En la lista de tareas diarias que Karina Milei tiene anotada en su agenda, la reelección de su hermano está siempre como prioridad. Como si aquella aventura fuese poco, en los últimos meses la hermana presidencial sumó entre sus inquietudes una avanzada que le está resultando cada vez más tentadora y accesible: arrebatarle el control de la Ciudad de Buenos Aires a Jorge Macri.
Para El Jefe, quien no oculta su poder al momento de utilizar la lapicera libertaria, la capital nacional tiene un atractivo significativo, no sólo por el poder mediático, político y económico que concentra el ecosistema porteño. Posicionar a La Libertad Avanza, un partido que recién este año cumple su primer lustro de existencia, en el bastión por excelencia del PRO -desde donde Mauricio Macri logró catapultarse a la presidencia del país- significaría un salto de calidad en su estrategia y posicionamiento dentro del arco político.
Con esto sobre el horizonte, la hermana presidencial ordenó a su tropa capitalina a redoblar las horas de trabajo dentro y fuera de la legislatura. Si bien Karina es la máxima autoridad dentro del espacio, y a quien se le consultan todas y cada una de las decisiones, la secretaria general bendijo desde hace más de un año a Pilar Ramírez como su espada en el territorio. La legisladora y presidenta de La Libertad Avanza porteña se convirtió desde su llegada al palacio municipal en la peor pesadilla del ex intendente de Vicente López, a quien desafía imponiendo la agenda nacional que promueve Javier Milei dentro del palacio.

Consciente del impacto y el apoyo que el líder libertario tiene dentro del votante porteño, el partido amarrillo buscó gambetear la avanzada violeta con un cambio radical en su agenda y estilo comunicacional, que en las épocas de Macri y Horacio Rodríguez Larreta se caracterizaba por tener un tono más “progresista” y cercano al ciudadano. En este marco, este miércoles el jefe de gobierno impulsó un proyecto para arancelar el servicio médico para extranjeros en la Ciudad, un proyecto que LLA ya había presentado meses atrás. Decididos a medirle el libertarismo en sangre al expatriado bonaerense, todos los referentes capitalinos violetas saltaron a la yugular del alcalde. Es un texto muy parecido al que presentó el diputado bonaerense Agustín Romo en la Cámara baja provincial. Preside el bloque de LLA en ese recinto, responde a Santiago Caputo y está a un paso de ser desplazado de la conducción de la bancada.
El legislador porteño Nicolás Pakgojz, que presidió la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) es karinista de la primera hora y fue de los primeros en chicanear al primo macrista. “Bien, Jorge. De a poco se empiezan a parecer a LLA. Pero no alcanza con medias tintas: hay que ir a fondo. Si estan a favor de esta agenda entonces no deberian tener problema en debatir y apoyar la LEY BASES PORTEÑA para achicar la estructura estatal que sobra y cobrar la prestación sanitaria a extranjeros a fondo. Si La Libertad Avanza, la Ciudad Avanza”, lanzó via Twitter. La presidenta del bloque, no se quedó atrás. “Copyright abandonó el grupo”, dijo Ramírez en una entrevista que brindó a Infobae, y remató: “Jorge fue un mazazo para ellos haber perdido la elección de la ciudad de Buenos Aires a quince puntos de diferencia nuestro”, dijo sobre la figura del jefe de gobierno.
Si bien las versiones sobre un posible acuerdo entre libertarios y macristas en la Ciudad no terminan de disiparse -incluso dentro del gobierno nacional hay quienes creen estratégico cerrar filas con el PRO porteño-, lo cierto es que la decisión final se tomará bien entrado el próximo año. Para los armadores de LLA, el partido fundado en 2005 primero deberá resolver sus propias inconsistencias -en todo el arco político dan por descontada la distancia entre Jorge y Mauricio Macri, quien ya habría intervenido el gobierno de su primo a través de la presencia de Fernando de Andreis en reuniones claves-, y no será hasta entonces que definan si competirán juntos o no. En el mientras tanto, la órden es seguir trabajando como si el acuerdo no existiera.
La semana pasada, Karina recibió en Casa Rosada a Ramírez y a los legisladores porteños. Les pidió que presenten proyectos paras obligar al oficialismo porteño a continuar con el recorte de gastos en los institutos y direcciones que, denuncian internamente en La Libertad Avanza, se convirtieron en “usinas del PRO para hacer caja y cargos políticos”.

En este marco, el proyecto para eliminar el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) se convirtió en el principal caballo de batalla del espacio violeta. El texto presentado en marzo por los legisladores libertarios, y que el oficialismo porteño busca frenar presentando contrapropuestas a otros partidos opositores para evitar que colaboren con el quórum busca la disolución del organismo, cuya competencia pasaría a estar bajo la órbita de de la jefatura de gabinete y que el ahorro de ese gasto sea redireccionado a la creación de líneas de crédito para los porteños.
Desde la gestión jorgemacrista, por su parte, no recogieron el guante sobre esta presentación y hacen saber que la eliminación del instituto no está entre los planes prioritarios del gobierno. En contraposición, desde Uspallata buscaron remarcar la decisión política de eliminar 359 cargos gerenciales, que se suman a los más de nueve mil puestos ya reducidos, lo que hizo alcanzar el menor índice de planta administrativa en una década. En La Libertad Avanza se rién del avance y chicanear “hace veinte años que gobiernan la Ciudad, ¿eso es lo mejor que tienen?”. La guerra está oficialmente declarada.
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