El ministro de Economía, Luis Caputo, prometió bajar los impuestos en el Coloquio de IDEA. Luego viajó a París a “deslomarse” junto al presidente, Javier Milei. Lanzaron el anticipado anuncio de inversiones por ciudadanía y aseguraron por redes sociales que traerán inversiones multimillonarias. Pero el mercado siguió sin comprar el relato libertario. Los grandes inversores saben que esos números exagerados que transmite el Gobierno nunca llegarán. Por eso los mercados le volvieron a dar la espalda esta semana y mostraron una furia de números rojos.
“Post 2031 va a haber una reforma tributaria de simplificación impositiva. Eso es lo que se viene”, comentó Caputo. Casi un acto de campaña desesperado, con las palabras que quería escuchar ese público, salvo por el año. Fue una entrevista grabada en su despacho antes del viaje a Francia. El video fue transmitido en el salón principal de IDEA, que reúne a los directivos de las empresas más importantes del país. Sin embargo, en el Coloquio nadie sabía que cuando dijo 2031 quiso hacer referencia a 2027. Sólo quienes abrieron Twitter para ver la aclaración que el asesor de “Toto” Felipe Núñez realizó en un posteo donde citó la nota de TN.

No estuvo presente en el evento por acompañar a Milei en el Argentina Week europeo. El Presidente tampoco, pero fue entrevistado en vivo por videollamada por José del Río, donde se observaron momentos de incomodidad y de enojo del jefe de Estado, en particular con la prensa y con las repreguntas.
El Gobierno aseguró luego que se llevó de París acuerdos de inversión con empresas por unos US$ 27.000 millones. Del anterior sacaron anuncios de más de US$ 10.000 millones, pero ninguno de esos dólares los había prometido una empresa extranjera.
La primera ronda de negocios que la Casa Rosada decidió denominar “semana de Argentina”, pero en el inglés de su admirado Donald Trump, se realizó en Nueva York a comienzos de año. Ante el descubrimiento de que el entonces jefe de Gabinete Manuel Adorni había sumado a su esposa en la comitiva del avión presidencial, en una nota buscó despejar las críticas con una frase que quedó impregnada en la sociedad desde ese momento: “Vine a deslomarme”.
Entre este “Argentina Week” y el parisino se había especulado en el Gobierno con la realización de un evento de similares características en Londres. Esto quedó descartado tras la cadena nacional del mandatario sobre las islas Malvinas. Tampoco llevó a algún puerto ese discurso.

El mercado no compra el relato
Esta fue otra semana roja para un gobierno que pretende mostrarse cercano a los privados y continúa con la alerta del “riesgo kuka” como excusa de sus errores. El viernes, el riesgo país continuó con su escalada y alcanza el valor más alto del año. Trepó por encima de los 650 puntos y, de esta manera, sumó una nueva jornada en alza.
El valor más alto había sido alcanzado en marzo, cuando el último día de ese mes se había ubicado en los 637 puntos. El jueves había quedado a un punto de ese récord y al cierre de la semana abrió las operaciones con una nueva marca en once meses.
Con dos días de octubre, el indicador ya acumula un aumento de 7,9%. En el balance de lo que va de 2026 la prima de riesgo país ya acumula un incremento de 81 enteros, lo que representa una suba del 14,7%.
De fondo, la economía real es la que pasa la cuenta. Las proyecciones de crecimiento volvieron a deteriorarse. Después del fuerte retroceso de la actividad registrado en julio, las principales consultoras privadas recortaron nuevamente sus estimaciones para 2026 y 2027 y anticipan un escenario de expansión significativamente menor al que plantea el Gobierno de Javier Milei.
El nuevo escenario profundiza la distancia entre las expectativas privadas y las metas oficiales. El Gobierno había reducido su previsión de crecimiento para 2026 desde el 5% contemplado originalmente en el Presupuesto a un 3%, mientras que el proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Ejecutivo contempla una expansión del 4%.









