¿Cómo empezó la campaña «anti Argentina»? La que estalló en redes esta semana y que pretende instalar que los argentinos somos «racistas», «discriminadores». Desandar el camino hasta dar con el origen de la operación digital conduce a lugares inciertos. Pero ya no importa, porque el tema copó la discusión pública. De acuerdo a los especialistas consultados por La Pluma, se trata de la primera opinión global de la historia. Ahora de eso también podemos jactarnos. Podemos, aunque tiene más que ver con algoritmos y la traducción automática de las plataformas.
Para Lucas Malaspina, consultor en comunicación política al frente de Sustantiva, no hay evidencia pública de una operación centralizada (como sí hubo, por ejemplo, en una campaña contra Lionel Messi pagada por la directiva del Barcelona en 2020), pero sí hay una convergencia narrativa descentralizada con amplificaciones parciales, incentivos comerciales genuinos y agravios previos disponibles que casi no hicieron falta activar.
«El salto cualitativo de todo fue el partido con Egipto: la sospecha de corrupción contra la FIFA por su favoritismo con Estados Unidos, que anuló la expulsión de su delantero Folarin Balogun para que pueda jugar en Belgica; la foto de Trump con Messi en marzo; y el alineamiento de la Argentina con Israel frente a un equipo públicamente alineado con Palestina crearon la tormenta perfecta«, explica Malaspina.
En el Mundial se despertó la campaña anti-Argentina, pero habría que insertarlo en la construcción y reconfiguración de la narrativa alrededor de la Copa del Mundo. En esa línea piensa Marisol De Ambrosio, conocida como Marisin, comunicadora social y política digital, pampeana residente en Madrid.
«Hay un descontento cada vez más creciente y pronunciado en contra de Pedro Sánchez, que se niega y resiste a hacer ciertas transformaciones. Esta ola de nacionalismo, azuzada por Vox, que es la derecha lisérgica española, tiene también mucho que ver con esta sensación de invasión migrante que plantean. Está dirigida hacia los moros y los inmigrantes ilegales que vienen de África, y el discurso es que el extranjero es el enemigo. Es más fácil instalar la narrativa de la bronca acá, España», observa Marisin.
Argentina recibió, como en Qatar 2022, el apoyo -amoroso e insólito, pero explicable en relación a Inglaterra en la Historia- de Bangladesh. También de India, de China. Imposible impugnar la idea de que el país como marca está instalado en el mapa mundial. Argentina polariza.
«Parte de esto tiene que ver con se bajó la fricción entre usuarios de diferentes idiomas por la traducción automática de contenidos. Estamos a los albores de una opinión pública global, y el Mundial lo catalizó. Va a ser cada vez más impresionante el intercambio entre usuarios de diferentes partes del mundo», suma Malaspina, consultor.
¿Hay que salir a defenderse? Responde Marisin: «Yo trato de no subirme a nada que se note que esté hecho para fomentar el ragebait. Pero creo que esto tomó una escala global tan fuerte y una violencia tan inusitada, y con una cantidad de argumentos tan diversos que hay que responder porque no es lo mismo modificar o interceder sobre una narrativa respecto de una persona o un colectivo a lo largo del tiempo».
Es un «movimiento de pinza», a su entender. «Por un lado están los argumentos del progresismo internacional con una fuerte necesidad identitaria. Por otro, estos agentes de poder que, al parecer, insertan estos mensajes. Tenemos que contrarrestar esa narrativa, que se entienda que hay resistencia porque si se amplifican los algoritmos con las noticias malas se genera odio”, agrega Marisin.
Y ese odio digital puede traducirse en violencia física. Según un relevamiento realizado por la Asociación de Migrantes de Argentina Residentes en España (MARES), la organización recibió entre 24 y 26 denuncias de distintos hechos de violencia ocurridos durante los días posteriores al torneo. Un caso es el de un joven argentino que días después del partido frente a Inglaterra fue apuñalado en la garganta en la Puerta del Sol, en Madrid. De ese hecho no hay más precisiones. En España residen medio millón de argentinos.
En medio de esta operación, hubo caídos y vueltos a levantar por los mismos medios: las plataformas. Es el caso de Rosalía, que en breve pisará Buenos Aires con una serie de conciertos, y Patti Smith.
“Solo tengo amor x Argentina”, escribió la cantante española Rosalía en una historia de Instagram. Antes, había pedido perdón por compartir un video de la exactriz de contenido para adultos y empresaria Mía Khalifa, en el que sonaba la canción La Perla en clara burla a la selección argentina tras la derrota en la final de la Copa del Mundo.
Las críticas a la artista marcaron un pico en el contexto de la campaña anti-Argentina. Lo que comenzó en las redes sociales se trasladó también al espacio mediático, donde referentes de la cultura y también de la intelectualidad progresista criticaron a la Argentina, incluso algunos como Samuel L. Jackson, que habló de «uno de los países más racistas del mundo». El exministro de Economía de Grecia Yanis Varoufakis y el escritor Arturo Pérez-Reverte se expresaron en el mismo sentido.
Un informe de la consultora Ad Hoc Digital, en base a las conversaciones en redes sociales entre el 11 de junio y el 20 de julio, identificó cuatro narrativas negativas sobre Argentina durante el Mundial. La idea de que se trata de un país racista acumuló 826.000 menciones. La vinculación con Israel sumó 764.000. Mientras que los posteos que utilizaron las expresiones “ArgenFIFA” y “Mundial amañado” (es decir, arreglado) llegaron a 688.000. Las referencia explícitas a la existencia de una campaña antiargentina alcanzaron 379.000 menciones.
Al igual que Rosalía, otra de las artistas que se retractó fue la estadounidense Patti Smith, quién había felicitado al jugador español Lamine Yamal a través de una imagen generada con IA, en la que el delantero aparecía con el pañuelo de la resistencia palestina. La publicación incluía la frase “los buenos”. Algo que en las redes se interpretó como un ataque a los argentinos, que por oposición serían “los malos”.

Ante las críticas, Smith borró la publicación y compartió una foto de una visita al cementerio de la Recoleta. Luego, compartió en sus historias una foto de Messi: “Más que bueno. Lo dio todo”, escribió.
Como es habitual, el presidente Javier Milei se subió a la polémica en las redes. Este miércoles, el Presidente publicó varios mensajes sobre el tema. En uno de ellos citó una supuesta frase de Winston Churchill. “¿Tenés enemigos? Bien. Eso significa que alguna vez en tu vida defendiste algo”, escribió.
CDB/VDM










