Si fue un error administrativo o intencional está por verse. Lo que hoy, en la audiencia 36, tendrán qué resolver es qué validez como prueba tiene el informe de la Junta Médica que, por mayoría, asegura que Diego Maradona murió porque lo desatendieron durante la internación domiciliaria a la que fue sometido, entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020.
El martes, hacia el final de una jornada de casi seis horas de debate, la defensa de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, advirtió que parte de la documentación presentada por la misma empresa de salud era equivocada: resulta que entre los análisis clínicos que analizó la Junta Médica se mezclaron los resultados de estudios realizados a Chitoro, Don Diego, el padre de Diego Armando Maradona.
Es posible que la Junta Médica -22 profesionales de varias especialidades que se reunieron nueve veces para determinar cómo y por qué murió el futbolista- haya analizado resultados que no correspondían a la víctima. En consecuencia, el informe estaría errado y su conclusión pasa de sólida a objetable. Para la Junta, Maradona agonizó doce horas y murió por un edema agudo de pulmón seguido de un paro cardíaco, afección que arrastraba desde, por lo menos, el año 2000.
Don Diego y su hijo eran afiliados a Swiss Medical pero -es lógico- tenían números distintos de afiliado. En el «camino de la prueba» nadie se dio cuenta de que los laboratorios estaban mezclados. Tampoco los profesionales-peritos que participaron de la confección del informe. ¿Es irrefutable el informe? ¿Es posible descartar la parte que estaría «viciada» por la confusión? ¿Cómo discriminar qué parte firmó en conformé quién?
La Pluma pudo saber que algunas defensas pedirán la nulidad del informe de la Junta Médica. Esto implicaría un revés para la acusación pública, los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, que basaron una buena parte de la acusación en las conclusiones de la Junta Médica. Podría haber también, consecuencias legales para los apoderados de Swiss Medical, es decir el estudio jurídico que aportó la documentación fallida y que asumió la defensa de la coordinadora Forlini, Nicolás F. D’ Albora.
Un sobresalto, un sacudón, un papelón en un debate que fluye. La audiencia de hoy será tensa. Coinciden las partes en definir esta novedad como «grave». Pero el juicio no corre peligro. No, al menos, como el debate del año pasado en el que se develó que la ex-jueza Julieta Makintach rodaba un documental sobre el mismo debate en el que tenía voz y voto, motivo por el cual ella fue apartada del cargo y el juicio, anulado.
Los integrantes de tribunal oral en la criminal 7 de San Isidro, los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón escucharán a las partes y resolverán. Ninguno desea que este debate se caiga.
La Junta Médica analizó un gran corpus: la historia clínica de Maradona desde el año 2000, chats, audios, planillas, la operación de autopsia. Consigna Clarín que los estudios de laboratorio realizados entre el 20 de abril y el 25 de julio de 2015. Hay estudios con tres números distintos de socio, todos realizados en el Sanatorio De Los Arcos y siempre bajo el mismo nombre: Diego Armando Maradona, pero en ninguno se detalla un número de DNI ni una fecha de nacimiento.
Chitoro murió el 25 de junio de ese año después de un tiempo internado en Los Arcos. Su hijo vivía en Dubai entonces. No hay forma de que esos laboratorios hayan sido realizados a una persona que no estaba en la Argentina.
VDM










