La Comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside el diputado libertario Bertie Benegas Lynch, citó formalmente a los legisladores para la reunión conjunta con la comisión de Finanzas que se realizará este miércoles 12 de agosto a las 15, para tratar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que Javier Milei presentó por cadena nacional la semana pasada, con modificaciones a las leyes 23.928 y 24.156.
Para esta segunda reunión informativa, el oficialismo invitó a exponer a cinco economistas: Miguel Boggiano; Héctor Rubini; Ramiro Castiñeira; Aldo Abram; y Claudio Zuchovicki. Será la continuidad del debate que arrancó la semana pasada con la presencia del propio titular del Banco Central, Santiago Bausili, quien había restado dramatismo al proyecto al sostener que la entidad «ya funciona con un esquema como el que se propone» y que no se trata de «ninguna idea revolucionaria ni experimento». Al día siguiente de esa primera exposición, también se presentaron Bausili y su vicepresidente, Vladimir Werning, en una reunión en el Salón de Honor de la Presidencia de la Cámara baja junto a referentes de los bloques dialoguistas.
Qué cambia el proyecto
La reforma redefine la misión central del Banco Central como la preservación del valor de la moneda, en reemplazo de los objetivos múltiples que había fijado la reforma de 2012 bajo la presidencia de Mercedes Marcó del Pont.

El texto prohíbe los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos a provincias y municipios, y el uso de letras intransferibles, además de impedir que el Central compre títulos públicos al momento de su colocación. También deroga el artículo que permite al ministro de Economía participar con voz (aunque sin voto) en las reuniones del Directorio, en lo que el propio proyecto describe como «una delimitación más clara de influencias».
El punto que más resistencia generó desde su anuncio es el que endurece las condiciones para remover al presidente y a los directores de la entidad: exige una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, un umbral que el kirchnerismo denuncia como un mecanismo para blindar en el cargo a Bausili más allá de este gobierno, mientras otros legisladores marcan la contradicción de que sería más fácil modificar esa misma norma (por mayoría simple) que aprobar la remoción que ella exige.

Según señaló la agencia Noticias Argentinas, en el oficialismo manejan un clima de optimismo: «Hasta hoy, según lo hablado, llegamos bien al dictamen», indicaron fuentes parlamentarias vinculadas a las autoridades del plenario. La expectativa es firmar el despacho de mayoría este mismo miércoles, para poder convocar a sesión especial el 19 o el 26 de agosto. Los referentes de los bloques dialoguistas ya mostraron receptividad con la iniciativa en la reunión de la semana pasada, aunque con una condición: pidieron que, a cambio de acompañar, el oficialismo incluya proyectos propios en el temario de esa sesión, la misma lógica de negociación puntual que semanas atrás no le alcanzó a mantener unido al bloque de los 44 en el Senado.
El otro proyecto económico que el Gobierno quiere avanzar en paralelo, la nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal, no corre con la misma suerte: ese texto enfrenta un panorama con mayores resistencias y no tendría el camino allanado para una firma de dictamen tan rápida como la que se espera para la reforma del Banco Central.
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