Mientras la Selección Argentina prepara su partido contra Suiza en el Mundial 2026, el presidente Javier Milei utilizó al país europeo para trazar una comparación y para defender la apertura de importaciones. Sin embargo, en el intento terminó delatando su ignorancia sobre el deterioro del entramado productivo del país, al señalar que produce únicamente dulce de leche y biromes.
En una entrevista con Radio Now, el mandatario insistió con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, cuyo primer punto a cambiar es «quitarle al Central la actual función que le asigna 5 objetivos, por los cuales puede emitir por cualquier cosa, y el único mandato es preservar el valor de la moneda». En ese sentido, habló de «prohibirle financiar al fisco, de gastar más de lo que tenemos», mientras que otro de los puntos respondió a «respaldar la gobernanza del BCRA».
Asimismo, destacó que su Gobierno le «devolvió a los argentinos 15 puntos de PBI en ahorro, porque cerramos el déficit del Tesoro y el cuasi fiscal, 5 y 10 puntos respectivamente. Le dimos un shock para que la economía pueda acumular capital». En ese sentido, aseguró que el país está «en el máximo del nivel de PBI, del consumo privado y de exportaciones de la historia» y que, a esta velocidad, «en 20 años nos convertiríamos en una potencia mundial. El PBI de ahora lo estaríamos multiplicando por lo menos cuatro veces».
El Presidente, reconocido aficionado de fútbol, palpitó el partido contra Suiza mañana por los cuartos de final del Mundial 2026: «Deseo fervientemente que esto funcione como una inyección anímica y que los jugadores pasen a estar en una motivación más alta al borde de sus posibilidades para seguir avanzando. Igual lo hecho es admirable».
Sobre este punto, usó el ejemplo del país europeo para hablar de la apertura de importaciones: «También escuché esa imbecilidad de que eso es una medida tomada de otro país. Y fíjese, vio que Suiza es uno de los países más prósperos del mundo ¿Qué produce Suiza? Turismo, relojes, chocolates, cortaplumas y servicios financieros. Y, bueno, ocasionalmente, un gran jugador de tenis. Entonces, cuando usted entra en un supermercado en Suiza, todo es importado«.
Y agregó: «Si yo me guío por esa estupidez de que si esa política es o no argentina, bueno, si los suizos hicieran eso, se morirían de hambre o estarían en un estado de obesidad flagrante porque solamente comerían chocolate». En esa línea, hizo la analogía con nuestro país: «Bueno, nosotros en Argentina solamente comeríamos dulce de leche. Tendríamos unos problemas de sobrepeso tremendos porque sería lo único que comeríamos. Y andaríamos con biromes en colectivo nada más. O sea, no tenemos muchas más cosas».
La industria local pierde a medida que las importaciones aumentan
Mientras el mandatario ignora la producción local, es ese mismo entramado el que sufre las consecuencias de la apertura. La industria nacional enfrenta lo que se llama «efecto sandwich» -cuando la rentabilidad se ve afectada por dos variables-, mayores costos de producción y menor consumo. En ese marco, la consultora Industria y Desarrollo (I+D) proyecta que a lo largo de 2026 se perderán 105.000 puestos de trabajo: 60.000 empleos directos y 45.000 indirectos.
Mientras tanto, la actividad industrial perdió 3,1% en lo que va de 2026 y se ubica un 14,5% por debajo del máximo alcanzado en la última década, registrado en noviembre de 2017.
De este modo, la actividad industrial acumula una contracción del 3,1% en lo que va de 2026 y se ubica un 14,5% por debajo del máximo alcanzado en la última década, registrado en noviembre de 2017. “Se consolidan dos Argentinas económicas, y la industria vuelve a formar parte de la economía que se contrae. No solo retrocede la industria tradicional: también cae la metalmecánica vinculada a recursos naturales. Proveedores de minería (-5,6%), petróleo y gas (-3,5%) y agro (-9,5%), con una baja promedio de 5,1% en mayo según datos de ADIMRA. La industria y las pymes requieren un RIGI propio que permita revertir esta dinámica”, agregó (I+D).
Asimismo, según el Observatorio PyME, la baja de las ventas se consolidó como el principal problema para el 83% de las firmas relevadas.
En lo que respecta a las importaciones, las compras de bienes de consumo retrocedieron 3,1% en el mes, acumulan un crecimiento de 7,3% en los primeros cinco meses del año. En 2025, Argentina registró un superávit comercial de US$ 11.279 millones, con exportaciones por US$ 86.949 millones (+9%) e importaciones por US$ 75.670 millones (+24,5%), según datos del Indec.






