor desempeño interanual en términos de generación de empleo privado registrado en todo el país, con una contracción del 11,2%.
A su vez, la noticia toma una dimensión internacional, ya que Río Grande es considerada la “capital simbólica” de las Islas Malvinas y su pueblo viene denunciando que los ajustes de la gestión libertaria quieren despoblarlas para favorecer sus políticas de extranjerización.
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