Este lunes por la mañana, un terremoto provocó la muerte de al menos 111 personas en Colombia. A partir del temblor, cuyo foco principal fue el oeste del país pero afectó a varios departamentos del centro, el Gobierno colombiano declaró estado de «desastre nacional». La situación dejó también heridos de gravedad y personas atrapadas entre los escombros por derrumbes de casas y edificios.
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la magnitud del terremoto fue de 7,4. Asimismo, advirtió que es «el más fuerte que se ha sentido en la última década en el país y para esa zona hay antecedentes de sismos, particularmente, el 23 de noviembre de 1979 hubo un terremoto de magnitud 7,2”. En esa línea, el Servicio Geológico de Estados Unidos informó que alcanzó una profundidad de 107 kilómetros. El epicentro fue cerca de San José del Palmar, Chocó, en el oeste, aunque impactó a grandes ciudades como Bogotá y Cali y provocó daños graves en Pereira y Manizales. Incluso sacudió a varias regiones de Ecuador y Panamá, mientras que Venezuela evalúa sus estados fronterizos.
El sismo activó los protocolos de emergencia y evacuación en oficinas, centros comerciales, instituciones educativas y complejos residenciales en distintas regiones del país, mientras que el flamante presidente Abelardo de la Espriella convocó a una comité de emergencia para afrontar la crisis. Además, el Sistema Interconectado Nacional (SIN) reportó que, debido al temblor, se registraron interrupciones en el suministro de electricidad en departamentos del suroccidente del país: Caldas, Caquetá, Cauca, Chocó, Huila, Nariño, Putumayo, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle.
Aeronáutica Civil, la autoridad de aviación civil de Colombia, comunicó que los aeropuertos de Pereira, Manizales, Armenia, Cartago y Buenaventura se están utilizando únicamente para vuelos «médicos y gubernamentales» y permanecen cerrados al público tras el terremoto.
En el transcurso del día, diversos países mostraron su apoyo y prometieron ayuda al pueblo colombiano. El Gobierno argentino se contactó con autoridades colombianas para ofrecer asistencia humanitaria, al igual que el presidente brasileño Lula Da Silva. También apareció el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, quien aseguró en redes sociales que la Administración de Donald Trump «está lista para apoyar» a Colombia. Por otra parte, el presidente español, Pedro Sánchez, expresó: «Todo nuestro cariño y solidaridad con el pueblo colombiano».
MM/









