Nueva caída en la actividad metalúrgica que ya acumula un rojo de 6,2% en lo que va de 2026. De acuerdo con el último informe del Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), en abril, los niveles de actividad registraron una baja interanual de -4,3% y de -1,3% con respecto a marzo.
En esa línea, desde ADIMRA señalaron que la utilización de la capacidad instalada se encuentra en uno de sus niveles más bajos en términos históricos ubicándose en 40,9%. En comparación al mismo período del año pasado, el descenso es de 6 puntos porcentuales. Desde la entidad remarcaron que este nivel de uso refleja y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial.
Desde el punto de vista sectorial, el panorama continúa siendo contractivo. Sólo Maquinaria Agrícola (5,1%), y Carrocerías y Remolques (3,9%), tuvieron un crecimiento con respecto al indicador previo. El resto del entramado metalúrgico se mantuvo en retroceso: Fundición (-13,6%) Otros Productos de Metal (-5,7%), Equipamiento Médico (-5,6%), Bienes de Capital (-4,8%), Equipo Eléctrico (-4,5%) y Autopartes (-1,7%) registraron caídas interanuales persistentes.

El análisis por cadena de valor refuerza este diagnóstico: sólo las empresas vinculadas a Agrícola (2,1%) tuvieron un registro positivo, mientras que continuaron mostrando resultados negativos Alimentos y bebidas (-6,6%), Consumo Final (-5,8%), Construcción (-4,5%), Petróleo y Gas (-3,8%), Automotriz (-3,8%), Energía Eléctrica (-3,2%), y Minería (-1,4%).
En ese sentido, el presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que “el bajo uso de la capacidad instalada es el dato más preocupante y el más gráfico de lo que sucede en el sector, porque no nos tenemos que olvidar que el año 2025 contra el año 2024 también había dado una caída. O sea, estamos midiendo caída tras caída”.
Asimismo sostuvo que “la demanda continúa en niveles bajos en la mayoría de los sectores y las empresas metalúrgicas enfrentan una situación crítica, con márgenes cada vez más comprometidos y un horizonte inmediato muy poco alentador. Este escenario tiene un impacto directo sobre el empleo, configurando un cuadro de extrema preocupación para toda la cadena productiva”.

Panorama complicado para la industria metalúrgica
Las perspectivas para los próximos meses tampoco muestran señales alentadoras: en marzo, 5 de cada 10 empresas aseguraron que no esperan cambios positivos en su producción para los próximos 3 meses.
Por último, el nivel de empleo no aporta ninguna luz de esperanza. Por el contrario, las empresas del sector revelaron que hay una caída interanual de -2,3% y -0,1% con respecto al mes anterior.
UIA pide un RIGI industrial
Mientras el Gobierno anuncia el Súper RIGI y grita a los cuatro vientos los beneficios económicos que traerá este proyecto para las empresas y el país, la UIA reclama la implementación de un RIGI industrial que pueda darle competitividad al sector y bajarle el costo argentino.
La semana pasada, a través de una columna publicada en Infobae, Rappallini pidió concretamente “un RIGI para la industria”. Sostuvo que si el Estado reconoce que determinados sectores estratégicos necesitan “condiciones globales” para competir internacionalmente, ese mismo criterio debería extenderse a la industria manufacturera tradicional. El reclamo de la entidad es que una parte importante del entramado fabril argentino enfrenta costos impositivos, laborales y financieros superiores a los de sus competidores internacionales, al mismo tiempo que debe adaptarse a un escenario de mayor apertura económica, caída del consumo y aumento de la competencia importada.
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