Este domingo, Ucrania provocó un ataque masivo con drones de largo alcance contra Moscú y su región en el marco del último día de las elecciones legislativas rusas. Según el gobernador Andréi Vorobiov, al menos dos personas murieron y unas veinte resultaron heridas, mientras que cerca de 400 habitantes fueron evacuados tras incendios en edificios residenciales.
En primer lugar, el objetivo principal fue la Refinería de Petróleo de Moscú, ubicada en Kapotnia, una de las más grandes del país. El alcalde Serguéi Sobianin confirmó daños en instalaciones del complejo industrial, aunque aseguró que no hubo víctimas dentro de la planta.
Asimismo, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski reivindicó la operación y señaló que se golpearon infraestructuras críticas de la industria petrolera y logística rusa, con un impacto económico de “miles de millones de dólares que sostienen la maquinaria de guerra”.
Por otra parte, las defensas antiaéreas rusas reportaron cifras dispares: entre 186 y más de 1.600 drones fueron interceptados, lo que refleja la magnitud del ataque y la dificultad de la respuesta. En paralelo, las autoridades locales informaron que una mujer de 44 años y un hombre mayor fallecieron en distintos puntos de la región, mientras que varios menores figuran entre los heridos.
Elecciones en Rusia
El ataque ocurrió durante el tercer y último día de las elecciones parlamentarias rusas, en las que se espera una victoria del partido oficialista Rusia Unida. El Kremlin acusó a Kiev de intentar perturbar los comicios. Además, el ataque provocó incendios en edificios residenciales y cancelaciones de vuelos en aeropuertos de Moscú y se intensificó el impacto sobre la vida cotidiana de la población.
En contraste, Ucrania justificó la ofensiva como parte de su estrategia de golpear objetivos energéticos y logísticos en lo profundo del territorio ruso, en represalia por los bombardeos de Moscú contra ciudades ucranianas. El ataque también alcanzó un complejo logístico en Sofyino, distrito de Ramensky, donde se reportaron víctimas y daños en viviendas.
En términos militares, Ucrania empleó una combinación de drones y misiles de fabricación nacional e incluyó modelos como Flamingo y Pelican. El Ministerio de Defensa ruso calificó la ofensiva como “sin precedentes” y aseguró que la mayoría de los drones fueron neutralizados, aunque reconoció daños en infraestructura crítica.
GLF










