Hay un tono de rojo que lleva su nombre. Es intenso y suave, pero con el brillo del rojo cardenal, elegante. El diseñador Valentino Garavani -más conocido por su nombre de pila, Valentino- llevó ese color a las grandes fiestas y ceremonias del espectáculo en las décadas del sesenta y setenta, cuando nadie lo hacía. Esa identidad es la que hoy despide el mundo de la moda, tras conocer la muerte del creador italiano, una de las grandes figuras, a los 93 años en Roma.
“Entre todos los colores que llevaban otras mujeres, me parecía único, aislado en su esplendor. Nunca lo he olvidado. Creo que una mujer vestida de rojo es siempre maravillosa, es la imagen perfecta de la heroína”, explicó alguna vez Valentino cuando le preguntaron por su favoritismo por ese color, que remite a los dioses antiguos y criaturas mitológicas. Contó que descubrió ese poder en España, cuando tenía menos de veinte años. “Me invitaron al teatro, y allí contemplé a una serie de mujeres españolas elegantísimas, vestidas de rojo. Espléndidas y fieras, muy sensuales y elegantes”, dijo.
Valentino se había retirado en el año 2008, después de 45 años de ser una referencia mundial. «Sé lo que quieren las mujeres: quieren ser bellas», dijo en el documental “El Último Emperador”, dedicado a repasar su vida. Esa idea guio sus creaciones a lo largo de más de cuatro décadas. Y sus vestidos estuvieron en todas las alfombras rojas, en canales de televisión, en grandes bodas, en eventos elegantísimos. Vistió a Lady Di, a la Reina Sofía, a Jackie Kennedy –incluso, en su boda con Aristóteles Onassis–, a la emperatriz de Irán Farah Diba y a la reina Noor de Jordania, entre otras tantas figuras.
«Nuestro fundador, Valentino Garavani, falleció hoy en su residencia romana, rodeado de sus seres queridos», indicó la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti en un comunicado difundido por las redes sociales. Además, informó que el velatorio será en Roma entre miércoles y jueves, y el funeral el viernes en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri Roma.
Con un bronceado extremo y el cabello peinado a la perfección, Valentino se convirtió en un ícono de su país y del mundo. “En Italia está el Papa y está Valentino”, dijo en 2005 el entonces alcalde de Roma Walter Veltroni en una entrevista con The New Yorker.
Durante más de medio siglo, Valentino compartió su vida con Giancarlo Giammetti que, además, fue su socio estratégico en la empresa que hoy está a cargo de Alessandro Michele. Muchas personalidades de la moda y del espectáculo recordaron a Valentino, desde la actriz Gwyneth Paltrow hasta la modelo Cindy Crawford, entre otras.
MN






