“¡Vamos Manuel!”. En un acto que ni los militantes más enardecidos logran explicar, este miércoles Javier Milei pasó más de dos horas en la Cámara de Diputados escuchando el repaso de la gestión que relató Manuel Adorni, durante su primer informe de gestión para cumplir con el artículo 101 de la Constitución. Fue una nueva muestra de apoyo rotundo a su jefe de gabinete en medio de los avances judiciales de la investigación que lo tiene como principal apuntado por supuesto enriquecimiento ilícito.
El gobierno montó un espectáculo digno de Broadway alrededor de la obligación constitucional. Desde temprano, los ministros fueron llegando uno a uno a la Casa Rosada, punto de encuentro elegido para salir en comitiva hacia el Congreso, donde montaron una para nada forzada foto de familia que quedó inmortalizada con un video musicalizado con Eye of the Tiger, de Survivor.
El presidente llegó al Congreso acompañado por el ministro de Salud, Mario Lugones; el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el subsecretario de Gestión Institucional y armador nacional de La Libertad Avanza, Eduardo “Lule” Menem; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy; el ministro del Interior, Diego Santilli; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; la senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich; el ministro de Defensa, Carlos Presti y el asesor presidencial, Santiago Caputo.

Como si las internas que los azotan desde hace meses no existieran, todo el gabinete se acomodó en los palcos del hemiciclo para mostrar una unidad inexistente. Sin embargo, una vez más, la disputa entre la secretaria general de la presidencia y el gurú del líder libertario volvió a ponerse sobre la mesa.
Este martes por la noche Santiago Caputo fue ovacionado por la militancia libertaria en el Palacio Libertad, cuando asistió a escuchar la clase magistral del presidente. La decisión del estratega presidencial dejó a la hermanísima en una posición más que incómoda, los karinos le devolvieron el favor al gurú. «Olé, olé, olé, Kari Kari», se escuchó por toda la cámara mientras la menor del dúo presidencial saludaba con euforia a sus súbditos.
Mientras en el recinto ya se escuchaba el inicio de las estrofas del Himno nacional, el líder libertario se dirigió a toda velocidad al palco donde él y su hermana, Karina Milei, escucharon con atención a su preferido. En el trayecto, pese a todo el operativo que se montó para evitarlo, el presidente se cruzó con la prensa acreditada en el Congreso. En uno de los pasillos con salida a la escalera, los cronistas le consultaron al presidente sobre el aumento patrimonial injustificado del jefe de gabinete. Sin frenar ni por un segundo, Milei gritó: “corruptos son ustedes” contra los más de diez periodistas que se encontraban en su camino.
En tanto, luego de retirarse del palco, el presidente volvió a cruzarse con la prensa y les gritó “chorros” a los presentes. Este jueves, se cumple una semana que la Sala de Prensa de la Casa Rosada está cerrada por decisión expresa de la secretaria general de la presidencia y la Secretaría de Comunicación.
Una vez dentro del recinto, al que ingresó mientras ya se escuchaba la mitad del himno, el presidente decidió adoptar una postura pasiva y hasta de notable aburrimiento que se quebró sólo cuando diputados del Frente de Izquierda comenzaron a gritar sobre la situación de la guerra en Medio Oriente, profundizando sobre la circunstancia que azota la Franja de Gaza. “Cómplice del genocidio palestino, que se abraza con el criminal de guerra Netanyahu”, vociferaron los diputados del FIT. “Sus ideas mataron a más de 150 millones de personas”, chilló el presidente contra los legisladores Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Romina del Plá.
Como si los conflictos sociales, económicos y la realidad siempre avasalladora del país se hubiesen detenido para escuchar qué tiene para decir el jefe de gabinete, Milei, todos sus ministros, funcionarios y militantes pasaron más de dos horas dentro del Congreso. En total, según números oficiales que el propio gobierno se jactó con alegría de difundir, más de 200 personas ocuparon los palcos de invitados de la Cámara de Diputados.

Una vez finalizado el discurso de Adorni, que incluyó una serie de excusas de baja calidad para justificar sus viajes y patrimonio, el presidente se retiró del Congreso acompañado por el coro de vítores de sus legisladores y aplaudidores de vuelta a la Quinta de Olivos, donde seguirá con su agenda formal. Concretada la presentación del jefe de gabinete, en el gobierno confían que lograrán dejar atrás la turbulencia que inició su viaje a Nueva York junto a su esposa, Bettina Angeletti. Sin ocultarlo, en el oficialismo admiten que transitaron los dos peores meses de gestión desde la llegada del libertario a la Casa Rosada. Por eso, desde ahora, se enfocarán en dar rienda suelta a la agenda de gestión y utilizarán el Congreso como herramienta de disuasión.
En este sentido, en las próximas semanas el oficialismo se prepara para tratar leyes de sensible calibre, como la Reforma política; la Ley Hojarasca; la Ley de Propiedad Privada con la que buscan modificar las formas de acceso a tierras; el tratamiento de pliegos para cubrir las vacantes de la justicia nacional, entre otros proyectos que serán presentados a la brevedad por el propio Adorni.
Por la tarde, en tanto, Milei participará de la Expo EFI para cerrar el evento económico del que también participaron el martes por la mañana Toto Caputo y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, entre otros miembros del arco político y el círculo rojo nacional. Se espera que el presidente brinde un discurso meramente económico enfocado en el crecimiento que esperan concretar en los próximos 18 meses, apalancado en la premisa de su ministro, quien insiste en advertir que los venideros serán «los mejores meses del país.»
TS/CM






