Así como indica el título: la Junta Médica habría basado su informe, en el explica por qué murió Diego Maradona, estudiando los resultados de laboratorio de su padre, Don Diego, Chitoro, que también se llamaba «Diego Maradona» pero sin «Armando» como segundo nombre. En la audiencia 35 se abrieron las puertas de los que podría ser un escándalo en el juicio por la muerte del futbolista.
El informe de la Junta Médica es la tercera pata de un gran cuerpo de pruebas que reunió la fiscalía de San Isidro para acusar a ocho personas, todos trabajadores de la salud, por homicidio simple con dolor eventual, un delito que prevé una pena de entre 8 y 25 años de cárcel. Diecisiete de 22 profesionales aseguran en el escrito que hubo responsabilidad médica en la muerte de Maradona, que estaba internado en una casa de Tigre para rehabilitarse del consumo de alcohol.
Podría haber sido un error administrativo. Cuando la fiscalía de San Isidro ordenó a Swiss Medical -prepaga a la que Diego estaba afiliado- que enviara la historia clínica, estudios y laboratorios de Diego Armando Maradona -la víctima-, la empresa respondió con documentación que mezcló la de Diego con Don Diego. Como si alguien hubiera hecho control+F en una base de datos y adjuntó todo lo que hubiera de Maradona.
Nadie, a casi seis años de la muerte de Maradona, advirtió la confusión. Nadie: ni la fiscalía, ni la tropa de abogados de la parte que acusa, ni la contraparte, la defensa de los acusados. Se ha dado por sentado que esos resultados correspondían a una sola persona, la víctima. Ese cúmulo de resultados fueron a parar a la Junta Médica que, en parte, analizó los riñones de Maradona padre, no del hijo. Grave: riñón y corazón tienen correspondencia.
Lo curioso es que quien lo advirtió es el equipo de abogados que representa a Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical. El nefrólogo Hernán Trimarchi, uno de los 22 profesionales que participaron de la Junta Médica, declaraba al tribunal mientras en la pantalla de la sala se exhibían los resultados de varios laboratorios de Maradona: ¿pero cuál Diego Maradona?
Nicolás D’Albora, defensa de Forlini, y el codefensor, Agustín Varela, se habían dado cuenta en el almuerzo, durante el cuarto intermedio de la jornada de ayer. Había fechas que no cerraban: ¿cómo podía ser que Maradona se hubiera chequeado si en ese momento estaba en Dubai? Googlearon y dieron con esta noticia: «Por la salud de Don Diego, Maradona adelanta su vuelta al país», fechada el 1 de junio de 2015. Chitoro moriría ese mismo año. ¿Los riñones de quién evaluaron?
Si esta cronista fuera mal pensada, diría que eso siempre estuvo ahí y que los abogados de Forlini, de Swiss Medical, siempre lo supieron; que les resulta conveniente en esta instancia del juicio embarrar la cancha: el resto de las defensas podría pedir que se anule la totalidad del informe de la Junta Médica y así desarmar una parte considera sólida de la acusación.
Esta cronista fue mal pensada y trasladó la pregunta al estudio jurídico de Swiss Medical: desmintieron radicalmente la (informal) acusación. A su favor, los acusados tienen derecho a ser juzgados con pruebas reales. Para la Fiscalía la totalidad de la prueba es contundente, la acusación sigue siendo sólida y nada está en peligro. Será tarea de los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón escuchar en la audiencia de mañana a la partes.
VDM










