Lo que hasta hace pocos días circulaba como versión en los pasillos de la Casa Rosada se confirmó este martes durante la conferencia de Adrián Ravier. El vocero reveló que Santiago Caputo dejará de estar involucrado en la comunicación digital del Gobierno, un área que estuvo bajo su influencia desde el inicio de la gestión de Javier Milei y que fue una de las principales herramientas para la construcción y consolidación del proyecto libertario.
Esta decisión vuelve a sacudir el «triángulo de hierro», la estructura de poder que durante buena parte del gobierno tuvo como vértices al Presidente, su hermana Karina Milei y Caputo. «Entiendo que sí, que asume (Santiago) Oría la parte de comunicación digital, lo que no le quita, digamos, la importancia a la figura de Santiago Caputo para para este gobierno», declaró el vocero.
La confirmación llegó después de varios días de versiones sobre un retroceso de Caputo dentro de la estructura oficial. La primera señal fuerte había sido su ausencia en la reunión de gabinete del lunes, oficialmente atribuida a “problemas personales”, aunque su faltazo alimentó las especulaciones sobre su futuro y sobre el lugar que ocupa hoy en el entorno más cercano del Presidente.

«Respecto a Santiago es una figura clave de este gobierno, como lo dicho cantidad de veces. Para el presidente, es una persona fundamental, más allá de la amistad que mantienen. Y en cuanto a comunicación, por supuesto, Oría, como yo mismo, como vocero, como Fabián Fernández, todos jugamos un rol importante en comunicación, y, en este sentido, seguimos trabajando para para colaborar, para comunicar», relativizó Ravier en la conferencia de prensa. Sin embargo, la pérdida de control de este área por parte del principal consultor del mandatario marca un cambio en el reparto de poder dentro del oficialismo, así como un nuevo capítulo de tensión entre Caputo y Karina.
El desplazamiento de la comunicación digital también tiene un claro ganador dentro de la interna. Santiago Oría es uno de los dirigentes más identificados con el armado de Karina Milei, que en los últimos meses avanzó sobre distintos espacios de poder y consolidó su influencia dentro del Gobierno. El cineasta, quien se encargó de la realización de todo el material audiovisual que acompañó la gestión de Milei, ganó influencia de la mano de la secretaria general de la Presidencia. Sin embargo, la disputa excede largamente el manejo de las redes sociales. El sector que responde a la hermana del Presidente viene protagonizando una ofensiva sobre otras áreas consideradas estratégicas, mientras el entorno de Caputo intenta conservar los espacios desde los que todavía mantiene capacidad de influencia. En esa pelea aparecen organismos y estructuras sensibles como la SIDE, ARCA y distintos sectores de la administración nacional.
Sugestivo mensaje de Santiago Caputo horas antes de que se confirme su “salida” de la comunicación oficial y sea remplazado por el cineasta Santiago Oria. pic.twitter.com/ruCaDeEVyw
— Lu Romanazzi (@romo_mluisa) August 25, 2026
La situación también expone una contradicción cada vez más difícil de disimular dentro del oficialismo. Mientras Milei continúa destacando la cercanía y el valor político de su principal asesor, Karina consolida posiciones propias y coloca dirigentes de su confianza en lugares clave. El resultado es una estructura en la que los límites entre las áreas de influencia de cada sector se vuelven cada vez más visibles.

La decisión llega en un momento clave de la gestión mileista, no solo con vistas a las batallas legislativas que le deparan esta semana sino además la preparación para las elecciones presidenciales 2027, de las cuales Milei ya confirmó su candidatura. Caputo resiste en sus sectores de influencia aunque acaba de perder uno extremadamente sensible dentro del aparato libertario. Mientras la comunicación digital, una de las armas más poderosas del oficialismo, muestra fracturas, el triángulo de hierro parece desestabilizarse.
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