Santiago Muzio presentó su renuncia como director de la Casa Argentina en París, tras meses de cuestionamientos internos y externos. La decisión fue confirmada por fuentes oficiales, que además anunciaron el nombre de su reemplazante. La renuncia de Muzio se produce a pocas semanas de la visita oficial de Javier Milei a Francia, prevista para finales de septiembre, lo que añade un componente diplomático a la decisión.
El abogado, con doble nacionalidad francesa y argentina, había sido designado en 2024 por el gobierno de Javier Milei. Desde entonces, su gestión estuvo marcada por polémicas que generaron tensiones con la comunidad académica y con autoridades locales. Entre las controversias más resonantes se mencionan presuntas expulsiones de residentes, la retirada de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la dictadura argentina y la organización de reuniones con sectores ultraderechistas europeos.
La Casa Argentina forma parte de la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP), un complejo que aloja cada año a unos 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de 150 países. La institución argentina es una de las casi cincuenta residencias nacionales que integran ese espacio.
El 30 de julio, el alcalde de París solicitó al ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, la apertura de una investigación sobre la administración de Muzio. Barrot confirmó días atrás que mantenía “conversaciones con las autoridades argentinas” sobre el tema.
Durante el ciclo académico 2025/2026, algunos residentes describieron ante la agencia AFP un clima de “minidictadura” en el edificio, marcado por el miedo y la falta de libertad de expresión.
Muzio evitó responder a esas acusaciones, aunque en declaraciones al diario conservador Journal du Dimanche sostuvo que su objetivo era “extirpar este lugar de las garras de la extrema izquierda y de la ideología woke”.
Las denuncias contra Muzio
La retirada de la placa conmemorativa instalada en 2022, en el marco de la Ley Nº 25.633, fue otro punto de conflicto. La pieza desapareció en febrero y nunca se informó oficialmente su paradero, lo que generó reclamos de la comunidad académica. La Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia (ACAF) responsabilizó a Muzio por esa decisión y promovió una petición para exigir el cumplimiento de la normativa, además de reclamar la autorización para colocar una ofrenda floral en memoria de las víctimas de la dictadura.
La misma organización denunció que Muzio, simpatizante de la francesa Reunión Nacional y de la española VOX, cedió las instalaciones de la Casa Argentina al Instituto ISSEP, vinculado a Marion Maréchal, para talleres de formación política durante los fines de semana.
El 4 de noviembre de 2025, la sede fue escenario de un evento organizado por think tanks polacos y húngaros de extrema derecha, aliados del primer ministro Viktor Orbán. Allí se presentó un plan de “desmantelamiento” de la Unión Europea, con Muzio como anfitrión.
Además, la Casa Argentina se negó a firmar la carta de valores común de la CIUP, que consagra principios de no discriminación, laicidad y respeto por las libertades fundamentales. Como consecuencia, varias casas suspendieron sus intercambios con la institución argentina.
Según Infobae, el Gobierno dispuso que Alfredo Mario Soto, jurista y académico reconocido, sea el nuevo director de la Casa Argentina en París. Soto ejerce como profesor universitario y ocupa la vicerrectoría en una institución de Rosario. Con experiencia personal en la residencia, ya que vivió allí durante años, Soto conoce de cerca la dinámica de la comunidad universitaria. Su dominio del francés fue otro factor valorado, en un intento por recomponer los vínculos institucionales con la CIUP y con las demás casas nacionales del complejo parisino.
GLF









