La Sociedad Rural extendió una invitación a la vicepresidenta Victoria Villarruel para participar del acto de apertura de la Exposición Anual de Palermo este domingo, jornada en la que el presidente Javier Milei tiene previsto encabezar el discurso central. La confirmación de la vicepresidenta todavía está pendiente y tiene una muy buena relación con el titular de la entidad Nicolás Pino. La Casa Rosada ya avanzó con una revisión del protocolo presidencial para que el operativo de seguridad y organización se replique tal como sucedió el año pasado. De concretarse su asistencia, el evento agropecuario se sumaría a una serie de encuentros institucionales marcados por la tensión que atraviesa a la fórmula presidencial desde hace meses.
La inauguración de la exposición no estará definida por el clima preelectoral del año pasado. También será un termómetro de los comicios internos por la conducción de la organización patronal agraria. La Rural está en campaña y el desenlace será el 9 de septiembre, cuando se realizarán las próximas elecciones de presidente de la SRA. Pino buscará revalidar los títulos frente a Marcos Pereda y Santos Zuberbühler, la fórmula de Renovación con Unidad.

El presidente de la rural hoy tuvo otro momento incómodo o de áspera franqueza con representantes del Gobierno. Este jueves el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, sentenció: “Los anuncios se hicieron hace dos meses, lo que buscamos es darles certidumbre, mostrarles que el camino va a continuar”, dijo para descartar cualquier expectativa sobre la baja de retenciones. Si bien dijo que la idea es llevarlas a cero, no habrá ninguna señal por ahora.
Los últimos chispazos entre el Presidente y la Vice
El primer capítulo de esta serie de desencuentros públicos se dio el 20 de junio, durante el acto central por el Día de la Bandera en el Monumento Nacional de Rosario. Milei llegó acompañado por buena parte de su gabinete y fue recibido por el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y el intendente local Pablo Javkin. Villarruel también estuvo presente, pero se ubicó en un sector distinto al del mandatario y su comitiva.

Durante la llegada, las cámaras registraron al Presidente saludando a ministros, funcionarios y autoridades provinciales, sin que hubiera ningún gesto de cortesía hacia la vicepresidenta. Ese intercambio tampoco se produjo en ningún momento del acto: la transmisión oficial evitó mostrar algún contacto entre ambos, y el resto de los registros audiovisuales confirmó que permanecieron separados durante toda la ceremonia. Ese día, además, Villarruel protagonizó un gesto elocuente al darle la espalda a un funcionario y luego se acercó a las cámaras para cuestionar públicamente al vocero presidencial, Manuel Adorni.
Menos de tres semanas más tarde, el 8 de julio, la escena volvió a repetirse en la Casa Histórica de Tucumán, durante la vigilia por el 209° aniversario de la Declaración de la Independencia. Milei arribó junto a integrantes de su gabinete y fue recibido por las autoridades provinciales. Villarruel, presente también en el acto, volvió a ubicarse lejos del jefe de Estado. No hubo saludo entre ellos ni antes ni después de la ceremonia, y durante la entonación del Himno Nacional permanecieron a pocos metros de distancia sin cruzar palabra ni mirada.
El corte de rostro de Diego Santilli
Hubo un momento tenso que protagonizó el recientemente designado Jefe de Gabinete Diego Santilli. Venía saludando en cadena a los distintos funcionarios y se salteó a la vicepresidenta para evitar consecuencias.

Una vez más,. aprovechó la jornada y la presencia periodística para expresar sus críticas ante la prensa. Consultada sobre una eventual candidatura para el próximo año, Villarruel no descartó la posibilidad y remarcó su vocación de servicio «con decencia, con honestidad y con profundo patriotismo».
Con estos dos antecedentes como telón de fondo, la invitación de la Sociedad Rural reabre el interrogante sobre si el vínculo entre el Presidente y la vicepresidenta atravesará una nueva escena de distancia pública o si, en cambio, el ámbito rural —tradicionalmente ligado a la simbología libertaria— podría propiciar una postal distinta. Por el momento, la definición de Villarruel sigue sin conocerse, mientras el operativo presidencial avanza en paralelo bajo la premisa de reeditar el esquema del año pasado.
La relación entre ambos dirigentes atraviesa su momento de mayor tensión desde el inicio de la gestión, en un contexto donde distintos sectores del propio oficialismo —incluida la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich— también protagonizaron cruces públicos con la vicepresidenta en las últimas semanas.
AL/CM










