Un hogar promedio del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) destinó $295.826 durante julio para afrontar los gastos de electricidad, gas natural, agua potable y transporte. El monto representa un incremento del 4,6% respecto de junio y una suba del 53% en comparación con julio de 2025, según el último Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet).
El dato vuelve a poner de relieve el fuerte impacto del proceso de recomposición tarifaria impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Desde diciembre de 2023 hasta julio de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un aumento de 966%, mientras que la inflación general estimada para el mismo período fue del 241%. Es decir, las tarifas crecieron aproximadamente cuatro veces más rápido que el nivel general de precios.
En la comparación interanual también se observa una aceleración por encima de la inflación. Mientras el IPC acumuló un incremento estimado del 34% entre julio de 2025 y julio de 2026, la canasta de servicios públicos avanzó 53%, una diferencia de 19 puntos porcentuales.
El transporte lideró las subas
Entre los distintos servicios, el mayor incremento interanual correspondió al transporte, cuyo costo aumentó 73% respecto de julio del año pasado, muy por encima de la inflación. Detrás se ubicaron la electricidad, con una suba del 48%, el gas natural (39%) y el agua potable (35%).
El informe destaca además que el transporte fue el principal impulsor del aumento anual de la canasta. De los 53 puntos porcentuales de incremento total, 27 puntos fueron explicados únicamente por este rubro. En tanto, la electricidad aportó 11 puntos, el agua 6 puntos y el gas 9 puntos porcentuales.

El IIEP atribuye buena parte del aumento mensual a un mayor consumo energético propio del invierno, combinado con nuevos ajustes tarifarios. En el caso del gas natural, la factura promedio subió 5,2% respecto de junio como consecuencia del aumento en los cargos fijos y variables, junto con el incremento estacional del consumo durante los meses de bajas temperaturas.
La electricidad registró el mayor aumento mensual. El gasto de los hogares avanzó 12,5%, impulsado tanto por el mayor consumo derivado del invierno como por las actualizaciones tarifarias aplicadas a los usuarios sin subsidios: 3% en el cargo fijo y 5,7% en el cargo variable.
En el transporte, el gasto familiar aumentó 3,7% frente al mes anterior. El informe señala que las tarifas de los colectivos del AMBA volvieron a actualizarse por el mecanismo de indexación automática, con una suba del 4,1%, equivalente a la inflación de mayo (2,1%) más un adicional del 2%. Por su parte, las líneas de jurisdicción nacional incrementaron sus tarifas 3,2% durante julio.
El agua fue la excepción
A diferencia del resto de los servicios, el gasto en agua potable disminuyó 4,6% respecto de junio. Según el reporte, la reducción respondió principalmente a un recorte del 7,7% en el componente variable de la tarifa, producto de un descuento del 10,47% aplicado por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS). Ese efecto compensó parcialmente el hecho de que julio cuenta con un día más de consumo que junio.

Tarifas que siguen corriendo por delante de la inflación
Los datos del IIEP muestran que, pese a la desaceleración de la inflación, la recomposición de las tarifas continúa avanzando a un ritmo superior al del índice general de precios. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el proceso de reducción de subsidios y actualización de los cuadros tarifarios elevó el peso de los servicios públicos sobre el presupuesto de los hogares.
Con una canasta que ya roza los $ 300.000 mensuales, el informe refleja que los gastos en energía, transporte y agua continúan absorbiendo una porción creciente del ingreso familiar, incluso en un contexto de menor inflación respecto de los picos registrados en 2024.
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