La visita del presidente Javier Milei a la Universidad de San Andrés desató una fuerte reacción dentro de la propia comunidad académica de esa casa de estudios. Tras la clase que brindó en una clase de posgrado de Economía junto al ministro Federico Sturzenegger, docentes, investigadores y ex rectores difundieron una carta pública en respaldo al sistema universitario nacional y reclamaron el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso.
El encuentro se realizó en el campus de Victoria, en el norte del Gran Buenos Aires, durante una clase de Macroeconomía Aplicada de una maestría dictada por Sturzenegger. La exposición presidencial, centrada en la “neutralidad del dinero”, fue difundida posteriormente por canales oficiales y por el Departamento de Economía de la universidad. Sin embargo, parte del plantel docente cuestionó la falta de comunicación institucional previa y el carácter cerrado de la actividad.

En la carta, firmada por más de un centenar de integrantes de la universidad privada, los académicos remarcaron “el rol indispensable de las universidades nacionales y del sistema científico-tecnológico público en el desarrollo del país”. Además, exigieron al Gobierno nacional que garantice las condiciones materiales necesarias para el funcionamiento de las universidades públicas y que cumpla plenamente con la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Parlamento.
Los firmantes también destacaron la importancia histórica del vínculo entre el sistema universitario público y el privado. “El diálogo entre ambos sectores forma parte de nuestra tradición universitaria”, señalaron, al tiempo que recordaron que muchos de los docentes, investigadores y estudiantes de la institución privada se formaron previamente en universidades públicas argentinas.
Entre quienes respaldaron el documento aparecen figuras de distintos ámbitos académicos y profesionales, como el filósofo Tomás Balmaceda, el economista Roberto Dvoskin y la diseñadora Laura Novik. También se expresó el director del Departamento de Humanidades de la universidad, Sergio Serulnikov, quien manifestó públicamente su apoyo a la ley de financiamiento y reclamó que sea efectivamente aplicada.
Otro de los docentes firmantes, el investigador del Conicet Diego Reynoso, sostuvo que varios profesores se sintieron incómodos por el uso político que pudo haberse hecho del ámbito universitario. Según explicó, en la institución suelen participar dirigentes de distintos espacios ideológicos en un marco de pluralismo y apertura, pero cuestionó que en esta ocasión gran parte de la comunidad educativa se enteró de la visita presidencial el mismo día en que se realizó.
La polémica se produce apenas una semana después de una nueva marcha federal universitaria en distintos puntos del país, donde estudiantes, docentes y autoridades reclamaron mayores recursos para el sistema educativo superior. Mientras el Gobierno insiste en impulsar su propio esquema de recomposición presupuestaria y salarial, las críticas desde sectores académicos continúan creciendo, incluso dentro de universidades privadas donde el oficialismo encontraba hasta ahora un escenario más favorable para sus exposiciones públicas.
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