Dos de cada tres argentinos se endeudaron en los últimos seis meses. El 76% lo hizo para cubrir sus gastos básicos, como alimentos, salud, tarifas y servicios. El fenómeno golpea más fuerte a la clase baja y a los jóvenes de 18 a 39, de acuerdo al último informe de Zentrix. Las billeteras virtuales se mantienen como los principales responsables de la mora.
“El poder adquisitivo se corta cada vez más temprano”, calificaron en el Monitor de Opinión Pública de la consultora que dirige Claudio Montiel. Es que el 65% ya se queda sin ingresos antes del día 20 y el 44,4% no supera mitad de mes. La brecha social es enorme: 87,6% en la clase baja contra apenas el 7,3% en la alta.
Por esto, la corrupción cayó al cuarto lugar de las principales preocupaciones por primera vez en meses. Fue desplazada por el problema de los ingresos (50,1%) y la incertidumbre económica (49,8%).
Los datos se suman a que en el segundo trimestre se profundizó el deterioro del mercado de trabajo. La desocupación subió al 7,9%, el nivel más alto desde 2021, mientras que la informalidad alcanzó al 45% de los ocupados, también la tasa más alta del último tiempo. El deterioro convive con una actividad económica que, en términos interanuales, todavía crece, pero a una tasa que se desacelera (2%).
En el hilado fino que realizó Analytica, entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, el empleo registrado cayó en 83.000 puestos, mientras que el informal creció en 348.000. La categoría que más puestos generó fue, también, la que peor paga: el cuentapropismo informal sumó 318.000 personas. Quien trabaja en esa condición gana, en promedio, 51% menos que un asalariado formal con características similares.
Oleadas de trabajadores pierden sus derechos y pasan a formar parte de la cada vez mayor masa de clase baja, desde una clase media que desaparece a velocidad crucero. Todo marcha de acuerdo al plan.

La falta de ingresos aumenta la morosidad
Tras haber conseguido un leve impasse en junio, la morosidad volvió a dispararse para las familias. En junio habían frenado la escalada que venían acumulando desde finales de 2024, pero en julio quedó al borde del 13%.
El informe sobre bancos difundido por el Banco Central (BCRA) informó que la mora de las financiaciones a las familias se ubicó en 12,9%, lo que significó un aumento de 0,1 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Se trata del nivel más alto en más de 20 años. En la comparación año a año, el indicador más que se duplicó, ya que pasó de representar el 5,6% al actual nivel de ahora, 7,3 puntos por encima.
Según los números del BCRA, Mercado Pago concentra el 19% de los morosos del país. Se trata de una fintech, no un banco, por lo que no cumple con ninguna regulación prudencial y los depósitos de sus clientes no cuentan con ningún tipo de protección. Por lo que un actor que no está regulado por la entidad rectora del sistema monetario concentra a dos de cada diez de deudores del sistema financiero.
Mercado Pago sostiene que los montos de morosidad de los individuos que mantienen deudas con la aplicación son de menos de $ 100.000. Lejos de ser algo bueno muestra que la calidad del crédito que se ofrece es baja: montos bajos a tasas tan altas que son impagables para quién los toma. Pero, además, evidencia que por $ 100.000 de deuda, casi un millón de personas se encuentran en la categoría de morosos y quedan excluidas del sistema por años. Una forma de inclusión financiera al menos extraña.








